Arq. Abiel Treviño Aldape

Interesante curso-taller fundamentado en el modelo CPTED (Criminal Prevention Through Environmental Design {Prevención criminal a través del diseño ambiental}) pude tomar durante la semana que concluyó el viernes 2 de marzo; un esfuerzo conjunto de la Secretaría de Seguridad Pública y la Subsecretaría de Prevención Social, ambos de Nuevo León, impartido a catedráticos, funcionarios de gobierno, profesionistas y activistas sociales, por la arquitecta chilena Macarena Rau.
El modelo se fundamenta en cinco principios: Vigilancia natural, Reforzamiento territorial; Control natural de accesos; Mantención; y, Participación comunitaria. Es un modelo de participación ciudadana, donde el rol principal lo tienen los vecinos, denominados acertadamente “nativos expertos”. Quién mejor que el que conoce su problemática socio-urbana, para externar necesidades a cubrir en su colonia que él que ahí vive (y la disfruta, o la padece). Se efectúa una marcha exploratoria, acompañado por vecinos del sitio, donde se convive con ellos, se recorre el sitio y se levantan cuestionarios con preguntas claves que posteriormente se analizarán estadísticamente (indicadores cuantitativos). Una herramienta de apoyo, es solicitarles que hagan un dibujo a partir de una instrucción neutra, en este ejercicio práctico fue: Sueña tu colonia. De aquí se “interpretan” los dibujos, obteniendo valiosos parámetros cualitativos.
El hecho de hacer participar a los vecinos (lo que conocemos como “planeación participativa”), pudiera parecer como práctica novedosa, y en México (así como en Nuevo León) realmente lo es.
Para contextualizar lo dicho, baste comentar el siguiente pasaje de un libro que recientemente cité, donde Jordi Borja apunta que en 1968 (sí, hace cuarenta y cuatro años) cuando iniciaba su vida profesional, atendió a un concurso del Ayuntamiento de Barcelona para realizar un plan parcial para unos barrios (de los que ahora conforman el área conocida como “Nou Barris”), y al estar en la etapa de recolección de datos, algunos vecinos de los barrios a trabajar se presentaron con su equipo de trabajo diciéndoles que sabían que preparaban una propuesta, y consideraban que era indispensable que les oyeran, pues “ellos eran quienes sabían lo que había que hacer” (Borja, 2011: 261).
Lo importante, es internalizar modelos y procesos que se fundamenten en el sentir del habitante de la urbe, para dar solución a los problemas que se gestan en esta; si bien estamos algo atrás en el calendario de la planeación, nunca es tarde para actualizarse. Si el calendario gregoriano prescindió de diez días, sustituyendo al entonces inexacto calendario juliano en 1582 mediante senda bula (Inter gravissimas), que nos impediría “emparejarnos” y seguir de ahora en adelante con estas valiosas prácticas incluyentes y que generan resultados más atinados.
Atendamos a los nativos expertos.
Bibliografía
BORJA, Jordi; 2011; Luces y sombras del urbanismo de Barcelona; Editorial café de las ciudades; Buenos Aires.
