La visión debe preceder a la aplicación
Se trata del organismo de investigación más exitoso de Alemania, de cuyas filas han surgido, desde su creación en 1948, 17 premios Nobel, lo que la pone a la par con las más prestigiosas instituciones de investigación de todo el mundo.
Profesor Peter Gruss
Presidente de la Sociedad de Max Planck
En un mundo en constante cambio, la ciencia juega un papel central. Si queremos responder a los desafíos globales y resolver los problemas que enfrentamos, debemos incrementar nuestro conocimiento. Algunas de las preguntas fundamentales que deben abordarse son: ¿Cómo podemos predecir los terremotos y otros desastres ambientales con mayor precisión? ¿Cómo podemos contrarrestar la amenaza de las enfermedades? Y ¿qué es lo que tenemos que hacer para preservar nuestro planeta, el único hábitat que los seres humanos tenemos?
En las sociedades modernas basadas en la división del trabajo, la investigación básica es la fuente más importante de conocimiento. No sólo pavimenta el camino para una mejor comprensión del mundo, cumpliendo así con importantes funciones culturales, sino que también establece requisitos previos esenciales para el uso de estrategias racionales para dominar los sistemas cada vez más complejos.
No podemos predecir el futuro, pero podemos darle forma. Para ello, necesitamos nuevas ideas e innovaciones, que se encentran entre las principales fuerzas impulsoras de la economía. La Sociedad Max Planck, con su reconocida calidad internacional de investigación, es una importante fuerza para la fundación de una economía basada en la innovación competitiva.
En el corazón de la Sociedad Max Planck están sus investigadores – que son los mejores en su campo-, que utilizan su experiencia extraordinaria y, sobre todo, su curiosidad y creatividad, para desarrollar y promover enfoques temáticos y metodológicos innovadores en sus respectivas disciplinas de investigación, que compiten con los Estados Unidos y los países emergentes de Asia, como China, India, Singapur y Corea del Sur, y por ello debemos asegurarnos de que continuemos atrayendo a científicos investigadores destacados de todo el mundo.
La Sociedad Max Planck está muy bien posicionada para lograr lo anterior, pues ofrece el medio ambiente ideal para facilitar la investigación audaz y con visión de futuro, con combinaciones de disciplinas inusuales. Nuestros centros de investigación disponen de flexibilidad temática y estructural, así como de respaldo financiero, y son centros atractivos de formación para jóvenes científicos de todo el mundo.
17 PREMIOS NOBEL SURGIDOS DE SUS FILAS
La Sociedad Max Planck es el organismo de investigación más exitoso de Alemania. Desde su creación en 1948, han surgido de sus filas de científicos nada menos que 17 premios Nobel, lo que la pone a la par con las mejores y más prestigiosas instituciones de investigación de todo el mundo. Una prueba del trabajo de investigación realizado en el Instituto Max Planck son las más de 13 mil publicaciones anuales en revistas científicas de renombre internacional. Muchos de esos artículos se encuentran entre los más citados en publicaciones relevantes.
¿CUÁL ES LA BASE DEL ÉXITO?
El atractivo científico de la Sociedad Max Planck se basa en su comprensión de la investigación: Los institutos Max Planck se construyen únicamente en torno a líderes investigadores de reconocimiento mundial. Éstos definen a sus investigadores, tienen las mejores condiciones de trabajo, así como rienda suelta para la selección de su personal.
Éste es el núcleo del principio de Harnack, que se remonta a Adolph von Harnack, el primer presidente de la Sociedad Kaise Wilhelm, establecida en 1911. Este principio ha sido aplicado con éxito durante casi cien años. La Sociedad Max Planck sigue la tradición de su institución antecesora, con este principio estructural de la organización de investigación centrada en la persona.
En la actualidad, los 80 institutos Max Planck llevan a cabo investigaciones básicas, al servicio del público en general, en ciencias naturales, ciencias de la vida, ciencias sociales y humanidades. Los institutos Max Planck se centran en campos de investigación que son particularmente innovadores, o que son especialmente exigentes en términos de necesidades de tiempo y financiamiento.
Y su espectro de investigación está en continua evolución: las nuevas instituciones se han establecido para encontrar respuestas a cuestiones científicas seminales, con visión de futuro, mientras que otras se han cerrado cuando, por ejemplo, su campo de investigación ha sido ampliamente establecido en las universidades. Esta continua renovación preserva la convicción de que la Sociedad Max Planck tiene que reaccionar con rapidez a los avances científicos pioneros.
Como dijo Max Planck: “Tal vez tenemos todas las razones para considerar la infinitud de esta lucha continua para el premio que nos hacía señas desde lo alto, como una bendición especial para el espíritu crítico del hombre. Éste asegura que sus dos más nobles impulsos perdurarán y tomarán fuego una y otra vez: entusiasmo y admiración”.
