Licenciado Felipe Olivares Rosales
Si los griegos fueron los pensadores de una sociedad ideal, y los primeros en elaborar una doctrina de la ley natural, fueron los romanos quienes trataron de materializar estos conceptos.
Lucio Sergio Catilina, nacido el año 108 antes de Cristo, tramó una insurrección armada para obtener más poder; Marco Tulio Cicerón, informado de la conspiración, la descubrió y pronunció su primer famoso discurso, de los llamados Las Catilinarias, en el cual mencionó la famosa frase que ha pasado de generación en generación hasta nuestros días “Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?” (Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?).
Marco Tulio Cicerón (106-43 A.C.), trató diversos temas; sus obras revelan su creencia en Dios y su determinación; sus trabajos filosóficos están basados en fuentes griegas, y debemos verlo como político y orador romano; pero, más que todo, como un gran pensador. Ha sido uno de los grandes hombres de la historia, y confirmó la doctrina elaborada por los griegos de la ley natural; afirmó que la justicia es el resultado del derecho natural, y escribió antes del nacimiento de Cristo: “El verdadero derecho es la recta razón conforme a la naturaleza; es de aplicación universal, inmutable y eterna; llama al hombre al bien con sus mandatos y lo aleja del mal mediante sus prohibiciones”. Se le recuerda como un gran orador y hombre de Estado.
“Panem et circenses”, (al pueblo pan y circo) era la famosa frase de los tiempos de Julio César en la Roma antigua, donde el criterio político se inclinaba a la demagogia, y se falseaba y desnaturalizaba el cometido de la autoridad y ayuda mutua, que perdía su eficiencia, y quedaba solamente el móvil del poder y el grado sumo de la supremacía política.
Maquiavelo consideraba que, “Desde su punto de vista, el gobernante debería preocuparse solamente del poder, y sólo debería rodearse de aquéllos que le garantizaran el éxito en sus actuaciones políticas”.
ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
En 1774, Thomas Jefferson afirmó: “Los primeros colonos vinieron como individuos particulares más que como agentes del gobierno británico. Por tanto, los gobiernos oficiales que formaron encarnaban el derecho natural de los expatriados de un país para elegir las condiciones…”; dos años después, el 4 de julio, escribió la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, la cual está compuesta de tres partes; en la primera parte, se establece: “To assume, among the Powers of the earth, the separate and equal station to which The Laws of Nature and of Nature’s God entitle Them”, y que los individuos están dotados de derechos básicos inalienables, que les pertenecen.
NACIÓN, ESTADO, PAÍS
En su esencia, los dos términos: nación y estado son conceptos entrelazados, que han sido objeto, durante los últimos siglos, de escrutinios jurídicos y sociológicos para determinar su naturaleza; las teorías que han buscado definirlos nos legaron distintos criterios para su interpretación y comprensión; desde las teorías clásicas, hasta las de homogenizarlos o diferenciarlos.
Existen tres elementos esenciales para la existencia de un Estado, dos de ellos materiales: el territorio y la población, y uno jurídico: la autoridad. La dimensión jurídica del estado le da una identificación absoluta al estado y al derecho.
a).- La población es la totalidad de sus habitantes.
b).- El territorio es el espacio incluido, que fija materialmente sus límites determinados donde se abarca; también puede decirse que es el área geográfica donde se localiza y se satisfacen las necesidades de su población.
c).- El poder, gobierno, es la autoridad encargada de lograr los fines comunes, llamado por algunos señorío, soberanía o simplemente poder de mando.
Si el estado es formal y jurídico, la nación es espiritual, sociológica y filosófica; es una comunidad que proviene de realidades naturales; integrada por individuos unidos por vínculos naturales y espontáneos, el suelo, la historia, el folklore, la música, la comida, costumbres, religiones o creencias, idiomas y otros conceptos que los integran y es anterior y superior a la sociedad política llamada estado.
También es común y usual utilizar el concepto de País, el cual es señalado por algún libro como: Territorio; región, patria; en otros sólo se dice: “Véase Nación”. Este nombre es considerado genérico.
