Gabriel Leyva
La economía global parecía estar en el camino a la recuperación después de la recesión que siguió a la crisis financiera del 2008. Pero noticias recientes sobre el estado precario de las economías de Estados Unidos y la eurozona pone en duda esta recuperación. Parece ser que la economía estadounidense va a tener lo que se llama un “doublé dip”, una recesión seguida de otra. Y la Unión Europea aun no resuelve sus problemas de deuda, especialmente ahora que la 3ra y 4ta economías Europeas, Italia y España, también están en peligro. En el 2008 una falta de crédito causo que el volumen de comercio internacional se colapsara, causando la recesión global. Aunque no existe alguna garantía de que los problemas económicos de estos países tengan consecuencias globales, estamos hablando de algunas de las economías más poderosas del mundo. Por lo menos México sufrirá debido a los problemas en Estados Unidos.
En Junio del 2009 el Buro Nacional de Economía en Estados Unidos declaro que la economía estaba en recuperación. Hasta hace poco, la mayoría de los observadores pensaba que la economía seguía en una recuperación muy lenta, aunque con un crecimiento de trabajos anémico. Las figuras oficiales de PIB reportaban un crecimiento porcentual de record durante los últimos 3 meses del 2010, borrando el 4.1% que había sido perdido en la recesión. Pero ahora Estados Unidos está reportando un crecimiento anualizado de tan solo .8%, muy por debajo de lo que los economistas consideran la tasa de crecimiento natural. Combinado con algunos shocks como el desastre en Japón y los precios del petróleo a la alza, la débil economía ahora está en verdadero peligro de tener una segunda recesión. Y para empeorar las cosas El Congreso no pudo llegar a un acuerdo para extender el límite de deuda antes de la fecha límite, lo cual significa que el gobierno federal tendrá que hacer cortes de presupuesto. Se espera que haya una contracción fiscal del 2%. Esto exactamente lo contrario que una economía en peligro de recesión debería hacer. Lo normal sería estimular la economía creando dinero y trabajos con dinero federal para impulsarla fuera de la recesión. Pero debido a los problemas políticos de Estados Unidos las cosas solo se pueden poner peores.
En Europa la crisis de deuda no muestra señales de acabarse. Aunque las economías de Irlanda Grecia y Portugal ya fueron rescatadas por el resto de la eurozona, ahora la presión esta sobre España y Italia, dos de las economías más grandes de Europa. El interés extra que los dos países pagan para pedir prestado por 10 años comparado con Alemania subió a niveles nunca antes vistos esta semana. Las acciones en bancos italianos, llenas de bonos del gobierno, están siendo atacadas diariamente. Los mercados están nerviosos en parte por políticas nacionales. José Luis Zapatero, primer ministro de España, ha anunciado elecciones tempranas para Noviembre, lo cual podría significar meses de distracción del trabajo de cortar déficits. Los políticos Italianos finalmente lograron unirse para producir un paquete de austeridad, pero muchas de las medidas parecen estar cargadas y los líderes nacionales se encuentran atrapados en escándalos.
Los dos países pueden alegar plausiblemente que sus niveles de deuda son sustentables. España tiene un nivel de deuda más bajo que el promedio de la zona del Euro. Italia tiene mucha deuda, 120% del PIB, pero el gobierno federal está en números negros por ahora. Pero los bajos niveles de crecimiento y los problemas políticos en los dos países son suficientes para crear dudas y asustas potenciales inversionistas, y por ahora no parece haber mucho apoyo por parte del resto del euro zona. Hasta ahora los líderes europeos no han respondida adecuadamente a las crisis de deuda, y no parece esta vez que vayan a corregir sus errores con España e Italia.
El futuro de estos países dependerá de lo que sus líderes hagan en los próximos meses. Ninguna economía ha entrado oficialmente en recesión, por lo cual aún hay tiempo de resolver los problemas que las plagan. Pero en todos estos países el liderazgo político se ve débil e incapaz de resolver los conflictos políticos para poder llegar a un acuerdo sobre los problemas económicas. Como observadores solo podemos esperar lo mejor y en caso de que las cosas empeoren esperar que esta vez las crisis regionales no se vuelvan crisis globales.
