Conceptos erróneos de la Historia
LOS HUMORES
El cuerpo humano siempre ha sido terreno fértil para creencias falsas
(Tomado de The fascinating book of History de Armchair Digest. Traducción de Félix Ramos Gamiño).
El célebre médico griego, Hipócrates, sostenía que todas las emociones humanas surgían de cuatro fluidos o humores corporales: sangre, que lo vuelve a uno entusiasta y apasionado; bilis amarilla, que lo hace a uno de temperamento violento o explosivo; bilis negra, que hace que sea uno deprimido o pesimista, y flema, que lo vuelve a uno perezoso o estoico.
Aunque los humores del buen doctor han constituido una buena estructura para que los científicos de la conducta humana analicen los tipos de personalidad: sanguíneo, colérico, melancólico y flemático, la idea de que los fluidos de nuestro cuerpo nos hacen enojones, deprimidos o exaltados, quedó desechada desde principios del siglo XIX.
El paso a mejor vida de la creencia de Hipócrates en los humores constituyó algo positivo para los pacientes, que ya no fueron atormentados con la práctica de las sangrías, proceso consistente en abrir las venas de un enfermo, para bajar los nivel3es de la sangre, en un intento por lograr un balance y curar todo tipo de enfermedades físicas y mentales.
La sangría, con el uso de una navaja o con sanguijuelas, era una práctica médica aceptada desde los tiempos de los griegos, los mayas o los mesopotámicos, y había adquirido mayor fuerza a fines del siglo XVIII, época en que a George Washington le extrajeron casi dos litros de sangre, para curarlo de una infección en la garganta. (Él murió poco tiempo después).
