Contaminación atmosférica responsable del asma infantil

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MEC Gisela Aguilar Martínez

En los últimos años la contaminación se ha convertido en un problema de salud pública severo. Los casos de enfermedades debido a esto han ido en aumento de forma drástica y lamentablemente los que más los han resentido son los niños de todo el mundo.  Los niños están expuestos a la contaminación atmosférica tanto al aire libre como en espacios cerrados. La contaminación ambiental se deriva principalmente de la combustión de combustibles fósiles,  procesos industriales, la incineración de residuos, prácticas agrícolas y procesos naturales tales como incendios, tormentas de polvo y erupciones volcánicas. Las áreas de contaminación pueden variar ya sean urbanas o rurales, aunque ninguna área es, más segura.

La contaminación ambiental es una crisis a nivel global. La exposición a contaminantes atmosféricos pone en riesgo la salud de las personas de todas las edades, siendo los niños los más vulnerables, como consecuencia de la combinación de factores de comportamiento, medioambientales y fisiológicos. Los niños son especialmente vulnerables durante el desarrollo fetal y en sus primeros años de vida, cuando los órganos vitales como pulmones y el cerebro están todavía en desarrollo. Los niños respiran más rápidamente que los adultos, aspirando más aire y, por consecuencia, más contaminantes. Los niños viven suelen jugar en el suelo, donde algunos contaminantes alcanzan concentraciones máximas,  pasan mucho tiempo fuera de casa, jugando en el barrio y practicando actividad física en ambientes altamente contaminados. Los recién nacidos y los bebés lactantes, ellos pasan la mayor parte del tiempo en casa, donde suelen ser  susceptibles a la contaminación atmosférica doméstica, por estar cerca de sus madres mientras cocinan con combustibles y aparatos contaminantes (aplica en ciertos casos. Sus cuerpos, sobre todo sus pulmones, se desarrollan con rapidez y, por tanto, son más vulnerables a la inflamación y a otros daños causados por los contaminantes.

También en el útero materno, existen riesgos a la exposición de contaminantes. Dicha exposición también puede acarrear riesgos latentes en el feto. Las consecuencias (por inhalación, ingesta o en el útero) pueden dar lugar a enfermedades que podrían durar toda la vida. Los niños dependen por completo de los adultos, para protegerles de las amenazas del aire dañino.

Hay estudios que prueban que la exposición a la contaminación atmosférica daña la función pulmonar de los niños y afecta su crecimiento, aunque sean niveles de exposición bajos. Estos estudios han encontrado pruebas de que la exposición prenatal a la contaminación del aire está asociada al deterioro inminente del desarrollo y función pulmonar en niños. Asi como también hay pruebas de que los niños experimentan un mejor desarrollo de la función pulmonar en áreas en las que la calidad del aire es mejor.

Definitivamente la contaminación atmosférica ambiental incrementa el riesgo en los niños a desarrollar asma así como respirar contaminantes empeora el asma infantil. Aunque las investigaciones sobre la contaminación atmosférica doméstica no son amplias se puede decir que  hay pruebas que sugieren que la exposición a este tipo de contaminación por uso de combustibles y tecnologías domésticos contaminantes está asociada con el desarrollo del asma infantil.

Se puede concluir que los niños expuestos a la contaminación atmosférica durante la gestación y a  edades tempranas son más propensos a experimentar resultados de saludes complicadas a medida que maduran y durante la edad adulta. Esto predispone a las personas a enfermedades cardiovasculares a lo largo de la vida.

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