Tomado del libro «Los adolescentes preguntan» de Ismael Vidales
Soy una chica de 13 años y pasé a tercero de secundaria. En tercer año de primaria conocí a una niña que estaba en el mismo grupo. Actualmente ella está por cumplir sus 15 años y también pasó a tercero de secundaria. Cuando la conocí no nos hablábamos mucho. En cuarto año, a mí me cambiaron de grupo porque había problemas con un compañero. Desde ahí hasta finales de sexto no nos hablábamos sino que participamos en el certamen del mejor alumno y entonces empezamos a tratarnos un poquito más.
Pasamos a diferentes secundarias. Este cambio mío de escuela se debió a que los compañeros que tuve en sexto no me trataban bien y como sabía que me iba a tocar estar con ellos, preferí cambiarme de secundaria. El año pasado ingresé al coro de la iglesia sabiendo que ella también está ahí. Nuestra comunicación se hizo un poco más amplia. Yo le conté varias cosas que me habían sucedido y ella me dio su apoyo.
En marzo de este año me dejó de hablar porque, sin pensarlo, se me ocurrió decirle que cuando ella me hablaba, las del coro me dejaban de hablar y que, cuando ella no me hablaba, las del coro me hablaban perfectamente.
Después de varias semanas me habló, yo le pedí disculpas. Me dijo que no me preocupara, pero que ya no iba a ser como antes conmigo. Últimamente nos hemos llevado mejor que nunca, pero siento que su amistad no es verdadera. ¿Qué debo hacer ? Ella siempre será mi mejor amiga. ¿Debo alejarme de ella ? ¿Le debo preguntar el por qué de su actitud ?
Quika.
Tu carta refleja que posees muy buenos principios, especialmente los que sustentan la amistad, la lealtad y la sinceridad. Te preocupa tener que elegir entre las amigas del coro y tu “mejor amiga”. ¿Por qué no intentas conservar la amistad de ambas partes?. Pueden organizar algunas actividades en conjunto. Así se producirá un acercamiento provechoso y tu podrás disfrutar de la amistad que tu amiga y las del coro te ofrezcan.
El que te condicionen la amistad a cambio de suprimir la otra me lleva a pensar que no se trata de una amistad sino de una conveniencia que no vale la pena conservar. A los amigos debemos quererlos tal y como son sin tratar de moldearlos a nuestra conveniencia. Es conveniente que, si ahora se están llevando mejor que nunca, no te angusties imaginando que su amistad no es verdadera, mejor disfruta el momento pero ten en cuenta que ambas son adolescentes y que por su edad pueden tomar -en determinado momento- actitudes hasta cierto punto “inmaduras” que deben perdonar y olvidar pronto para que puedan fortalecer la amistad.
