
MEC Gisela Aguilar Martínez
El ejercicio tiene un efecto fisiológico y psicológico al momento en que se realiza, de inmediato el cuerpo reacciona y comienza a liberar endorfinas y serotonina.
Hacer ejercicio de manera constante mantiene al cuerpo y mente preparado para todo, esto vuelve a las personas mentalmente más fuertes, la confianza es es más grande, no se tiene miedo de probar cosas. Salir de la zona de confort ya no es problema.
La serotonina es un neurotransmisor que regula el sueño, los estados de ánimo, el apetito y el deseo sexual. También están las endorfinas son conocidas como el neurotransmisor de la felicidad, porque regulan la alegría, la calma y la sensación de enamoramiento. Así como regular los niveles de dolor físico como una especie de calmante y ayuda a controlar la ansiedad.

El hacer ejercicio también libera dopamina, otro neurotransmisor que controla la recompensa cerebral y de placer. Gracias él se tiene sentimientos de euforia, emoción y alegría.
El ejercitarte frecuentemente, el cuerpo recibe dosis de energía y neurotransmisores de la felicidad, lo cual provoca estar siempre de buen humor y no parar en todo el día. Quedarse en casa sin hacer nada no es buena opción lo que te permite aprovechar cada minuto del día al máximo.
El entrenamiento duro provoca quemar calorías permitiendo darse el lujo de disfrutar del enorme placer de comer. Y, como consecuencia, saber que después se tendrá que ejercitar un poco más duro.
Todo tiene su recompensa cuando la persona se observa al espejo ya que la ropa queda perfectamente resultando ser gratificante elevando la confianza y la autoestima
Al hacer ejercicio la temperatura se eleva y elimina las bacterias, los pulmones se limpian, la sangre circula mejor y se reduce el estrés, provocando menos enfermedades.
Es importante dedicarle una hora a esa actividad física ya que es un momento en el que se olvida de todo.
Por todas estas razones y muchas más deberíamos hacer ejercicio de forma regular, para estar mejor con nuestro cuerpo, con nosotros mismos.

