La fortuna que descansa escondida en las artes

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Las Artes Visuales, el primer empleador entre las industrias culturales y creativas globales.

¿Quién dijo que los recursos destinados a la cultura y las artes NO son una buena inversión?

 

Por Fernando Fuentes García ©

Esta pieza es la segunda parte de una serie de tres artículos que tienen el fin de plantear mi perspectiva sobre la transformación que el sector de las artes visuales requiere  adoptar para hacer frente a los retos del presente siglo. 

Dólar por dólar, las inversiones en arte público en la ciudad de Los Ángeles, han demostrado que pueden generar altos retornos de la inversión en cualquier fondo destinado a proyectos de desarrollo urbano. Así lo expresa Dan Rosenfeld, experto en desarrollo económico y transportación de esta entidad. Opinión que avala con el siguiente caso de estudio.

Dos murales de 70 pies instalados en las fachadas del complejo mixto de vivienda y comercio Wilshire Vermont, situado en el centro sobre una estación del metro y en un denso barrio con ingresos diversos, han logrado que el desarrollo reciba más publicidad, más reconocimiento público y más intereses por arrendamiento que de cualquier otro elemento de todo el presupuesto. Y lo  más sorprendente, es que se ha logrado con tan solo una inversión de menos de una décima parte del uno por ciento del costo total del proyecto.[1] 

El poder de las artes y la cultura en el desarrollo económico.

La conclusión de un relevante estudio de Mario Polese que analiza el impacto de las artes en el crecimiento del empleo durante 35 años (1971-2006) en 135 ciudades Canadienses, es contundente. Las actividades relacionadas con las artes y la cultura pueden promover una base económica para las ciudades pequeñas. En tanto que para las grandes metrópolis, existe una evidente sinergia con las industrias basadas en el conocimiento.[2]  

El estudio de J. Potts coincide. Las industrias creativas sí importan. El atributo más especial del arte y la cultura, con respecto a su impacto en el crecimiento económico, es sin duda el efecto en la innovación y la productividad.[3] Dos de los factores de producción más relevantes de hoy.

Efecto que confirman los autores de otro  estudio publicado en el diario Urban Studies, con las siguientes palabras: Las artes están vinculadas a amplias medidas de innovación y desarrollo… sugiriendo que las artes pueden jugar un papel más preponderante en el desarrollo económico, independientemente del tamaño y la ubicación geográfica de la ciudad.[4] Un papel altamente incomprendido o subvalorado.

Y este es el origen de un reporte de la UNESCO y Ernst & Young (EY) que analiza el valor económico de las industrias culturales y creativas en el mundo, conformadas en 11 sectores, (agencias de publicidad, arquitectura, comercialización de libros, videojuegos, música, cine, publicación de revistas y periódicos, artes escénicas, radio, televisión y artes visuales). De acuerdo con el reporte, en el 2013 estas industrias generaron ingresos globales por US $ 2,250 billones y emplearon a 29 millones de personas. Destacando el sector de las Artes Visuales (museos y actividades de diseño, fotografía y creación visual), como el primer empleador con un 22% de participación y el segundo lugar en ingresos.[5] No es verdaderamente sorprendente?

La evidencia es contundente. Ahora analicemos el estudio Arts and Economic Prosperity IV dirigido por Americans for the Arts, que reafirma el impacto económico de las organizaciones no lucrativas dedicadas a las artes y la cultura en Estados Unidos. Una industria que aporta US $135.2 billones en ingresos y 4.13 millones de empleos de tiempo completo. El estudio es un contundente mensaje a los líderes que efectivamente les interese el desarrollo de su comunidad y la vitalidad de su economía: El arte significa negocio e invertir en las artes, es invertir en el bienestar económico y en la calidad de vida de las comunidades.[6]

Tiempos de cultura y creatividad.

De acuerdo con el reporte “EY”, las industrias creativas y culturales en el mundo no son solo un producto de la riqueza, son también el producto de una población más joven que da origen a una nueva clase media con hambre de entretenimiento, belleza, consumo y sed de bienes culturales de lujo como un medio de movilidad social. Un fenómeno que también aparece en México. Según la fundadora de Luxgrid Consulting, Ingrid de Barrios, nuestro país cuenta con una clase media que impulsa un fértil mercado de bienes de lujo, con valor de $3,385 millones de dólares en el 2015, y una expectativa de crecimiento de un 32% en los siguientes 5 años.[7]

“EY” destaca también que la urbanización junto al desarrollo de la actividad cultural, están alimentando el surgimiento de una nueva clase económica en los países desarrollados y emergentes –La Clase Creativa. El motor, clave para el crecimiento y la innovación, que el prestigiado especialista en estudios urbanos, Richard Florida, define como el grupo formado por todos aquellos profesionales creativos que se desempeñan en ocupaciones basadas en el conocimiento.

Una clase creativa que hoy se encuentra en un proceso de reordenamiento demográfico, impulsada por la búsqueda de espacios para vivir y trabajar, bellos, divertidos y llenos de energía; que les permitan desarrollar a fondo su potencial. Según Florida, “Los lugares que reúnan diversidad en talentos creativos, acelerarán el ritmo local de su evolución económica”. En otras palabras, las ciudades que inviertan en las industrias creativas y ayuden a mejorar las condiciones para atraer o desarrollar a esta nueva clase creativa, garantizarán el éxito en la economía del siglo XXI.[8] Y las artes visuales, como ya constatamos, juegan un importante papel en atraer a estos activos.  

Caminando hacia el éxito.

