Marcia Ramos-e-Silva, MD, PhD
Sueli Carneiro, MD, PhD
La dermatología en Brasil comenzó como especialidad a finales del siglo XIX y principios del XX. La Sociedad Brasileña de Dermatología (SBD) fue fundada el 4 de febrero 1912 por un grupo de médicos idealistas. Su reglamento se registró el 5 de febrero de 1912, fecha señalada como el «Día del dermatólogo» en Brasil. Así que este año 2012 celebramos el centenario.
La fundación de la Sociedad tuvo lugar en la Santa Casa de Misericordia de Río de Janeiro , un hospital fundado en 1582. De los 18 fundadores de la Sociedad Brasileña de Dermatología, sólo ocho se dedicaban a las enfermedades de la piel. En la actualidad, nuestra sociedad sólo admite dermatólogos, y participa activamente en todos los aspectos relacionados con la especialidad.
Fernando Terra, profesor y jefe de Dermatología de la Facultad de Medicina de Río de Janeiro, que ahora pertenece a la Universidad Federal de Río de Janeiro, fue durante trece años, el primer presidente de la SBD.
Entre los fundadores había algunos nombres muy conocidos, como Adolpho Lutz , quien en 1908 describió la paracoccidioidomicosis; Gaspar Viana , el descubridor de la Leishmania brasiliensis, en 1911, y quien utilizó por primera vez un fármaco efectivo para la leishmaniasis, el tártaro emético3, que salvó miles de vidas; Werneck Machado, cuyo nombre fue dado al hongo Cladosporium werneckii; Horta Parreira, autor del informe original sobre la micosis denominada “piedra negra” en 1911. (El agente causal ha recibido su nombre- Piedrai hortai).
En ese periodo, la cultura Brasileña, incluida la medicina, tenía su base en la ideología francesa. Debido a esto, no hay duda de que la escuela francesa influyó de manera muy importante en la formación de la dermatología brasileña. La dermatología alemana y austriaca también influenciaron su desarrollo.
Muchos médicos brasileños fueron a Europa en busca de mejorar sus conocimientos sobre las enfermedades de la piel y sus tratamientos en boga, para más adelante transferir y adaptar estos conocimientos y experiencia a la realidad brasileña. En las décadas de los años treinta y cuarenta, y principalmente después de la Segunda Guerra Mundial, hubo un cambio hacia la influencia de la medicina americana, junto con el inglés.
RÁPIDO CRECIMIENTO
El desarrollo de la SBD fue muy rápido, ya que al año de su fundación tenía 81 miembros, de los cuales 52 eran de Río de Janeiro. Hoy, cien años después, tiene más de seis mil miembros en todo el país.
Junto con la fundación de la sociedad, se inició una publicación trimestral, denominada “Boletín de la Sociedad Brasileña de Dermatología”. La revista no se publicó en el periodo de 1919 a 1925, para resurgir con el nombre de Anais Brasileiros de Dermatologia, una revista científica indexada en la base de datos PubMed y otros. Su publicación continúa hasta la fecha.
En 1933, la Biblioteca de la Sociedad fue inaugurada en uno de los edificios del Hospital Santa Casa. En 1994, la biblioteca fue trasladada a otro edificio con más espacio, en donde se localiza la sociedad hoy día.
PRIMERA REUNIÓN ANUAL
En 1944, el presidente de la Sociedad Brasileña de Dermatología, el profesor João Ramos-e-Silva, organizó la Primera Reunión Anual de los brasileños Dermato-Syphilographers, y la leishmaniasis fue elegida como el tema principal de la reunión, a la que asistieron alrededor de 40 participantes. La reunión, ahora denominada Congreso Anual de Dermatología Brasileña, se ha realizado ininterrupidamente hasta la actualidad. Este año 2012, celebraremos el sexagésimo séptimo Congreso de Brasil, del 1 al 4 de septiembre.
