Arq. Abiel Treviño Aldape
El ensanche de un conglomerado urbano, —habitualmente— responderá a un crecimiento por agregación (generado de forma más o menos natural) al utilizar los espacios vacuos y detonando esas áreas de oportunidad (no siempre cerca del centro metropolitano), y en algunos casos extraordinarios —deseables— reciclando edificaciones existentes o demoliendo construcciones obsoletas (o que asumimos que han cumplido su ciclo) o bien, abandonadas, estableciendo nuevos enclaves de inspiración secular; este último modelo conocido como “reurbanización”.
Este cambio y reconfiguración de las ciudades, marcha a distintas velocidades, respondiendo a diferentes factores, tales como la importancia del sitio, el valor de cambio de la tierra, infraestructura y equipamientos disponibles, la atractividad laboral y la accesibilidad, entre muchos otros.
“El problema no estriba en impedir el cambio, cosa que es imposible, sino en digerirlo. Si optamos por un rápido cambio en ciertos sectores de la vida, podemos intentar, conscientemente, crear estabilidad en otras zonas” (Toffler: 471); este era el sentir de Alvin Toffler en la ya distante década de mil novecientos setenta, y no estaba equivocado.
Innovadoramente, Bauman cimienta gran parte de su trabajo en los cambios instantáneos, conduciéndolo a conceptualizar la “Modernidad líquida”, que retrata los cambios significativos, radicales y apresurados de nuestra sociedad actual y voluble.
Requerimos de una reorganización urbana funcional, inclusiva, razonada, madurada y concebida para aproximarse lo más posible a la conocida figura legal denominada: utilidad pública. El paso de una ciudad compacta a una dispersa, provoca más dolores de cabeza que bienestar social (¡al menos para la gran mayoría!). De aquí que la “expansión incontrolada de las áreas residenciales y otros usos hacia las periferias metropolitanas, bajo un patrón caracterizado por la ubicación de la población con bajos recursos en áreas cada vez más lejanas de los centros valorizados y, como consecuencia, el sostenido proceso de segregación espacial” (Pulido, citando a Pinto da Cunha, J. M.). No perdamos de vista el crecimiento conocido como “mancha de aceite”, que poco a poco va adueñándose de los territorios —antes— lejanos.
Lo líquido se escurre entre las manos, hay que buscar filtrar el crecimiento urbano para que fluya de manera controlada.
Bibliografía
TOFFLER, Alvin; 1971; El shock del futuro; Plaza y Janés, S.A. Editores; España.
PULIDO, Nubis; FIGHERA, Delfina Trinca; 2007; Remedios urbanos: más allá de los debates teóricos, en revista electrónica Scripta Nova, vol. XI, núm. 245 (06); Barcelona; disponible en http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-24506.htm; consultado 21 junio 2011.
