Indira Kempis
En Guadalajara, Jalisco, se está llevando a cabo esta semana el Congreso “CarFree: Por ciudades libres de autos”. La declaración, desde su slogan, es una frase determinante a un deseo y demanda de la libertad concebida en función de la movilidad urbana que permita no prescindir del automóvil, ¿será eso posible?
Muchos amigos me lo cuestionan una y otra vez. El clima, las calles, la falta e cultura vial, los que no pueden dejar sus autos, el transporte público que es pésimo, la mosca… No, disculpen, en realidad son miles de argumentos válidos, razonables y justificables. Sin embargo, ¿tenemos que esperar sentados a que nuestras ciudades puedan utilizar al mínimo el automóvil?
Carlos Romero, especialista en movilidad urbana sustentable (pueden leer su blog en: http://hurmanismo.blogspot.com/) afirmaba esta mañana en su intervención en @CarFreeMX que de cualquier forma el futuro nos va a alcanzar cuando la gasolina cueste 50 pesos. Así que “tarde o temprano vamos a llegar a esto”, es decir, a nuevas maneras de desplazarnos de manera multimodal. Por convicción, que sería lo óptimo, pero también porque ya no tenemos una economía que soporte el sistema de autos.
Lo anterior, sin contar la contaminación, por ejemplo, aunque dos tercios de la gente que va al trabajo usa transporte público, dos tercios de la contaminación son generados por el automóvil, de acuerdo a lo que se está aprendiendo en el Congreso.
Falta quizá, entonces, que alguien lo haga primero. Que plantee, desde la teoría y la práctica que es posible. Andar en Bici por la Ciudad, por eso, es una campaña de recorridos colectivos permanentes que promueve y organiza Biciérnagas Bicicleteras, un Colectivo surgido en San Pedro Garza García en el que estamos dispuestos a poner el tema en la agenda pública local para hacerlo realidad en nuestro barrio. Si lees esta pequeña nota podrías sacar la bicicleta a Plaza Fátima a las 7 de la noche. Esa es la mejor de las ciencias, la que puede poner entre signos de interrogación a lo que es posible.