Una vez más como presidente, Ramos-e-Silva organizó en 1965 el Primer Congreso de Dermatología de la Lengua Portuguesa en Río de Janeiro, junto con la reunión 22 de los Dermatólogos Brasileños. Hubo un anuncio y una entrevista con el presidente del congreso en el periódico del 20 de noviembre de 1965.
En 1962 se formaron las sociedades estatales afiliadas a la Sociedad Brasileña de Dermatología. Ese mismo año, Ramos-e-Silva fue elegido por el Comité Internacional de Dermatología (ICD) de la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas (ILDS). Fue el primer brasileño en ser parte de este importante organismo. Después de él, Padilha-Gonçalves, en 1967, y Sampaio, en 1982, fueron también miembros de la ICD. Actualmente, la autora, Marcia Ramos-e-Silva, representa a Brasil en el ICD y el ILDS.
En 1967, la Sociedad Brasileña de Dermatología creó el Certificado de Especialista en Dermatología. Se otorga mediante un difícil examen anual del Consejo, regulado en conjunto con la Asociación Brasileña de Medicina. El objetivo es mejorar la calidad de los profesionales de la medicina y, desde entonces, todos los médicos especialistas tienen que aprobar este examen para la certificación como especialista y ejercer como dermatólogo. Nuestra sociedad también interviene y actúa en muchos aspectos éticos, de regulación, y de asuntos de educación médica continua.
CAMPAÑA DE PREVENCIÓN NACIONAL
Los llamados servicios de subespecialidades fueron creados en 1998 como grupos de estudio, y algunos de ellos funcionan muy bien. La Sociedad Brasileña de Dermatología tiene un desempeño muy directo y una relación con la población, y lleva a cabo un excelente trabajo, mediante campañas de alerta y de educación y prevención, especialmente en la Campaña de Prevención Nacional Anual de Cáncer de la Piel, que se inició en 1987.
En ella se ha logrado diagnosticar muchos casos nuevos de cáncer de piel. Este trabajo es extremadamente importante en un país tropical como el nuestro, con una alta incidencia de carcinomas basocelular, de carcinoma de células escamosas y de melanoma. También organizamos la Campaña Anual de la Lepra en mayo, y la Campaña Anual de la psoriasis en octubre.
DESCUBRIMIENTOS EN BRASIL
Además de los investigadores brasileños ya mencionados, podemos señalar a los siguientes:
- Alexandre Cerqueira, quien en 1891 describió la tiña negra palmar, y en 1912, junto con Aragão, también descubrió el agente etiológico de granuloma venéreo, Calymmatobacterium granulomatis.
- Paes Leme informó de los brasileños pénfigo foliáceo («fogo selvagem») en 1903.
- Silva de Lima presentó sus obras originales en ainhum.
- Floriano de Almeida, en 1930, identificó el agente etiológico de la paracoccidioidomicosis, el hongo Paracoccidioides brasiliensis.
- Olimpio da Fonseca Filho y Leão Zona, en 1928, identificaron el hongo Piedraia hortai como agente de la piedra negra.
- En 1914, Max Rudolph, un investigador alemán que radicaba en Brasil, identificó en los tejidos el (los) hongo(s) color café oscuro que causa(n) cromomicosis. También fue capaz de cultivarlos en agar Sabouraud.
- Antonio Carini identificó por primera vez Pneunomcystis carinii.
- Jorge Lobo, en 1931, describió la enfermedad que lleva su nombre, lobomycosis.
- La prueba de Montenegro, realizada por vía subcutánea para el diagnóstico de la leishmaniasis, fue diseñada por João Montenegro en 1926.
- La primera mención de las diversas formas clínicas polares de la lepra, la hizo en 1938 Francisco Rabello.
- En 1945, Flaviano Silva presentó el primer caso de leishmaniasis anérgica.
- En los cincuenta, dos dermatólogos de Brasil describieron las formas originales de queratodermias: Oswaldo Costa10 estudió la acroqueratosis papular invertida o acrokerato-elastodoisis en 1953, y João Ramos-e-Silva, en 1957, individualizó la forma denominada queratodermia marginal de las palmas (keratodermia marginalis volia manuum), generalmente, una manifestación de un trauma crónico o de fotoenvejecimiento de las manos.
