Ismael Vidales Delgado
“Juan Pablos”.- Durante la administración del Dr. Luis Eugenio Todd como Secretario de Educación, desempeñé el cargo de Director de Educación Media teniendo a mi ámbito, entre otras áreas, las escuelas nocturnas, cuya matrícula había venido a menos y el ambiente académico había disminuido, por lo que decidí implementar un proyecto muy interesante denominado «Multilibro» consistente en la elaboración de un libro (dos tomos) que contenía todas las asignaturas y se entregaba a todos los estudiantes.
Esta obra fue elaborada por maestros de las propias secundarias y editada por Limusa y Trillas que además generaron regalías para los autores. La obra fue de tal calidad que mereció el más alto premio que otorga la Cámara Nacional de la Industria Editorial: el «Juan Pablos». También fue tomada como referente en Cuba, país que editó una obra similar mencionando que la idea original provenía de Monterrey, México. La obra resultaba tan atractiva que también fue adoptada en los Sistemas Abiertos… pero los cambios de autoridades dieron al traste con el proyecto y fue desaparecido sin que se substituyera por otra oferta más atractiva y acorde con los tiempos y necesidades.
Poco después una de las grandes opciones para estudiar secundaria, fue la Tele-secundaria creada en 1967 por Agustín Yáñez. En Nuevo León se creó después de veinte años, el 21 de noviembre de 1988, y el primer director fue el maestro Tomás Rangel Rodríguez, auxiliado por “los cuates” Banda. Iniciaron con 9 escuelas ubicadas en los municipios del Sur del Estado si mal no recuerdo con unos 153 alumnos atendidos por 9 maestros.
“El gran bustamantino”.- En 1972 se fundó en Monterrey la Secundaria Nocturna No. 7 «Profr. Manuel M. Cerna» a iniciativa del profesor Eusebio Alonso, con Registro Estatal 82 y Clave Federal 19ESNQ016W, ubicada en la calle de Chihuahua No. 901 Sur, Colonia Independencia, con el lema: «Estudiando y Trabajando por un México mejor». El Director fundador fue José Manuel Valenzuela Lara.
Yo conocí al maestro Manuelito Cerna, era ciego, el más prestigiado asesor de varios Secretarios de Educación, oriundo de Bustamante. Leonel Vázquez, Jesús García y yo fuimos a la SEP para invitarlo a que dictara una conferencia con motivo de los festejos del Centenario de la Escuela Normal “Ing. Miguel F. Martínez”; caminamos de su oficina a la del Sub Secretario Ramón G. Bonfil, otro grande de la educación nacional, y me dice: “tenga cuidado maestro Vidales, adelante hay unos mosaicos sueltos, están haciendo arreglos.” En eso pasaron tres personas jóvenes que lo saludaron con un “Adiós Maestro Cerna”, más adelante uno dijo a los otros “está cieguito”.
Don Manuelito afirmó en voz baja y pausada como era su tono: dijeron que estoy ciego, pero veo más que ellos, yo le pido a mi esposa cada noche que me lea algún clásico… y grandes ventanales se abren ante mí y veo paisajes y escenas maravillosos, ellos ya no leen, son nuevos funcionarios, su ceguera es fatal.
En los festejos del Centenario de la Normal, estuvieron tanto don Manuelito como el maestro Bonfil. Años más tarde, siendo yo Director General de Educación Normal en la SEP, hice gran amistad con el maestro Bonfil en la capital, así que estuve en el Salón de Plenos del Senado cuando fue galardonado con la medalla “Belisario Domínguez” en 1992.

