Adicción, una de las facetas negativas de la computación

Spread the love

Por Saturnino Campoy Mendoza

Nuestra sociedad aprecia la computadora como una herramienta intelectual increíble, sin reservas de ninguna especie. No fue sino hasta hace poco cuando comenzó a haber preocupación por los monstruos que se asoman desde el lado malo de la computación; entre ellos, la preocupante cantidad de tiempo que algunas personas invierten en estar sentadas frente al ordenador, habiéndose llegado a pensar hasta en la posible adicción a las computadoras y a la Internet.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua define adicción como “Hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos”. Sabemos que la gente desarrolla adicciones de todo tipo, desde la cocaína hasta los juegos de azar, pasando por el alcoholismo, el  comer compulsivo, la bulimia, anorexia y muchas más. 

COMPORTAMIENTOS ADICTIVOS

La idea de que la gente se puede hacer adicta a la computación es muy compleja. Las “Computadoras” son en sí mismas un campo muy amplio que abarca muchos sub-dominios y programas, cada uno de los cuales tiende a reflejar o a amplificar varios aspectos de la realidad. Muchas personas parecen poder desarrollar comportamientos adictivos en toda esa prolífica y siempre creciente diversidad de la cibernética.

Sienten la compulsión de invertir mucho tiempo en la computadora, lo que ocasiona problemas con su salud, sus finanzas, sus relaciones, etc. – el mismo tipo de problemas causados por otras adicciones con las que estamos más familiarizados.

Sin embargo, ¿realmente son adictos? ¿A qué son adictos en particular? ¿Son adictos a las computadoras en sí, a ciertos programas que utilizan en sus máquinas o a los aspectos de la vida real que están incorporados en tales programas?  

ELEMENTOS REFORZADORES DE LA ADICCIÓN

No cabe duda que la Internet o “la Red” es un facilitador descomunal y que aporta uno de los elementos reforzadores de la adicción, como lo es el aislamiento. Se tiene acceso a ella a través de la computadora, de las agendas electrónicas, pero también a través de algún aparato televisor o de un moderno teléfono celular.

Para la personalidad adictiva, es necesario encontrar aquella sustancia y/o proceso que le permita huir de los sentimientos dolorosos para, con el consumo y/o la repetición, desarrollar hasta sus últimas consecuencias la enfermedad. Entre las sustancias, además de las exógenas como el alcohol, la nicotina, la cocaína, otros inhalantes, etc., se encuentran las endógenas, producidas por el propio cuerpo al ser estimulado, ya sea mental y/o físicamente, y al final de cuentas, son las que provocan la anhelada huida de la realidad.

 ENORME POTENCIAL

Así que la Internet tiene gran potencial para vigorizar la enfermedad de quienes sean adictos a alguno o más de los procesos que a continuación se mencionan, desde luego no limitativamente: pornografía, apuestas, compras, juegos electrónicos, chismorreo, música (escucha o colección) o bien a acciones muy sofisticadas de alta especialización para cometer ilícitos, como lo son entre otros, la pedofilia, la actividad de “hacker” y la sustracción electrónica de fondos, o bien el desarrollo de programas que a su vez dañan o alteran la información en millones de ordenadores conectados a la red, denominados “virus”, en fin…

Mientras sigue la discusión para encontrar científicamente, dónde se encuentra la línea divisoria entre la adicción a la computadora o a la Internet, es necesario comenzar a asomarnos a su denominado “lado malo” que aquí se esboza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love