Jorge Pedraza Salinas
Existen destacados historiadores extranjeros que se han interesado en el pasado de México y que merecen nuestro reconocimiento y aprecio. Entre esos amigos nuestros recordamos a Everardo Víctor Niemeyer (Vic), experto en Bernardo Reye y el Congreso Constituyente de 1917; Douglas W. Richmond, biógrafo de don Venustiano Carranza; Joe Stout, especialista en asuntos de la frontera México-Estados Unidos; Félix Almaraz, conocedor de los orígenes españoles y mexicanos de Texas y FriederichKatz, magnífico historiador interesado en Pancho Villa y en muchos otros asuntos de México. Todos ellos han sido reconocidos con la Medalla al Mérito Histórico “Capitán Alonso de León”, que otorga la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística.
Uno de ellos es alguien que vivió en Monterrey durante varios años como representante de su país en el área cultural del Consulado General de los Estados Unidos de Norteamérica en Monterrey. Me refiero al Dr.E.VictorNiemeyer, quien recientemente falleció. Tenía 95 años de edad. Vivía ya retirado de las actividades laborales, al lado de su esposa Lala Acosta en su residencia ubicada en una hermosa y verde colina en las orillas de Austin, Texas, en donde fuimos sus huéspedes en un par de ocasiones. Vic seguía acudiendo eventualmente a la Biblioteca “Nettie Lee Benson” de la Universidad Texas, en donde existe valiosa información sobre México.
Por algo don José P. Saldaña, quien fuera cronista de Monterrey, lo incluyó en su libro “En el marco de la historia”, en el cual reunió las biografías de destacados historiadores nuevoleoneses. Y es que E. Víctor Niemeyer dedicó muchas horas de su vida al conocimiento de lo nuestro. Su biografía sobre el general Bernardo Reyes está considerada como la mejor y más completa que se ha escrito sobre este personaje, que fuera gobernador de Nuevo León y padre de don Alfonso Reyes.
IMAGEN DE NIEMEYER
“Si mi propósito al escribir una serie de crónicas –afirma José P. Saldaña– ha sido el de presentar la imagen, que no la biografía, de los nuevoleoneses, que en la época contemporánea han venido contribuyendo a la cultura, resulta fuera de lugar, se pensará, que se incluya en esta modesta galería, –en cuanto a mi pluma– al señor doctor E. Víctor Niemeyer, ciudadano norteamericano y funcionario del Consulado de su país. La razón, de esta aparente sinrazón, surgirá de lo que enseguida expongo”.
Luego relata cómo conoció a este individuo alto, blanco, pelo un tanto rubio, con ojos semiverdes y cuya dicción en español tenía el dejo marcado de quien no se desprende del todo de su idioma propio. Niemeyer se le acercó en busca de apoyo y asesoramiento para la elaboración de su tesis de doctorado en historia en la Universidad de Texas, en Austin.
Sería difícil precisar en qué momento surgió el gran cariño que Vic –como llamábamos sus amigos a Niemeyer– tuvo por México. Pocas personas hemos conocido que se expresen tan bien y con tanto amor hacia nuestra Patria, a pesar de no haber nacido aquí.
Pudiera pensarse que sus palabras cariñosas hacia Monterrey y hacia México, que siempre externó Vic, hayan sido producto de su investidura como funcionario diplomático. Mas no es así. Nos consta. E. Víctor Niemeyer vivió hasta sus últimos días en una hermosa casa en una colina en los alrededores de la ciudad de Austin. Texas y su cariño por México fue siempre el mismo.
Cada vez que podía regresaba a Monterrey. Así lo vimos en varias ocasiones recorriendo las calles de Monterrey y estrechando las manos de sus numerosos amigos. Aún recuerdo cuando vino a nuestra ciudad, para hablarnos sobre un interesante tema ‘Cómo ven el mundo los mexicanos y los norteamericanos’.
EXPERTO EN HISTORIA
Vic nació en Houston, Texas, el 28 de septiembre de 1919. Este año cumpliría sus primeros 96. Realizó diversos estudios en la Universidad de Texas, en Austin. Era un experto en historia de México. Durante la segunda guerra mundial realizó su servicio militar durante cuatro años en la Armada de los Estados Unidos. En 1958 contrajo matrimonio con Lala Acosta de Cristal City, Texas. El matrimonio tiene dos hijos.
