Cinthya Araiza
El escenario europeo ha sido caracterizad como una región “cuna de la civilización”, madre de la democracia y además la primera en sufrir el cambio más drástico que ha experimentado el sistema internacional, la industrialización.
Además de contar con algunas de las potencias más importantes a nivel internacional, estados miembros permanentes de las organizaciones internacionales con más peso a nivel mundial. Una de las regiones más prósperas en materia de desarrollo económico hoy por hoy.
Por otro lado, México es sin duda, una de las naciones más importantes y estratégicas en el actual escenario internacional, dotado de una gran cantidad de recursos naturales, acceso a los mares más importantes en materia de comercio exterior desde épocas históricas. Cabe destacar que a pesar de todas estas ventajas naturales, a nuestro país le hace falta tomar proyectos a largo plazo sobre todo frente a esta región, dueña de la moneda de mayor valor a nivel mundial, esto con el fin de emprender nuevas relaciones estratégicas que impulsen un mayor desarrollo económico, político y cultural, para así cumplir con uno de los principales objetivos, la diversificación de las relaciones hacia el exterior, esto con el fin de alcanzar los intereses de los mexicanos al proporcionar mayor bienestar y desarrollo de los mexicanos. La Política Exterior de México frente a la Unión Europea es un proyecto enfocado hacia la diversificación.
Con la caída del comunismo la Europa Central y Oriental se vieron con la necesidad de acercarse más. La libre circulación de mercancías, servicios, personas y capitales sería el resultado final de un mercado libre en la región. La comunidad en conjunto con sus intereses regionales de protección medioambiental así como de seguridad y defensa resultó en una unión que iba más allá de un acuerdo regional.
A partir de los ochentas, la apertura comercial a nivel mundial, así como el enfriamiento bipolar del sistema internacional y con el crecimiento económico de la Comunidad Económica Europea, nuestro país comenzó a buscar nuevos puntos estratégico en materia de política exterior.
Europa es hoy por hoy un actor indispensable en cuanto a economía internacional ya que desde que se consolida la Unión Europea se ha vuelto un socio estratégico a nivel mundial en cuanto para las relaciones políticas, comerciales y de cooperación de México, convirtiéndola en su segundo socio económico, por lo que es necesario darle mayor importancia y fomentar una estrecha relación que vaya hacia distintas dimensiones con cada uno de sus miembros.
Sin duda alguna, México ha logrado insertarse en el nuevo escenario global y sus intentos por diversificar sus relaciones han propiciado la relación económica y política hacia nuevos horizontes que van más allá de su vecino Norteamericano. Sin duda alguna Europa, Asia y América Latina han ido adquiriendo mayor importancia dentro de la agenda mexicana de Política Exterior. Europa es uno de los centros culturales e históricos, mas importantes del mundo y más aun siendo el único continente que ha logrado una integración regional sin barreras, con un mercado fuerte y con una estabilidad social que se ejemplar y que ha ido adquiriendo prestigio internacional. Esta región debe ser de gran interés para México sobre todo en materia comercial.