UNA HISTORIA DE ÉXITO
La lista que se reproduce a continuación corresponde a los 17 premios Nobel obtenidos por científicos de los institutos Max Planck:
1954 – Walther Bothe
1963 – Karl Ziegler
1964 – Feodor Lynen
1967 – Manfred Eigen
1973 – Konrad Lorenz
1984 – Georges Khöler
1985 – Klaus von Klitzing
1986 – Ernst Ruska
1988 – Johann Deisenhofer
1988 – Hartmut Michel
1988 – Robert Huber
1991 – Erwin Neher
1991 – Bert Sakmann
1995 – Paul J. Crutzen
1995 – Christiane Nüsslein-Volhard
2005 – Theodor Hänsch
2007 – Gerhard Ertl
FOMENTO AL POTENCIAL CREATIVO
Como resultado de los cambios demográficos, Europa tendrá pronto una escasez de talento joven: para el año 2030 habrá 50 mil graduados universitarios menos que en 2005. En particular, las ciencias naturales y técnicas ya están experimentando una escasez de jóvenes investigadores, por lo que es aún más importante fomentar el interés de los jóvenes para que estudien estas áreas desde el principio. Los maestros juegan un papel importante en este proceso. Ésa es la razón por la que la Sociedad Max Planck les apoya con revistas informativas, que presentan temas de investigación de actualidad, de tal manera que fácilmente se pueden utilizar en los cursos de ciencias naturales para estudiantes de nivel senior vía académica.
A pesar de esto, el número de jóvenes científicos talentosos de Alemania no podrá satisfacer la demanda en ciencia e investigación. Por eso, en 1988, la Sociedad Max Planck, en colaboración con las universidades, desarrolló un programa para motivar a jóvenes estudiantes talentosos de todo el mundo, para cursar su doctorado en Alemania, en el Organismo Internacional de Escuelas de Investigación Max Planck (IMPRS).
Estas escuelas ofrecen a los jóvenes estudiantes excelentes oportunidades científicas de investigación, y les proporcionan un apoyo amplio y oportunidades especiales para fomentar su desarrollo. Los estudiantes de doctorado que trabajan en la IMPRS proceden de un total de 85 países. Cada año, la Sociedad Max Planck premia con la Medalla Otto Hahn a las tesis sobresalientes de doctorado, y proporciona ayuda financiera a los autores, así como una posición posdoctoral en el extranjero.
Como la cabeza de un Grupo de Investigación Max Planck en un Instituto Max Planck, los jóvenes investigadores pueden colocar la primera piedra para su carrera científica futura: luego, tienen cinco años para perseguir sus propias metas de investigación, con un presupuesto limitado, pero seguro. Estas posiciones son altamente codiciadas; se anuncian en el ámbito internacional y son premiadas en un proceso competitivo. Este programa de jóvenes profesionales ha probado su valía en el transcurso de sus 40 años de existencia, y ha sido adoptado por muchas otras organizaciones científicas en Alemania y en el extranjero.
EL PROGRAMA MINERVA
La Sociedad Max Planck también fomenta el potencial científico de las mujeres jóvenes, con una amplia gama de ofertas, en su mayoría a través del Programa Minerva. En los últimos diez años, este programa ha logrado duplicar el porcentaje de mujeres entre los científicos de Max Planck. En 2008, la cifra se situó en 26 por ciento, y va en aumento, posicionando a la Sociedad Max Planck como una de las instituciones de investigación de alto nivel en Alemania.
Las mujeres también reciben apoyo adicional a través de programas de tutoría, seminarios de formación avanzada y opciones de cuidado de niños. La Sociedad Max Planck fue la primera organización científica que se sometió a la auditoría de familia y amistad «berufundfamile» (trabajo y familia), y obtuvo exitosamente la certificación.
Los científicos de alto nivel pueden elegir dónde quieren llevar a cabo su investigación. Ellos van adonde encuentran las mejores condiciones para su trabajo. La Sociedad Max Planck es un ícono nacional e internacional de la investigación alemana, y es por ello que atrae a científicos de todo el mundo. Cada año, más de seis mil jóvenes investigadores extranjeros trabajan en los diversos institutos Max Planck. Un tercio de los directores y la mitad de los estudiantes de doctorado de Max Planck no tienen pasaporte alemán. Entre los investigadores posdoctorales, la cifra es aún mayor, el 80 por ciento.
