El conocimiento en salud pública, puente entre la práctica y la política

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Doctora Dora Elia Cortés

Líder de la Unidad de Salud Pública

anidemsolrac@yahoo.com

En una era de vertiginoso desarrollo científico y tecnológico, en la cual día con día aparecen nuevos descubrimientos que invariablemente transforman el devenir de nuestra sociedad e  impactan todos los campos de la ciencia ( incluyendo aquellos que se integran bajo el concepto de las ciencias de la vida) se hace indispensable detenerse a pensar en uno de los valores fundamentales inherentes al ser humano, sin el cual no sería posible continuar la carrera hacia la plenitud del hombre: la salud.

La salud de un individuo se ve impactada por una serie de factores biológicos, sociales, ambientales e incluso personales, que determinan su deterioro, hasta conducirlo hacia un estado completo de bienestar, o bien hacia la  pérdida de su salud,  mejor conocida como enfermedad. Esta serie de determinantes impactan en la aparición de enfermedades de diversa naturaleza, la gran mayoría de origen multifactorial, las cuales se ven agravadas aún más por las desigualdades sociales que le impiden al individuo el acceso  a mejores formas de atención médica.

En la actualidad, se incrementan los índices de enfermedades crónico degenerativas, como el cáncer, la diabetes, males cardiovasculares, aparte de los accidentes y las enfermedades  llamadas “emergentes” con otros patrones de presentación, provocados por los cambios genéticos de los agentes infecciosos que las provocan, como el caso de la Influenza H1N1 y la tuberculosis resistente a los diversos esquemas terapéuticos, todo lo cual constituye serias amenazas por su impacto social y económico.

PERFIL EPIDEMIOLÓGICO

Esta alternancia entre las enfermedades propias de las sociedades altamente desarrolladas, las que resurgen, y la presencia de enfermedades infectocontagiosas prevalentes, como las infecciones respiratorias o diarreicas relacionadas directamente con las condiciones de higiene personal y ambientales, definen en nuestra sociedad un perfil epidemiológico sui generis, que merece ser atendido desde diversas perspectivas y no sólo desde la prestación de servicios de atención médica.

La ciencia médica, por otro lado, sigue tratando de buscar rápidamente, en los laboratorios de investigación, alternativas para abatir los índices de mortalidad, mediante intervenciones diagnósticas y terapéuticas efectivas y oportunas, pero se enfrenta aún con serios paradigmas para la rápida “traducción” o traslado de conocimientos para su inmediata aplicación en la práctica médica.

Compartir en una sociedad, por un lado, los enormes beneficios de la producción de conocimientos en el campo de las ciencias básicas y los grandes adelantos científicos, por ejemplo de la genómica, con la problemática social de nuestro medio,  que aún presenta  grandes niveles de pobreza y desigualdad, con grave desabasto de agua en condiciones óptimas para consumo humano, alimentación deficiente no sólo en cantidad sino en calidad, sumado todo ello a los patrones culturales erróneos adoptados por nuestra población, nos debe conducir a buscar una fórmula que permita acercar y aplicar de manera eficiente los conocimientos obtenidos científicamente a la realidad de las comunidades,  llevarlos a la práctica de una forma rápida, socializarlos, convirtiéndolos  en políticas públicas que además de beneficiar a un pequeño grupo de individuos,  impacten a grandes grupos de población.

Aún más allá, se suma la necesidad de contar con información rigurosamente validada, efectivamente probada, que sustente y evidencie científicamente la toma de decisiones de quienes están en los niveles de la emisión de las políticas publicas en materia de salud, evitando  el impacto negativo social, económico y en los índices de salud, en los que una disposición sanitaria errónea, de cualquier naturaleza, puede aumentar, en lugar de disminuir, las desigualdades en salud y mejorar los determinantes y la calidad de vida de una población.

