Llega demasiado tarde

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Tomado del libro «Los adolescentes preguntan» de Ismael Vidales

Tengo un Hijo de 16 años y desde hace tiempo llega tarde a la casa. Mi esposo y yo siempre le llamamos la atención y le explicamos los peligros que hay al andar todas las noches fuera de casa.  No crea que exagero, lo que pasa es que llega hasta las cinco de la mañana y nos tiene a todos preocupados ¿Qué puedo, hacer para ayudarlo y para que me entienda?

A veces se enoja porque no le presto el carro, pero tengo miedo que le vaya a suceder algo, no es tanto por el daño material sino, por él, pero eso no lo entiende.  La relación que lleva con sus hermanos es muy buena pero no le gusta que nadie se meta en sus cosas, como que es muy solitario.  Cuando yo platico con él siempre me dice que ya le voy a decir un «sermón”. Le pido que me de un consejo, tanto para nosotros sus padres como para otras familias que se encuentren en situación parecida.

Gracias por su respuesta. 

Jennifer

Es común que los muchachos asuman este tipo de conductas irresponsables que dañan su salud, su familia, su imagen social y que los expone a riesgos graves de todo tipo.

Usualmente se comportan con esa ligereza porque no los enseñamos a vivir con responsabilidad, fuimos muy permisivos y tolerantes, todo se los hicimos fácil y nunca tuvieron la oportunidad de enfrentar personalmente ni problemas, ni retos, ni responsabilidad de ninguna especie.

Creo que aún es tiempo que se le asignen responsabilidades personales, familiares o de otra índole, por ejemplo de trabajo formal o de estudio sistemático.  Ya no está en edad de que lo sigan consecuentando, tiene edad suficiente para responsabilizarse de sus actos. No creo que valga mucho los consejos y consideraciones, más bien creo que él debe buscar un trabajo formal,  un estudio formal y hacerse cargo de las obligaciones que de esto se deriven.  Los apoyos que la familia le puede dar son de otra índole, ya no más “apapachos” ni soluciones fáciles, tampoco abandono, reproches o críticas.  Mientras más se mida con metros extrafamiliares, más pronto aprenderá que ya no es “chiquito” ni se puede seguir escudando en la inmadurez infantil.

 

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