¿Autonomía al INEE?

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Ismael Vidales

Si nos atenemos exclusivamente a la letra del Decreto que presuntamente otorga autonomía al INEE y lo ciudadaniza, nos damos cuenta, que […]

Su primer Director fue el destacado académico Felipe Martínez Rizo (septiembre de 2002 a noviembre de 2008) quien hubo de pagar el noviciado imbricado a un proyecto de esta magnitud, pero finalmente logró sentar las bases de calidad técnica y credibilidad por encima del estatus jurídico del Instituto.

La segunda Dirección es detentada por la investigadora educativa Margarita Zorrilla Fierro, con credenciales suficientes en el ramo y empatía profesional con Martínez Rizo, lo que ha redundado en la continuidad del cumplimiento de los fines y metas institucionales, solventado en evidencias disponibles en versión impresa y electrónica, y expuesto en diferentes escenarios, en varios de los cuales he sido testigo directo.

Los fines y metas del INEE son monumentales, las expectativas más que  beneficiarlo lo abruman y aunque hasta ahora ha logrado sortear la injerencia gubernamental y política, como dice el refrán “lo que no te quema, te tizna” estos dos agentes indeseables en una institución de vocación científica, ocasionalmente han actuado como freno de programas y acciones que debieran haber brindado ya importantes frutos para la toma de decisiones en cuanto a políticas públicas de carácter educativo.

Desde su creación, fue evidente que el INEE tendría que evolucionar jurídicamente si quería la autonomía que un aparato público de esta naturaleza requiere para que sus acciones sean fluidas y confiables sus resultados. Si bien no ha detenido su crecimiento y mejora técnica, su autonomía era ya un reclamo interno y externo.

De cualquier forma, si hacemos un recuento desde 1970, cuando la SEP inició con tímidos escarceos sobre la evaluación con fines de solventar políticas públicas hasta la fecha, podemos concluir que el INEE tiene saldo positivo gracias a sus los dos excelentes directores que ha tenido.

El Decreto presidencial del 15 de mayo del año en curso, lo define en el Artículo 1 como organismo descentralizado no sectorizado, que tiene por objeto, según lo indica el Artículo 2 “…generar, aportar y difundir información y conocimiento que permita a las autoridades educativas federal y locales evaluar diferentes componentes, procesos o resultados del Sistema Educativo Nacional…”

El Presidente Calderón, al presentar el Decreto que reforma el del 8 de agosto de 2002 que creó el INEE, señaló “Para mí, es un honor haber promulgado el día de hoy el decreto por el cual se dota de autonomía al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, el INEE, para hacer de él un organismo más autónomo, más ciudadano…”

El Decreto, que entrará en vigor noventa días naturales contados después de su publicación en el DOF, es decir, hacia el 15 de agosto, ciertamente suprime la coordinación que realiza la SEP y establece que estará integrado por: El Órgano de Gobierno; la Junta Técnica; la Presidencia; los Consejos Técnicos Especializados; el Consejo Social de Evaluación de la Educación; el Consejo de Vinculación con las Entidades Federativas, y las Unidades administrativas responsables del funcionamiento y operación del Instituto.

Respecto del Órgano de Gobierno, señala el artículo 7 que será presidido por el representante del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) además se integrará por la Secretaría de Educación Pública (SEP), Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y tres miembros de la Junta Técnica. Por su parte, la Junta Técnica estará integrada por cinco especialistas y uno de ellos será el Presidente del Instituto; todos serán nombrados por el Ejecutivo Federal y éste último fungirá como secretario técnico del Órgano de Gobierno. El Secretario de Educación Pública, que hasta ahora es el coordinador del INEE, será en lo sucesivo presidente del Consejo Social de Evaluación de la Educación (Artículo 17, Fracción I)

Si nos atenemos exclusivamente a la letra del Decreto que presuntamente otorga autonomía al INEE y lo ciudadaniza, nos damos cuenta, que esa es una bonita intención, solamente eso. Y es que la verdadera autonomía del INEE y de cualquier otro organismo sostenido con recursos públicos, sigue siendo sólo palabrería, me atrevo a decir que solamente el Banco de México es verdaderamente autónomo porque es la instancia sostenida con dinero público que no le pide dinero a nadie, sencillamente, porque es el dueño de la pelota, los guantes, el bate y tiene de su parte al árbitro.

 

Tomado del portal contra corriente:

http://www.educacioncontracorriente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=51110:iautonomia-al-inee-ismael-vidales&catid=14:maestros

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