- Nuevos medicamentos fueron usados de manera eficiente por primera vez, para la paracoccidioidmycosis, como la sulfapiridina en 1940 por Ribeiro, y la anfotericina B en 1958 por Sampaio y Lacaz. Diltor Opromolla empleó la rifampicina para la lepra en 1963 y Osmar Matos, la talidomida para el tratamiento del prúrigo nodular de Hyde en 1973, en ambos tratamientos con buenos resultados.
ATENCIÓN DERMATOLÓGICA ACTUAL
En Brasil, los dermatólogos pueden trabajar en hospitales universitarios, clínicas privadas y oficinas; realizan investigaciones clínicas y académicas, y practican la dermatología médico quirúrgica y cosmética. Así, hay tres posibilidades de asistencia dermatológica a la población: la pública, la privada y la de empresas a través de planes de salud. La atención para este tipo de pacientes es totalmente diferente, de acuerdo a sus enfermedades y sus necesidades. A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los otros países, la mayoría de la población puede acudir al especialista sin una consulta médico general previa.
En el sistema privado y a través de los planes de salud, el paciente tiene una libre elección de médicos y hospitales, y el médico puede solicitar los exámenes que se necesitan para realizar el diagnóstico y el tratamiento. En el sistema público, las consultas están descentralizadas y son para toda la población. Los estudios y procedimientos de alta complejidad y sofisticados se realizan sin costo alguno para el paciente; pero, debido a la gran demanda, hay listas de espera muy largas.
En Brasil, algunas dermatosis son más frecuentes que en otros países, porque es un país tropical. Hay una gran diversidad de micosis sistémicas, como la esporotricosis, cromomicosis, lobomicosis, y otras enfermedades tropicales, y sigue habiendo una alta incidencia de lepra.
Además de los nuevos medicamentos y procedimientos de alta complejidad y sofisticados, el dermatólogo brasileño sigue utilizando medicamentos antiguos y económicos, como son el yoduro de potasio para la esporotricosis, y la fitoterapia para los problemas menores de la piel. Al mismo tiempo, hay algunos implantes aprobados en Brasil, pero todavía no disponibles en otros países.
DERMATOLOGÍA ESTÉTICA
La dermatología, no sólo creció de una especialidad puramente clínica, sino que también se convirtió en quirúrgica. Además, una nueva área apareció y creció muy rápidamente: la dermatología estética, que tiene un enorme interés, debido al gran valor dado hoy en día a la apariencia física de juventud. La conciencia de los residentes de dermatología es de que la dermatología cosmética es sólo la punta del iceberg representado por la especialidad, y esto la hace esencial en su formación. Sin embargo, antes de que sean buenos cirujanos dermatológicos y/o cosmetólogos, se necesita, ante todo, ser un buen dermatólogo.
CONCLUSIÓN
La Sociedad Brasileña de Dermatología y los dermatólogos brasileños han aportado a la especialidad varios informes originales en el ámbito mundial, especialmente en el área de las enfermedades infecto-contagiosas y tropicales. Desde luego, hemos hecho una gran contribución a la ciencia y al desarrollo de la dermatología mundial, más recientemente, en las áreas de Cirugía y Cosmética dermatológica.
Los dermatólogos brasileños de hoy estamos muy orgullosos de lo que han aportado generaciones anteriores de dermatólogos brasileños a nuestra especialidad, y nos sentimos especialmente orgullosos de la hermosa celebración del centésimo aniversario de nuestra Sociedad Brasileña de Dermatología, en el Hotel Copacabana Palace en Río de Janeiro organizado por el Consejo de Administración en febrero de este año.
Este año invitamos a todos nuestros amigos y compañeros de trabajo de la Dermatología Internacional, para que participen en la celebración del 100 aniversario de la SBD durante el Congreso de Brasil que tendrá verificativo del 1 al 4 septiembre, para la cual preparamos importantes actividades científicas y sociales.