TESTIMONIO
A este respecto, tenemos el testimonio de Otto Hahn: “Estoy inmensamente agradecido a la fortuna que me permitió pasar un tiempo en el extranjero después de mis años como asistente de investigación científica. Uno desea fervientemente que otros jóvenes estudiantes y asistentes de investigación puedan tener las mismas oportunidades. El hecho de que los jóvenes extranjeros eligen cada vez más a Alemania como un lugar de estudio contribuye a la realización de lo que todos queremos: librar al mundo de la incomprensión mutua”.
Los científicos jóvenes que vienen de otros países y cuyo trabajo de investigación y talento los diferencia, pueden, al regreso a su país de origen, completar una residencia de investigación en un Instituto Max Planck, para establecer un grupo asociado, con el apoyo de la Sociedad de Max Planck. En la actualidad, existen más de 40 grupos de asociados que trabajan en Asia, Europa Oriental y América del Sur. Ellos son puentes importantes para la ciencia alemana en el extranjero.
El establecimiento de centros internacionales de Max Planck es un paso más hacia la ampliación del espectro de la Sociedad Max Planck de investigación internacional. En 2005, junto con la Academia China de Ciencias, se estableció un instituto de «Biología Computacional y Teórica» en Shanghai. Además, se han previsto otros centros Max Planck en Argentina, India y Canadá.
En la actualidad, se está creando un Instituto Max Planck de Bioimagen en Florida, bajo el paraguas de la Sociedad Max Planck, financiado por el Estado de Florida y Palm Beach Country. Hay planes para establecer más institutos Max Planck en Europa.
IMPULSO AL PROGRESO A TRAVÉS DE LA INTERACCIÓN
Cada vez se producen más avances científicos pioneros en diferentes interfases entre campos dispares. Por ejemplo, la decodificación de genomas completos de organismos diversos no habría sido posible sin la contribución de la informática. Se establece así un enfoque interdisciplinario para pensar y trabajar, así como la interacción global entre las instituciones científicas es requisito clave para una investigación exitosa.
En astronomía, los grandes telescopios están siendo financiados conjuntamente por diferentes organizaciones, como investigadores del clima mundial, para la creación de campañas de medición, y diversos tipos de proyectos están siendo integrados por expertos en diferentes disciplinas. Los institutos Max Planck están involucrados en más de dos mil proyectos de cooperación, con casi seis mil socios, en más de cien países.
Los científicos de Max Planck mantienen lazos estrechos especialmente con las universidades alemanas: el 80 por ciento de los investigadores de Max Planck que hayan obtenido su grado posdoctoral, participan activamente en conferencias para la docencia universitaria. Para profundizar aún más esta cooperación fructífera con las universidades, en 2005, la Sociedad Max Planck estableció el programa de Becas de Max Planck. Éste ofrece, a los profesores, la oportunidad de dirigir un grupo de trabajo en un Instituto Max Planck por un período de cinco años.
APLICACIÓN DE DESCUBRIMIENTOS CIENTÍFICOS
Aquéllos que realizan investigación en las fronteras del conocimiento, a menudo terminan en situaciones para las que no existen métodos adecuados, ni procedimientos, ni equipo, o pruebas y análisis establecidos. Es por ello que la necesidad es la madre de la invención y los investigadores a menudo terminan tomando caminos no convencionales.
Al hacerlo, descubrieron nuevos materiales y sustancias con propiedades sorprendentes, o tropiezan con prometedores agentes terapéuticos o con el desarrollo de algoritmos de cálculo que abren insospechadas posibilidades, muchos dentro del campo de la medicina. Muchas de estas ideas e innovaciones tienen aplicaciones comerciales, pero llegar allí implica a menudo un proceso muy largo y arduo.
Por ejemplo, fueron necesarios unos 50 años para que los trabajos de Max Planck y Albert Einstein, en física cuántica, tuvieran su aplicación tecnológica en semiconductores y el láser, tecnologías que son clave y que han cambiado nuestras vidas.
Sin embargo, a pesar de que muchos descubrimientos no son puestos en su aplicación práctica después de décadas, la investigación básica es fundamento de la innovación económica. Para lograr acelerar la transferencia de investigaciones prometedoras a potenciales tecnologías, se deben reforzar los lazos entre la investigación básica y aplicada. Con este fin, la Sociedad Max Planck ha comenzado recientemente a ampliar sus proyectos de cooperación con la Sociedad Fraunhofer, en determinados campos, tales como la informática, ciencia de los materiales, nano y la biotecnología y energías renovables, y explícitamente promueve proyectos en la interfaz de la ciencia básica y aplicada de investigación.
A través de la filial Max Planck Innovation GmbH, la Sociedad Max Planck se asegura de que los avances científicos se convierten en éxito económico. La innovación de Max Planck aporta las patentes y tecnologías al mercado, y ayuda a los fundadores en la creación de nuevas empresas basadas en los resultados de la investigación de la Sociedad Max Planck.
