
MEC Gisela Aguilar Martínez
El proceso de crioconservación radica en la preservación a muy bajas temperaturas (menores-130º) de individuos humanos u órganos con el fin de preservarlos. Las bajas temperaturas provocan la disminución el metabolismo y favorecen la conservación.
La crioconservación se empoeza cuando se lleva a la persona a un estado de hipotermia lo más rapido posible para no provocarle daño a células. Ademas, es necesario administrar anticoagulantes y vasodilatadores.
En el momento en el que se ha producido la parada cardiorrespiratoria, se debe colocar al paciente en un contenedor que sea adecuado para inducir la hipotermia (agua con hielo u otros sistemas alternativos), realizar las maniobras de soporte cardiopulmonar, el suministro de tratamientos y la realización de las canulaciones para llevar a cabo el cambio de la sangre por soluciones crioprotectoras.

Posteriormente, se debe canular al menos una arteria y una vena, lo cual permitirá el intercambio de la sangre por la solución crioprotectora (usualmente etilenglicol, dimetilsulfóxido u otros componentes), para evitar la formación de cristales de hielo, a fin de conseguir la vitrificación de las células que se les produzcan sin daños por dichos cristales. El intercambio de la sangre por la solución crioprotectora, se efectúa a unas temperaturas de hipotermia, de preferencia inferiores a 10º C ya que, a estas temperaturas, para que la solución crioprotectora aporte tanto oxígeno como la sangre. Una vez se ha cambiado la sangre por la solución crioprotectora, es conveniente efectuar un enfriamiento rápido por debajo de los 0º C. Dicho enfriamiento se puede llevar a cabo con nieve carbónica, que permite bajar hasta una temperatura de 79º C, o con nitrógeno líquido, lo que permitiría alcanzar una temperatura de -196º C. Una vez alcanzados los -130º C, el detenimiento del tiempo biológico de las células es total y se puede ir alcanzando de forma lenta los -196º C del nitrógeno líquido.
Por último, se introduce la persona en el interior de un criostato, el cual consta de dos paredes separadas por un vacío interior. En él pueden mantenerse las personas criopreservadas a temperaturas de -196º C, por tiempo indefinido, hasta que se encuentre la forma de hacer reversible el proceso de vitrificación.

En este proceso, el agua que contiene nuestro organismo se solidifica, lo cual aumenta de volumen y genera cristales que destruyen nuestros tejidos. Lo que quiere decir, que la congelación rompe las células, lo que hace que nuestros órganos se vuelvan inservibles y sean imposibles de restaurar.
Después de ver esta amplia explicación sobre la crioconservación parecería poco probable que esta técnica sea la que vaya a permitir volver a la vida como se ve en las película de ciencia ficción aunque la ciencia cada vez avanza de forma inesperada que pudiese pasar en tiempos futuristas.

