Milton Maciel Mata Guerrero / Divulgador Científico.
milton.ciencia@gmail.com

Normalmente escuchamos hablar del gran poder que tiene la Naturaleza y de como el Hombre tiene que adaptarse a la misma si es que quiere sobrevivir, pero resulta curioso como a veces es la Naturaleza quien se adapta al Hombre y no sólo eso, sino que también saca provecho del mismo.
Aquí un par de ejemplos interesantes de como la Naturaleza se adapta al Hombre:
Nido de papel, cartón y tela…
Normalmente los pájaros construyen sus nidos utilizando pequeñas ramas, pedazos de hojas, trozos de corteza, hierbas, pajas, barro y otros materiales blandos que les brinda la Naturaleza; pero recuerdo un día en el verano pasado cuando salí a caminar un sábado por la tarde y mirando desde un pequeño puente pude notar que en un frondoso árbol había un nido, lo cual me resulto muy normal, pero observando con detenimiento el nido noté que además de estar construido con los materiales que brinda la Naturaleza, estaba construido también con pedacitos de papel y cartón y trocitos de tela; esto me hizo pensar en como lo que para el Hombre puede ser basura, para un pajarito resultaba ser un material de construcción; en cierta manera el ave que construyó su nido con dichos materiales está reciclando, ya que reutilizó algunos materiales, es decir, les dio una segunda vida útil.
Hormigas comiendo migajas…
Siempre me han fascinado las hormigas, me parecen seres vivos realmente extraordinarios, de hecho son de los seres vivos más abundantes en la Tierra.
Un sábado por la tarde en el verano pasado salí a dar un paseo, después de pasear por un rato decidí sentarme en una banca a descansar un poco, de mi mochila saqué un paquete de galletas y un jugo, mientras comía las galletas sin darme cuenta se me cayó al suelo un trocito de galleta, luego de algunos minutos me puse de pie para continuar caminando, fue entonces cuando al mirar bajo la banca noté un caminito de hormigas que comenzaba bajo la banca y terminaba en un hormiguero a un lado de un árbol; dichas hormigas desprendían migajas del pequeño trozo de galleta con sus pequeñas pero fuertes mandíbulas, para después llevarlas hasta su hormiguero y almacenarlas como alimento, al poco tiempo no quedó ni rastro del trocito de galleta; simplemente quedé maravillado al ser testigo del tan importante lugar que las hormigas ocupan en la Naturaleza.
MMMG.
