Ismael Vidales Delgado
Este comentario está dedicado a reconocer el esfuerzo, la dedicación y el compromiso del Dr. Miguel G. Ochoa Santos con el arte y la literatura.
Miguel, ha pasado por indecibles sacrificios para crear y operar un Centro de Investigaciones, impartir maestrías y doctorados y editar libros de alta calidad en los años recientes. Todo esto ha sido posible porque no ha perdido la fe en el libro impreso, no ha perdido la fe en la formación de investigadores, y no ha perdido la fe en el arte y la literatura no convencional.
Miguel, es mi amigo y es el Director del Centro de Investigaciones en Ciencias, Artes y Humanidades de Monterrey, A. C. y se dio a la tarea de coordinar a diversos ensayistas de primera línea, para que abordaran un tema por demás interesante y emocionante, para algunos, irreverente, contestatario, este esfuerzo quedó plasmado en el libro: El Delirio y la alucinación. Ensayos de literatura y arte. En esta aventura, lo acompañaron: la editorial EON y el Consejo zacatecano de ciencia, tecnología e innovación.
Este bello obsequio para los estudiosos viene envuelto en una portada del genial Simón Velázquez Herrera, maestro de la Facultad de Artes Visuales de la UANL y alumno del Doctorado que coordina Miguel y su esposa Bethy; y además, ganador de la Novena Muestra de Arte del Grupo Reforma, que lo hizo merecedor de un viaje a París.
La obra fue presentada en un local del Barrio Antiguo, ahí estuvimos acompañando a Miguel y escuchando a los compañeros Eduardo Oliva y Gabriela Garza, que hicieron los comentarios de la obra y además, participan como ensayistas.
Participan con sus ensayos en esta obra: Por la Universidad de Barcelona, el profesor Antonio Castilla Cerezo que analiza la obra del escritor inglés Flan O`Brien quien partiendo del pensamiento paradójico, nos revela las estrategias narrativas utilizadas por el escritor para revitalizar el potencial alucinatorio del lenguaje.
Miguel Ochoa presenta su ensayo «El infierno delirante de Giorgio Manganelli» en el que expone las estrategias discursivas empeladas por este autor milanés para crear un escenario pletórico de seres imposibles e inquietantes.
Jorge A. Ramírez, alumno del Doctorado, presenta el ensayo «Borges: un ajedrez fantástico» en el que subraya la posición contundente del argentino a favor del origen fantástico de la literatura.
En la misma línea de lo fantástico y lo paradójico va el ensayo de la Dra. Elizabeth Sánchez Garay especialista en el escritor italiano Italo Calvino.
José Miguel Sardiñas, de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa revisa en su ensayo la vena fantástica postmodernista en Cuba apoyado en la obra del escritor cubano Armando Leyva.
Diego Armando Moreno y la Dra. Sánchez Garay analizan la retórica del sueño en la obra «Los inconsolables» de Kazuo Ishiguro, novela experimental que destruye toda la lógica de los acontecimientos para abrir la puerta al mundo de los imposibles.
Gabriela Garza, ya próxima a doctorarse presenta el ensayo «Lo fantástico en dos obras literarias y dos obras de ballet del siglo XIX» analizando el vínculo del amor y la muerte en Gisselle de Theóphile Gautier y Otra vuelta de tuerca de Henry James, en tanto que analiza lo fantástico y lo exótico en La Bayadére de Rudyard Kipling y en dos dramas del poeta indú Kalidasa.
Eduardo Oliva, profesor de la Facultad de Artes Visuales de la UANL analiza el sutil hilo conductor que une el arte literario con el cinematográfico basado en las obras de Mario Levrero y de David Cronenberg.
Concluye el libro con el ensayo de María Alicia Flores Leal, alumna del Doctorado que analiza el mundo alucinante de Odilón Redon, pintor y grabador de principios del siglo XX.
Sin duda, una obra importante para los aficionados a la literatura.