CONDICIONES DE DESIGUALDAD

Las instituciones de educación superior se encuentran de manera permanente en la búsqueda de alternativas innovadoras, que directa o indirectamente contribuyan a superar estas  condiciones  de desigualdad, otorgándole además a la sociedad espacios para generar conocimientos que sean rápidamente aplicables, y fortaleciendo la formación de recursos altamente calificados, que, a través de su incursión en los procesos de investigación en el área de la salud, participen en la búsqueda de mejores formas de alcanzar los niveles de bienestar que la sociedad necesita para su desarrollo.

¿De que manera una universidad como la nuestra, con gran responsabilidad social, contribuiría en el campo de la innovación e investigación en salud para disminuir estas brechas entre el conocimiento científico y su aplicación en las políticas públicas? ¿Cuál es el modelo metodológico de trabajo en una unidad de investigación en salud pública,  inmersa entre laboratorios orientados a la investigación básica y al desarrollo de la biotecnología en la salud y la biomedicina?

La Universidad Autónoma de Nuevo León, fuertemente comprometida con su visión de trabajo 2012 y su responsabilidad de contribuir al desarrollo científico y tecnológico del Estado y del país, invirtió fuertemente en infraestructura científica, y construyó  el Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud,  del cual forma parte, bajo un fuerte modelo de integración multidisciplinaria con otras unidades para la investigación básica y clínica, la Unidad de Investigación en  Salud Pública.

Esta unidad,  ubicada en la planta baja del edificio del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud, tiene como misión “Promover la creación, el desarrollo y la transferencia  del conocimiento en salud pública en apoyo al mejoramiento de las condiciones de salud de la población mediante la evidencia científica”, y pretende, en su visión de futuro, convertirse en una unidad generadora de conocimiento científico en Salud Pública, que, además de impulsar la investigación colaborativa y de proporcionar un espacio para la formación de recurso profesional altamente calificado, apoye con el sustento científico las decisiones sobre políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones de salud de la población.

OBJETIVOS

Sus principales objetivos son:

*   Desarrollar investigación en salud pública, de niveles de excelencia y en forma colaborativa.

*   Transferir conocimientos en salud pública, para su  aplicación en las políticas públicas y en los sistemas de salud.

*   Apoyar la producción y transferencia del conocimiento mediante la vinculación comunitaria.

*   Fortalecer la capacidad del capital humano en salud pública en los niveles doctoral y posdoctoral.

Su capital humano, la mejor inversión, está constituido por profesionales y técnicos de la salud bajo las categorías de Líder Científico, Científicos Asociados, Profesionales, Técnicos y Administrativos, y cuenta actualmente con cinco investigadores, algunos de ellos dedicados de  tiempo completo a dar apoyo a la investigación, en tanto que el resto combina sus actividades con funciones académicas, lo cual  fortalece la vinculación con las facultades y dependencias de origen.

El perfil es multiprofesional, y están representadas las disciplinas de la  medicina, enfermería, trabajo social y economía, con especialización o posgrado en Salud Pública, en Ciencias y/o Medicina, con énfasis en Economía de la Salud, Epidemiología, Promoción de la Salud y Salud Ambiental.

ORGANIZACIÓN POR ÁREAS

La Unidad de Investigación cuenta con una infraestructura compuesta por una sala de Captura de datos con  equipo y plataformas de información en proceso de implementación, para apoyo al análisis Bioestadístico y  Epidemiológico de la Información y alojamiento de bases de datos;  cuenta con espacios de trabajo para la planeación y diseño de estudios y está organizada en cuatro áreas, de acuerdo a sus funciones básicas: la de Producción Científica, Divulgación del Conocimiento, Fomento a la Investigación y Fortalecimiento de las Capacidades.

Los campos y áreas  de la Salud Pública que enmarcan las líneas de generación del conocimiento son las enfermedades infecciosas, enfermedades crónico degenerativas, promoción y determinantes de la salud, economía de la salud, salud ambiental, administración en sistemas y servicios de salud y migración y salud.

