Por Oliverio Anaya
Dada la complejidad en el sistema educativo es indispensable responder a las necesidades de la sociedad se sirve de la educación para promover sus valores, su cultura, sus tradiciones y aquellos conocimientos que requiere para su progreso. Cabe señalar que la educación nos brinda una visión del mundo y de la vida, y nos señala como debemos entender nuestra sociedad y como debemos actuar en ella para procurar su desarrollo.
La posmodernidad, las computadoras, los celulares, los videojuegos, los ipod, están exigiendo un nuevo modelo educativo que responda a estas nuevas necesidades y nuevos valores, pues ahora la tecnología es la que está dando la pauta al tipo de educación que se requiere. ¿Qué debe hacer la educación? ¿Cómo integrar todos estos cambios y avances en un modelo que se ha quedado anquilosado y repetitivo? ¿Será necesario tecnologizar la educación o hacer que el alumno intérprete y aplique conscientemente la tecnología? Urge renovar nuestra mentalidad en la concepción educativa y modificar nuestros viejos esquemas.
En los años sesenta se dio un gran auge hacia la preparación por competencias para garantizar el éxito en los empleos, ya no solo se tomarían en cuenta los conocimientos, las habilidades y las destrezas, sino también las actividades, las creencias, los valores que requerían en el mundo del trabajo, una competencia es la comunicación que implica ser capaz de hablar, de escribir, de escuchar y leer con eficacia, pero leer no es repetir las palabras y las frases, sino interpretar y entender el mensaje, integrarlo a la cultura del lector, entender la forma de pensar, interpretar la sociedad y la cultura; esto no es una actividad mecánica ni pasiva; como el desempeño eficaz y eficiente por el que se realiza con éxito una tarea poniendo en práctica conocimientos, habilidades, actitudes, valores, sentimientos, destrezas y habilidades, reconociendo que ese desempeño es evaluable y transferible a otras personas, es decir, una competencia es la realización de todos los recursos que puede aplicar una persona al realizar o intentar realizar una actividad, tanto teórica como practico.
Es urgente que en la educación tengamos muy claro cómo queremos que el alumno aprenda, y no solo que debe aprender; esto implica cambiar el modelo tradicional que teníamos los maestros, suponiendo que su competencia era saber enseñar, pues en la actualidad ya no se requiere al maestro que exponga clases magistrales o exija la repetición exacta de la información, sino que fomente en el alumno la necesidad de aprender y procure que éste obtenga experiencias de aprendizaje, lo que exige cambiar de metodologías y estrategias y cuáles serán las competencias que debe cubrir el personal docente.
