Tomado del libro «Los adolescentes preguntan» de Ismael Vidales
Tengo una hija de 13 años y es muy rebelde, yo la verdad no sé que hacer. Cada día se me hace más difícil hablarle. Yo pienso que es por la etapa que está pasando. Mi preocupación crece cada vez más porque apenas estoy debutando como mamá de adolescente. Tengo tres hijos, y como ella es la mayor no sé que hacer. Gracias por su consejo.
Sra. López
La entiendo, yo tuve tres, y créame, el papel del padre y el de la madre frente a los hijos adolescentes no es muy diferente. He aquí dos situaciones : efectivamente la niña está dejando de serlo y parte de su proceso de adaptación, identificación, maduración, está creándole conflictos que canaliza a través de esa irritabilidad contra usted que representa el orden establecido, la norma, la ley, lo antiguo, mientras ella desea el desorden, la libertad, lo nuevo.
En ese sentido no se preocupe mucho, es un mal que se cura con el tiempo. La segunda situación está dada por la inexperiencia de nosotros los padres para tratar estos asuntos, tenemos buenos planes para los hijos, queremos para ellos lo mejor, los amamos, pero… somos anticuados y el día que nos queremos poner a su nivel, nos vemos ridículos. Yo creo que sólo hay un camino: el amor. Siga queriéndola, apóyela, vigílela, cuídela aunque a veces tenga que ser dura y sufra internamente, a veces hay que apretar.
La niña no puede hacer lo que le venga en gana, luego usted será responsable y entonces sí que va a sufrir. Como dice el refrán: una nalgada y una ida a misa no le hace mal a nadie. O sea que a veces un castigo moderado y un buen consejo, aunque parezcan “duros” no harán daño mayor, como lo haría el libertinaje, la inmoralidad, las drogas, la prostitución, la delincuencia y otros males que aquejan a la juventud, hija de hogares desintegrados o de padres permisivos donde escasea el amor.