Desde 1979, la empresa de transferencia de tecnología ha contribuido con más de tres mil invenciones y cerró más de mil 700 acuerdos de licencia. En los últimos 20 años, ha asesorado a 86 spin offs y generó unos ingresos de alrededor de 200 millones de euros para los inventores, así como para los institutos y la Sociedad Max Planck.
“Yo estaba poseído de un ardiente deseo de sobrevivir a la crisis y de vivir el tiempo suficiente para poder experimentar el punto de inflexión, el comienzo de una subida»; escribió el Premio Nobel de Física Max Planck en 1942. Después de la guerra, se dedicó a preservar la Sociedad Wilhelm Kaise.
1948
La Sociedad Max Planck fue fundada en Göttingen, como una organización para conducir investigación básica internacional de alto nivel. El Premio Nobel Otto Hahn fue el primer presidente de la Sociedad.
Gracias a la reputación internacional de Max Planck, la estructura de la institución fue mantenida, y en 1948 se restableció como la Sociedad Max Planck. En ese tiempo, comprendía 25 institutos y centros de investigación. En 1949, antes de que fuera establecida la República Federal de Alemania, los estados federales garantizaron el financiamiento sostenido de la institución.
CONTINUIDAD Y TRADICIÓN DE DESARROLLO
En los primeros años, las actividades estaban basadas particularmente en dos principios: el enfoque principalmente era exclusivamente en investigación básica, fuera de toda influencia política o de negocio, y los directores de los institutos eran expresamente requeridos para trabajar bajo los más altos estándares de excelencia científica. Desde entonces, se ha ido cimentando la práctica de colaborar con instituciones de fuera de Alemania. En este tenor, en 1959 se hizo contacto con el Instituto Weizmann en Rehovot, Israel, y para 1974 se estableció una asociación con la Academia China de las Ciencias, lo que marcó un hito en este aspecto.
1959
La Sociedad Max Planck y el Instituto Científico Weizmann firmaron un acuerdo de cooperación, incluso antes de que el gobierno alemán y el Estado judío hubieran establecido relaciones diplomáticas.
1969
La Sociedad de Max Planck creó los Grupos de Investigación Max Planck, lanzando un concepto de promoción exitoso, que posteriormente sería copiado por diversas instituciones.
1978
En medio de la Guerra Fría y de la Revolución Cultural China, la Sociedad Max Planck y la Academia China de las Ciencias establecieron las bases para las relaciones científicas entre Alemania y China.
1989
Un avance de financiamiento exitoso permitió que la Sociedad Max Planck creara tres nuevos institutos, estableciendo su presencia, por primera vez, con al menos un instituto en todos los estados federales (del oeste).
1998
Con el fin de crear un paisaje uniforme, continuando con la unificación de Alemania, la Sociedad Max Planck fundó 18 nuevos institutos en los antiguos estados de Alemania del Este.
Los años sesenta fueron un periodo de progreso sin rival para la Sociedad Max Planck. Se establecieron nuevos centros de investigación en materia de biología y bioquímica. También se expandió el espectro de investigación en los campos de la física y la química, incluyendo la astronomía. Los investigadores en el área de ciencias sociales y humanidades han buscado respuestas a preguntas sociopolíticas de actualidad, que se prestan al debate, y establecieron nuevos institutos, incluso algunos para sub campos de las ciencias legales y para investigación educativa. Para 1966, el número de institutos de investigación había crecido a 52.
En los setenta y ochenta, la Sociedad Max Planck se concentró en la investigación innovadora e interdisciplinaria en campos prometedores y en el establecimiento de programas específicos, creando oportunidades para que los investigadores jóvenes puedan lanzar su carrera científica internacional. La reunificación de Alemania vino en una oportunidad única para establecer 18 nuevos institutos en el sur de Alemania durante 1998, abriendo la puerta a nuevas y numerosas áreas de investigación.
2001
La Sociedad Max Planck reconoció su responsabilidad histórica. Una comisión independiente analizó la historia de la Sociedad Kaiser Wilhelm durante la época Nacional Socialista.
2008
El Instituto Max Planck en Florida fue establecido como el primer instituto Max Planck en suelo americano. El Premio Nobel Bert Sakmann fue designado director.
SIGLO XXI
Con el advenimiento del siglo XXI, la Sociedad Max Planck está fortaleciendo su actividad institucional en el extranjero, gracias al trabajo en conjunto de la Academia China de las Ciencias, con su instituto en Shanghai. La Sociedad Max Planck explora nuevas formas para incrementar su flexibilidad financiera.