Por espacio de 23 años sirvió a su país en la Agencia de Información de los Estados Unidos (USIA). Durante ese tiempo desempeñó el cargo de Director de Centros Culturales en Honduras, Perú, Guatemala. Filipinas y Chile. Llevó a cabo actividades culturales e informativas en Monterrey (aquí estuvo siete años en dos estancias), México, Puerto España, Trinidad y Tobago, y en las oficinas centrales de USIA ubicadas en Washington, D.C.
Ccolaboró, también, en la Universidad de Texas, en donde fue Coordinador Adjunto de la Oficina de Estudios Mexicanos del Instituto de estudios Latinoamericanos y Editor del Foro Mexicano, una revista trimestral. También laboró como especialista de programación en la Oficina Internacional de la misma Universidad.
Por cierto, en dicha Universidad realizó sus estudios otro personaje muy querido en nuestra ciudad: el Arq. Joaquín A. Mora, quien fuera Rector de la Universidad de Nuevo León Recuerdo que en alguna ocasión, Vic propuso para el Arq. Mora el otorgamiento del título que dicha Universidad otorga a los ex alumnos que más se han distinguido. Recuerdo, también, la tristeza y el sentimiento que le produjo la muerte del Arq. Mora en cuyo funeral estuvo presente.
También llevó una gran amistad con doña Manuelita Mota, viuda del ilustre escritor regiomontano don Alfonso Reyes. Esta amistad surgió mientras Vic trabajaba en sus investigaciones para elaborar la biografía del general Bernardo Reyes, en el archivo que la familia Reyes posee en la Capilla Alfonsina de la ciudad de México.
DOS OBRAS SOBRE N. L.
Vic ha escrito numerosos artículos sobre la historia de México. En particular deseo mencionar en esta ocasión, dos libros suyos que tienen mucho que ver con Nuevo León. Estos son:
1.- El General Bernardo Reyes (Centro de estudios Humanísticos, Universidad de Nuevo León, 1966 y
2.- Revolution at Querétaro: Themexican constitucional Convention of 1916-1917 (University of Texas Press, 1974).
En el primero de estos libros, el cual consta de 243 páginas, Vic hace alarde de una investigación rigurosa, la cual le permitió obtener información de primera mano a través de entrevistas y del acceso directo que tuvo de los documentos elaborados por el general Reyes, como es su correspondencia oficial y personal. Se refiere a las actividades llevadas a cabo por este destacado militar, que pudo haber sido Presidente de México y que fue un gran gobernante de Nuevo León.
LA MEJOR BIOGRAFÍA DE BERNARDO REYES
En opinión de don José P. Saldaña, este libro reúne las condiciones esenciales de una completa obra biográfica, de manera de considerarla, como la mejor, la más bien acabada, de las biografías escritas sobre el Gral. Bernardo Reyes.
Don José P. Saldaña agrega luego que en 1917 –debe ser un error de imprenta, pues Vic no había nacido aún- publicó el Dr. Niemeyer un opúsculo que tituló La Presencia de Nuevo León en el Congreso Constituyente de Querétaro de 1916-1917. Este libro fue escrito en ocasión del 50 Aniversario de la Constitución. Aquí se habla de la participación de los diputados nuevoleoneses en dicho Congreso.
Así se expresa el Dr. Niemeyer en ese ensayo: “En conclusión, se puede decir que si la contribución de los Diputados de Nuevo León al Congreso de Querétaro fue opaca, si dispusieron de su tiempo, sus talentos, y su honor sagrado en la redacción de una constitución dedicada a una solución real a los problemas de México basados en el sentido de justicia social y económica”.
El Dr. NiemeyerpertenecIó a numerosas instituciones culturales y sociales, entre las cuales figuran la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, la cual le otorgó, en 1973, la Medalla al Mérito Histórico ’Alonso de León’ y el Consejo Internacional de Buena Voluntad. (CIBV)
Con sus obras, E. Víctor Niemeyer nos brindó una cátedra de historia de Nuevo León y de México y con su vida, un ejemplo de lealtad y de amistad que mucho apreciamos.