Su modelo de operación está sustentado en una planeación estratégica a tres años, donde se establecieron como principales líneas de acción el fortalecimiento de la infraestructura y del capital humano, la colaboración nacional e internacional, la producción científica de alta calidad y fácil traducción de resultados y la búsqueda de autosustentabilidad, a través de la oferta de servicios.

PROYECTOS ESTRATÉGICOS

Actualmente, se encuentran en desarrollo dos proyectos estratégicos que facilitarán y fortalecerán la inmediata traducción y diseminación del conocimiento científico generado en el propio Centro de Investigación, sus unidades y la misma Universidad, sirviendo además  de plataforma para la divulgación científica de la región fronteriza México-Estados Unidos: la Biblioteca Virtual en Salud Fronteriza y Evipnet: Red de Evidencias Científicas para las Políticas Públicas, ambos con apoyo y en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud.

Actualmente, se tienen establecidos convenios con dos universidades de la Frontera Sur de Estados Unidos: la Universidad de Texas en San Antonio y la Universidad de Texas A & M a través del Health Science Center, con los cuales se están desarrollando  proyectos de colaboración académica y de investigación en las líneas de salud ambiental y migración y salud.

Un componente importante de la Unidad de Investigación en Salud Pública lo representa la vinculación con la Comunidad a través del Programa Universitario de Salud, con sus ocho unidades de Atención Primaria, y su población usuaria cautiva, de poco más de un millón de habitantes, con un potencial enorme para la realización de estudios de base comunitaria y  clínicos,  que permitan evidenciar de manera inmediata la efectividad de los hallazgos científicos y desarrollo tecnológico en salud, emanados del trabajo de investigación no sólo de la Unidad de Salud Pública, sino del Centro mismo.

Igualmente, nuestra unidad se ve fortalecida por la vinculación con la red de Comunicaciones y Telemedicina del Centro Universitario de Salud, conectada a la red de Telemedicina y Telesalud de los Centros de Salud y Hospitales  de la Secretaría de Salud en el Estado de Nuevo León.

A través de la coordinación con esta última institución y la Secretaria de Salud federal, además de la prestación de diversos servicios de investigación y levantamiento de encuestas, se están desarrollando trabajos de investigación comunitaria en la línea de Accidentes y  Determinantes de la Salud en escolares de educación básica, cuyos resultados serán de gran utilidad para la toma de decisiones en salud locales. Se realizó el levantamiento de la Línea basal de Accidentes en dos municipios del área metropolitana de Monterrey, con énfasis en tres medidas preventivas: uso de dispositivos de seguridad como cinturón de seguridad y asientos infantiles; uso de casco en motociclistas, y conducir sin haber consumido alcohol.

La Unidad de Salud Pública participa también con las autoridades municipales en tres municipios de Nuevo León, como evaluador de proyectos de Comunidades Saludables.

Estamos seguros de que estos recursos  y experiencias y con la visión del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud operando bajo un concepto integrador de la investigación básica, clínica y de salud pública, con un abordaje transdisciplinario del trabajo científico orientado a los determinantes de la salud; con una fuerte inversión en tecnología aplicada para la rápida difusión y divulgación del conocimiento hacia la comunidad científica y particularmente a los tomadores de decisiones; con una fuerte vinculación a la comunidad en apoyo a la investigación, a través de la infraestructura universitaria docente-asistencial estrechamente integrada a la Unidad de Investigación en Salud Pública  para la rápida traducción de resultados a la práctica clínica; la Universidad Autónoma de Nuevo León seguramente demostrará, en el mediano plazo, a través de un proceso de evaluación, que las brechas entre la ciencia, la práctica y la política se verán reducidas; pero, sobre todo, se verá beneficiada la sociedad, al mejorar sus condiciones de salud y bienestar indispensables para su pleno desarrollo.

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