
Luis Eugenio Todd
La religión es la esperanza del pueblo.
Aunque Karl Marx dijo en 1844 que la religión es el opio del pueblo, yo disiento, porque para mí la religión es la esperanza de un mundo mejor. Sin embargo, dado que el futbol recoge en la actualidad la atención de 3 mil 500 millones de seres humanos en el mundo, vale la pena traspasar el término de Marx a nuestro deporte favorito.
El opio es una sustancia derivada del papaver somniferum o sea de la planta llamada adormidera, una especie de amapola con bellas flores y con una sustancia que es la precursora de la morfina, uno de los analgésicos más potentes y valiosos que hay actualmente y que se receta para múltiples padecimientos.
El opio fue utilizado desde los egipcios como un sedante e Hipócrates le puso ese nombre, que significaba fundamentalmente sustancia para hacerte feliz. No obstante, como todos sabemos, genera adicción, por todas las drogas derivadas del mismo como la codeína, la heroína y algunos otros compuestos químicos farmacológicamente muy activos.
El futbol no se parece al opio, que por lo regular nos produce satisfacciones pero también frustraciones, angustia y sinsabores; pero dada la comercialización extrema del mismo y el haberlo hecho como un deporte nacional en diferentes partes del planeta, el futbol empieza a ser como una sustancia que atenúa la problemática social y económica en muchas naciones, y entonces, durante el transcurso de las competencias mundiales, sirve como bálsamo de olvido que nos lleva a sólo pensar en el bello deporte que el futbol ha demostrado ser.
Mi gusto por el futbol se deriva de que lo hago un símil de la vida, pues en este bello deporte existe arte, ciencia y también técnica y desarrolla el motor individual, pero también el factor social solidario del sentimiento de equipo, es decir, se parece mucho a la vida en las diferentes facetas de nuestro existir.
Igual que en la vida, en el futbol no siempre gana el mejor, porque a veces un equipo juega muy bonito pero pierde y gana el que mete los goles. Por lo tanto es un deporte de resultados al igual que la ciencia, el arte y la política.
