MEC Gisela Aguilar Martínez
El cáncer es un padecimiento de alta incidencia en nuestro país y se ubica como la tercera causa de muerte, sólo después de la diabetes y de las enfermedades hipertensivas.
En efecto, de acuerdo con la información de la Secretaría de Salud, desde 1990 se considera a la morbilidad y a la mortalidad por cáncer un problema de salud pública. En ese sentido, hay dos cuestiones que deben destacarse.
En primer lugar, que hay algunos tipos de cáncer que podrían detectarse y curarse, por lo que las defunciones que ocurren por estos tipos son consideradas en el marco de la mortalidad en exceso evitable. Ejemplos de ello son el cáncer de mama, el cáncer de cérvix, el cáncer de bronquios, tráquea, garganta y lengua, así como el cáncer de próstata.
En efecto, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, citada en el Boletín del INEGI fechado el 30 de enero de 2015, alrededor de 30% de los casos de cáncer pueden ser prevenidos, y en el caso de los cánceres asociados al sistema respiratorio, el porcentaje podría llegar hasta 70%.
En segundo término, es importante decir que estos tipos de cáncer están en su mayoría asociados a estilos de vida, pero también a condiciones de pobreza, marginación y deficiente equipamiento de unidades médicas, así como a la insuficiencia de personal capacitado para la adecuada interpretación de resultados, o bien para generar diagnósticos y tratamientos oportunos; en el mismo nivel se encuentra la falta de cobertura de servicios de salud, o la insuficiente calidad de los mismos para el seguimiento de las y los pacientes.
La incidencia de cáncer refleja la desigualdad económica que afecta al mundo, pues cerca del 70 por ciento de los casos de cáncer se producen en países de ingresos medios y bajos, donde pocos pacientes tienen acceso a algún tratamiento. Este mal, con una incidencia de 80 mil casos al año, es la tercera causa de muerte en el país.
Debe hacerse énfasis en la necesaria reforma al sector salud, en el sentido de garantizar cobertura universal y gratuita, en el que se privilegien los siguientes aspectos: énfasis en la prevención y generación de estilos saludables; mejoramiento acelerado de la calidad de los servicios, e incremento de la inversión en equipamiento y mantenimiento de la infraestructura de salud.
De acuerdo con los registros del INEGI, en el periodo de los diez años señalados, han fallecido 718 mil 424 personas a causa del cáncer, de las cuales en 351 mil 923 casos se trató de personas del sexo masculino; mientras que en 366 mil 458 se trató de casos de mujeres.
Se puede dividir a los países desde el punto de vista oncológico en desarrollados y en subdesarrollados. Los países desarrollados cuentan con programas de educación y prevención del cáncer, lo que contribuye a un diagnóstico oportuno y a gastar menos recursos en su atención médica. Los países subdesarrollados no cuentan con programas educativos de información, se diagnostican los cánceres en etapas más tardías y se gasta más dinero parta curar menos gente.
El impulso de un programa integral de prevención y control del cáncer en donde se unifiquen criterios, formas de manejo y presupuestos; así como la inversión oportuna bajo un enfoque integral permitirá combatir la prevalencia de este padecimiento en el país.
http://www.ejecentral.com.mx/el-cancer-ataca-mas-paises-subdesarrollados-advierten-mexico-y-uruguay/




