
MEC Gisela Aguilar Martínez
Los expertos de la NASA y la Universidad de California, han avisado de que la Antártida Occidental ha comenzado a derretirse. El gigantesco bloque que está a punto de separarse de la plataforma de hielo, conocido como Larsen C, podría ser el precursor de un colapso de todo el continente, el cual, de producirse, inundaría un gran número de ciudades costeras en todo el mundo.
Poco a poco los bordes de Larsen C se han desprendido con mucha facilidad como los muros de un castillo de arena. La superficie, llena de cicatrices, se han formado grandes grietas en donde se han formado lagunas de deshielo de hasta 400 metros cuadrados.
En las últimos años, las aguas del mar de Amundsen, en la parte oeste de la Antártida, ha presentado un calentamiento de más de 0,5ºC , y en este tiempo, la velocidad a la que el hielo se está derritiendo y fracturando se ha cuadruplicado. Entre 2015 y 2016 un bloque de unos 360 kilómetros cuadrados se desprendió alejándose de la costa del mismo mar.
Este es el motivo por el que Larsen C está a punto de convertirse en una plataforma de hielo que vagará a la deriva por el océano Antártico hasta fundirse en comunión con sus aguas.
Dicha grieta mide casi 200 kilómetros de largo y llega alcanzar 2.000 metros de ancho. Los estudios revelan que se espera que la separación de iceberg se produzca muy pronto.
La fractura y desprendimiento de esta sección de Larsen C puede verse como un síntoma del calentamiento global experimentado durante los últimos años. La importancia de esta fractura radica en que el hielo que está a punto de desprenderse se encuentra asentado en una serie de islas. El resto de la plataforma descansa sobre una cuenca que se interna hasta los 5.000 kilómetros de profundidad, lo que la hace peligroso al aumento de la temperatura del océano.

Es en este punto donde la situación se complica pues al una rotura en pedazos cada vez más pequeños de tal cantidad de hielo, el nivel del mar aumentaría en más de tres metros inundando ciudades enteras en todo el mundo.
Estos glaciares están desapareciendo cada vez más rápido de la superficie de la Tierra. El colapso de la capa occidental de hielo antártico es inevitable. Se dice que es tan solo una cuestión de tiempo, tal vez pueda ocurrir en un periodo de 500 años. La plataforma de Larsen C es solo un pequeño aviso.
La fauna, como lo es el caso de los pingüinos y las focas de las Islas Georgias del Sur (un territorio británico) probablemente lo vean pasar a él o a sus fragmentos en algunos años.
El iceberg recién nacido ahora está a merced de las corrientes oceánicas. La rotura de la placa podría ser el comienzo de un deterioro importante en toda la región. Pero en un plazo a corto tiempo, se espera que el témpano no se aleje mucho de la península Antártica. Tampoco se cree que por ahora lo haga a gran velocidad. Aunque se estima que las corrientes y los vientos puedan llegar a empujarlo hacia el norte, en dirección al Atlántico, donde podría convertirse en un peligro para los barcos que navegan por la zona.