Lo anterior confirma el vínculo entre las artes y el desarrollo económico. Pero más allá de estos datos, lo que también es evidente son las acciones que muchas ciudades e incluso desarrolladores, ya están tomando. Un buen ejemplo es el Parque Millennium de la ciudad de Chicago. Un espacio que se ha convertido en un motor económico y en una fuente de orgullo para su comunidad, gracias a la creativa visión de su líder, el alcalde Richard M. Daley. Laureado en el 2010 con el Premio Nichols a los visionarios en desarrollo urbano. Un buen ejemplo de liderazgo para nuestros ediles, basado en el compromiso hacia altos estándares de desarrollo “visionario, sustentable y sobre todo responsable”, que toma en cuenta e involucra a quienes efectivamente sirve, –La Ciudadanía.[9]  

Es así que el sector de las artes visuales se encuentra ante una gran oportunidad de desarrollo. Lo CRÍTICO es que en nuestro ambiente del arte, aún siendo creativos, no alcanzamos a visualizar que efectivamente tenemos esta gran oportunidad de transformar al sector de las artes visuales en una industria líder capaz de agregar una gran ventaja competitiva para nuestro país.

Seguramente el problema se centra en lo que el empresario Ricardo Salinas Pliego afirmó en una ponencia para la Universidad Anáhuac México Norte: México necesita de liderazgos efectivos.. Y la participación es la mejor forma de alcanzar el liderazgo y el progreso.[10]

La carencia de liderazgos es un hecho que se origina en ese paternalismo al que nos hemos acostumbrado y en esa falta de interés por buscar el bien común, que más que unir, separa y divide a nuestros valores.

Los autores del estudio Creative Placemaking coinciden. Tras 20 años de analizar iniciativas de desarrollo en las artes, tanto privadas como públicas, coinciden en el pre-requisito para el éxito en las estrategias para formar el carácter físico y social de una comunidad, pueblo, ciudad o región en torno a las artes y las actividades culturales. Entre otros, destaca la fuerza de la visión innovadora de un líder o grupo de líderes, que puedan establecer las estrategias adecuadas y movilizar la voluntad pública.[11] Lo que el analista en desarrollo económico Aaron M. Renn ha identificado como uno de los detonadores para los cambios cívicos: Liderazgo de transformación.[12]

Realmente no so se requiere ser Einstein, para entender que es tiempo de cambiar y de empezar a transformar al sector de las artes visuales y en especial a la industria de las artes plásticas hacia un mejor y más prometedor futuro. Es tiempo de abrir nuestro horizonte para aprender a ver más allá de la globalización, de la feria, del glamur y de los protagonismos. Es tiempo de dejar de creer ciegamente en los ideales desbordados de un grupo de artistas o galeristas con una gran demanda global y apostarle a los propios. Es tiempo de ayudar a sembrar un fértil ecosistema cultural y artístico, que acelere la evolución económica de nuestras ciudades y comunidades e incremente las oportunidades de aquellos que cultivan, promueven y producen arte.

Sería fatal para nuestro sector, que dejara pasar por alto la urgencia del momento. Hoy es el tiempo de innovar o morir, como muchos lo han expresado. El cambio es más que evidente en todos los sectores de nuestras vidas. Todo está en un proceso de evolución y las artes no serán la excepción al cambio. No podemos darnos el lujo de esperar. Las señales del mercado resuenan como tambores de guerra, avisando que es urgente transformarnos.

Hoy es el tiempo romper el régimen del silencio, que castiga y margina a las personas que se atreven a retar el status quo. Hoy es el tiempo de re-dignificar la labor del artista plástico en nuestra sociedad para darle nuevamente el estatus que se merece.

Hoy es el tiempo de crear un genuino liderazgo en el sector de las artes  visuales.

 

Fernando Fuentes García es un escultor originario de Monterrey, N.L. comprometido a ampliar la apreciación del arte y la escultura y a transmitir su contribución única y vital a la sociedad.

 

Referencias:

[1] Rosenfeld, Dan. The Financial Case for Public Art. CITYLAB, Mayo 28, 2012.

[2] Polese, Mario. The arts and local economic development: Can a strong arts presence uplift: Local economies? A study of 135 Canadian cities. Journal Urban Studies. 2012.

[3] Potts, J. (2009) Why creative industries matter to economic evolution, Economics of Innovation & New Technology, 18(7), pp. 663–673.

[4] Carl Grodach, Elizabeth Currid-Halkett, Nicole Foster & James Murdoch III. (2014) The location patterns of artistic clusters: A metro- and neighborhood-level analysis. Journal Urban Studies

[5] Cultural Times. The first global map of cultural and creative industries. EY, CISAC & UNESCO.  2015.

[6] Arts and Economic Prosperity IV. The Economic Impact of Nonprofit Arts and Culture Organizations and Their Audiences. Americans for the Arts

[7] Clavijo, Daniela. El Nuevo lujo mexicano. Milenio, sección negocios. Febrero 29, 2016

[8] Florida, Richard. McKinsey Quarterly. What Matters. Talentopolis. 7 Julio 2009.

[9] Hill, Julianne. An Urban Artist: Mayor Richard M. Daley, 2010 Laureate, ULI J.C. Nichols Prize for Visionaries in Urban Development. Urbanland. September 30, 2010.

[10] Galicia, Edgar. México requiere liderazgos efectivos: Ricardo Salinas Pliego. Info 7 noticias. Sep. 25, 2015.

[11] Gadwa, Anne & Markusen, Ann. Creative Placemaking. National Endowmwnt For The Arts, 2010.

[12] M. Renn, Aaron. What Triggers A Civic Turnaround? Newgeography. Sep. 2013.

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