El Estado de NL y Coahuila

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Jorge Pedraza Salinas

nlycohauila

Entre Coahuila y Nuevo León, existe una gran cercanía. Son entidades que, junto con Texas y Tamaulipas, tienen un origen común. Esa cercanía les ha permitido compartir una historia y una geografía. Los apellidos en ambos Estados son similares. Hay, incluso, quienes viven en Coahuila y trabajan en Nuevo León y viceversa. Nuevo León y Coahuila formaron un solo Estado desde 1856 a 1864, hasta que un día como hoy –26 de marzo— en el año de 1864, Coahuila asumió su carácter de Estado Libre y Soberano. Ya antes había formado un solo Estado con Texas: el Estado de Coahuila y Texas.

Recordemos que en 1856 el Estado de Coahuila es anexado al Estado de Nuevo León. El Gobernador Santiago Vidaurri decidió unir a Nuevo León y Coahuila en un solo Estado, hasta que en el año de 1864, en el mes de Febrero, el Presidente Juárez decretó la separación. En 1863, los franceses deciden invadir México y coronan emperador mexicano al archiduque Maximiliano de Habsburgo. El entonces presidente Benito Juárez, se ve forzado a salir de la capital y se establece en la ciudad de Saltillo, Coahuila, en enero de 1864, hace 150 años.

LA PUGNA CON VIDAURRI

Desde el inició de la lucha contra la invasión extranjera, el Gobierno de Juárez insistía en la entrega de las aduanas que estaban siendo manejadas por el Gobierno de Vidaurri. El 20 de enero de 1864, desde Saltillo, le ordenó a Vidaurri que pusiera a disposición del Ministerio de Hacienda las fuentes de ingreso, entre ellas las aduanas, que desde hacía tiempo manejaba con entera libertad. Juárez necesitaba de estos recursos para sostener la batalla contra los franceses y conservadores.

Vidaurri se negó a cumplir la orden que a través del Ministro de Hacienda, don José María Iglesias, había dictado el Presidente. “Al tomar esta resolución –nos dice Iglesias al referirse a Vidaurri—, infringió los artículos constitucionales que reservan a los poderes de la Unión resolver todo lo que toca a los intereses generales y a la soberanía nacional, que declara facultad efectiva del congreso y del presidente todo lo relativo a la paz o a la guerra con una nación extranjera, y que prohíbe a un solo Estado usurparse esas atribuciones”.

Juárez dispuso, entonces, trasladarse a Monterrey. Previamente el Ministro Lerdo de Tejada expidió desde Saltillo la siguiente circular:

“El ciudadano Presidente de la República ha tenido a bien determinar que la residencia del Gobierno Supremo se traslade de esta ciudad a la de Monterrey, Capital del Estado de Nuevo León y Coahuila, por considerarlo conveniente al mejor servicio público. En tal virtud, el ciudadano Presidente ha dispuesto salir para Monterrey el martes próximo, 9 del mes actual. Tengo la honra de comunicarlo a usted, protestándole mi muy atenta consideración. Independencia, Libertad y Reforma. Saltillo, 5 de febrero de 1864.- (Sebastián) Lerdo de Tejada (Ministro de Relaciones Exteriores y Gobernación)”.

JUÁREZ VIAJA A MONTERREY

Con mil 500 hombres y el General Doblado a la vanguardia, Juárez viaja a Monterrey, pasando por Santa Catarina. En ese lugar recibe un mensaje del Gobernador rebelde, quien le pide que no avancen más sus fuerzas, pues la ciudad está dispuesta a recibirlos con todos los honores.

Juárez decide llegar a Monterrey el 11 de febrero por la tarde. Las fuerzas del Gobierno de Juárez, pernoctaron al pie de la loma del Obispado, mientras que él y sus más cercanos colaboradores pasaron la noche en El Mirador, quinta de la que era propietario don Juan López Peña. Hasta ese lugar, envió Vidaurri al Comandante Militar a presentar sus respetos al Presidente.

La quinta donde durmieron Juárez y sus colaboradores el 11 de febrero de 1864 fue mutilada, al ampliarse la avenida de Hidalgo, para dar cauce a las inquietudes de progreso de los regiomontanos.

Al día siguiente, 12 de febrero, desde la quinta mencionada, Juárez escribe a su esposa avisándole que, contra su costumbre, quiere entrar a Monterrey con toda solemnidad.

A las 10 de la mañana del 12 de febrero, cuando Juárez y sus acompañantes se disponían a subir a los coches, se escuchó el estruendo de un cañón disparado en La Ciudadela, lugar en donde Vidaurri se había encerrado con sus tropas. Esto causó sorpresa y hasta pánico en la comitiva. Después se supo que Vidaurri, aunque ya en abierta pugna con Juárez, ordenó que se le saludase con una salva. Juárez lo imaginó y pidió a sus acompañantes darse prisa para llegar al centro de la ciudad.

HORAS CRUCIALES PARA LA REPÚBLICA

El Presidente y sus Ministros, notaron en la ciudad un aspecto sombrío. En esos momentos caía sobre la ciudad tupida lluvia. En la actual Plaza de Zaragoza, en ese entonces Plaza de la Constitución, los recibió don Pedro Elizondo, Alcalde de Monterrey. Don Manuel Z. Gómez, Diputado Constituyente por el Segundo Distrito, invitó al Presidente a comer a su casa. Eran horas cruciales para la República.

Vidaurri había lanzado de la Ciudad de Monterrey al señor Presidente. Este último, que tenía pensado establecer su gobierno en Monterrey, tuvo que regresar a Saltillo. Se afirma que los disgustos que Vidaurri le ocasionó, produjeron en Juárez una fiebre que lo puso al borde de la muerte.

Esto cambió momentáneamente los planes de Juárez. Tan pronto como regresó a Saltillo, don Benito hizo reunir un fuerte ejército para someter a Vidaurri. En realidad, desde hacía tiempo Juárez desconfiaba de Vidaurri. Ya en diciembre de 1863, Juárez presentía la traición del Gobernador del dúplice Estado de Nuevo León y Coahuila, y en una carta fechada en San Luis Potosí y dirigida a don Pedro Santacilia, que se encontraba ya en Saltillo, le manifiesta:

“Estoy de acuerdo con usted en que a Vidaurri es necesario atraérselo o eliminarlo. Estoy por el primer extremo. Sólo que no baste esto para utilizarlo en bien de la Nación debe recurrirse al último. Trabaje, pues, en lo primero”:

El 16 de febrero, Vidaurri lanza una carta circular recomendando no se obedezca a Juárez. Por su parte el Presidente Juárez, el 26 del mismo mes de febrero, declara en estado de sitio a Nuevo León. También dispuso que el Estado de Coahuila quedara separado de Nuevo León. Atendiendo a la voluntad general de los habitantes de Coahuila y usando de las amplias facultades de que se hallaba investido, decretaba que el Estado de Coahuila reasumiera su carácter de Estado Libre y Soberano.

El Gobierno de Coahuila conmemoró ayer el 150 aniversario de este acontecimiento, con una ceremonia que se llevó a cabo a las 11.30 horas, en el Palacio Legislativo de Coahuila, la cual fue presidida por el Gobernador del Estado, Lic. Rubén Moreira Valdez; el Presidente del Congreso del Estado, profesor Eliseo Francisco Mendoza Berrueto y el Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Magistrado Lic. Gregorio Alberto Pérez Mata y el Comandante de la Sexta Zona Militar, General César de la Sancha Villa.

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