Tomado del Foro Consultivo Científico y Tecnológico
Por Alfonso Morales
La creación de la Coordinación de Ciencia, Tecnología e Innovación (CCTI) en de la estructura de la Oficina de la Presidencia, el pasado dos de abril, es la más ambiciosa apuesta del gobierno federal desde la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), en 1971. Por primera vez, una entidad dedicada al fortalecimiento del conocimiento como base del desarrollo económico y social se inscribe en el círculo más cercano al Poder Ejecutivo.
Lo anterior, sin embargo, implica un cambio más allá de los matices en el escenario del sistema nacional de CTI. Por principio de cuentas queda claro que por ahora no habrá una secretaría de Estado para el ramo. También que, según la Ley de Ciencia y Tecnología vigente, la cabeza del sector todavía es el Consejo General de Investigación Científica y Tecnológica, al frente del cual está el presidente de la República, cobra mayor relevancia que nunca apostar por la consolidación de esa instancia como eje rector de las políticas públicas si en verdad se quiere llevar á México a la sociedad y la economía del conocimiento.
Como se recordará, el Reglamento de la Oficina de la Presidencia de la República (OPR) establece que dicha entidad quedó integrada en cinco unidades: una jefatura, dos secretarías y dos coordinaciones. Asimismo, que la primera se compone de siete unidades de apoyo técnico: una Secretaría Técnica de Gabinete y seis coordinaciones de: Opinión Pública; Estrategia y Mensaje Gubernamental; Vinculación; Estrategia Digital Nacional; Ciencia, Tecnología e Innovación, y Crónica Presidencial, al frente de las cuales habrá un titular, cuyo nombramiento o remoción es facultad exclusiva del Ejecutivo federal.
De las anteriores coordinaciones, tres tienen que ver con el conocimiento científico y tecnológico: Vinculación, Estrategia Digital y CTI. Al frente de esta última despacha el doctor Francisco Bolívar Zapata, con quien el Foro Consultivo ha colaborado en diversos proyectos como las mesas de debate La Ciencia en México, en 2009, y más reciente e intensamente desde que el entonces presidente electo, Enrique Peña Nieto, lo designara como asesor en materia de CTI, en septiembre pasado.
Para el Foro Consultivo resulta imperante coadyuvar en el cumplimiento de las funciones más sustantivas de la CCTI, especialmente en lo relativo a estudiar el marco jurídico para propiciar la gobernanza del sistema para mejorar su organización, financiación y funcionamiento, mediante el diseño de la estructura del sector, así como en el diagnóstico y la actualización de su operatividad y las estrategias que habrán de aplicarse para su consecución.
Esas responsabilidades de la CCTI la vinculan directamente con el trabajo cotidiano del Foro Consultivo, especialmente cuanto hace a la elaboración de diagnósticos e informes sobre el estado que guarda la ciencia, la tecnología y la innovación en México, que en el caso de la CCTI será a solicitud del Ejecutivo federal y tomando en cuenta la opinión de los expertos; así como a analizar el marco jurídico para proponer mejoras incrementales al presupuesto destinado a la CTI. Esta última actividad de la CCTI, además, deberá ejecutarla conjuntamente con el CONACYT.
Precisamente por lo anterior, apenas el Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó el Reglamento de la OPR, el Foro Consultivo se declaró “dispuesto a contribuir ampliamente, de inmediato y con todos los medios a su alcance con la CCTI en sus funciones sustantivas, así como con su titular, el doctor Francisco Bolívar Zapata, con quien ha colaborado en múltiples actividades y, muy en especial, tras su designación, el 27 de septiembre de 2012, como asesor en esta materia por el licenciado Enrique Peña Nieto, entonces presidente electo”.
El Foro Consultivo es por ley el medio de expresión de las comunidades que integran el sistema nacional de CTI y voz de los expertos que en su interior concurren; misión que ha cumplido cabalmente desde su fundación, en 2002. Ahora, con la creación de la CCTI, se abren nuevos y mejores oportunidades de trabajo conjunto y de sinergias que puedan resultar en el fortalecimiento de una mayor gobernanza y dinamismo del sector, especialmente en tres áreas específicas: el diagnóstico del estado que guarda el potencial científico, tecnológico e innovador nacional; la oportunidad de incidir en el diseño de la reestructuración del propio sistema nacional de CTI, así como en el relativo a las políticas públicas y las estrategias para detonar el crecimiento económico y el desarrollo social, basados en el conocimiento.
