Tomado del libro «Los adolescentes preguntan» de Ismael Vidales
Tengo 14 años y curso el segundo de secundaria, mi problema es que a veces me siento rechazada por mis compañeros, ya que cuando que estaba en tercero de primaria un compañero me inventó un sobrenombre ofensivo y desde entonces todos me repiten el mismo insulto.
Esta situación se da no sólo en el salón sino también en el transporte y hasta con los compañeros de otros salones, incluso de los que vienen de otro colegio. Antes yo iba y les pegaba con tal de que me dejaran de insultar pero al parecer eso no daba resultado. He hablado de esto con mis padres y ellos me apoyan, me dicen que no me deje y que hable con mis maestros pero ninguno me ha hecho caso, al parecer es un problema que no les importa.
Me siento sola, pues nada más tengo dos amigas. Antes tenía muchas, pero por mi misma inseguridad, me volví muy posesiva, quería que nada más fueran mis amigas y eso a ellas como no les gustó y se fueron alejando. A veces me han invitado a algunas fiestas pero yo no voy, no porque no quiera sino porque tengo miedo de que digan “ahí viene fulanita, nada más a aguar la fiesta”, y por eso mejor me quedo en la casa. Aparte de la escuela voy a un grupo de la iglesia y tengo otras clases particulares pero como quiera me siento insegura y sola.
Escorpión.
No le des mucha importancia a los comentarios negativos de tus compañeros, como dice una frase muy conocida de la Biblia, «de la abundancia del corazón habla la boca». Eso quiere decir que los comentarios agradables y las buenas palabras provienen de un corazón bueno y, en cambio, los comentarios negativos, las palabras obscenas o la basura provienen de un interior sucio. Tu principal mérito es que no odias a nadie, pero tampoco es conveniente que te sientas menos que nadie y te aísles.
Tienes además un gran tesoro: tus padres. Quizá ellos te orienten a pelear y a «no dejarte» pero no lo interpretes como darte de golpes con los demás, pues quizá tengas buen resultado una vez, pero no puedes resolver todos los problemas a golpes. La mejor ayuda que te pueden dar tus padres es que recobres tu autoestima, es decir la valoración de ti misma con toda justicia, ni mucho ni poco, sólo lo justo. Si pierdes la estima por ti misma y te reconoces menos valiosa que los demás pronto ya no será necesario que tus compañeros se burlen de ti o te vean con lástima, porque tú misma te tendrás lástima y esa será una situación realmente grave. Antes de encerrarte en tu cuarto y aislarte del mundo, piensa en lo que tienes y no en lo que crees que te falta. ¿Ya pensaste que hay ciegos, cojos, mancos, enfermos, hambrientos, presos, cancerosos, con SIDA? Y tú, en cambio, tienes ojos, piernas, brazos, salud, alimento, libertad.
