Cinthya Araiza
Todo ser humano tiene derecho a una vida plena y al bienestar personal, esto quiere decir que tiene derecho a desarrollarse íntegramente en cualquier aspecto, ya sea al tener salud física, una profesión, a los bienes materiales, a las relaciones interpersonales (Amigos-Familia), espiritualidad y responsabilidad social.
Desafortunadamente no todos alcanzan la satisfacción de realizarse en ninguno de estos aspectos, pues es cierto que son millones las personas en todo el mundo que no tienen acceso a las necesidades básicas de un ser humano, pues carecen de alimentación, educación, salud, y de una familia que les ayude desarrollarse en un ambiente adecuado.
El continente africano ha sido víctima de diversos malestares tales como guerrillas, hambrunas, enfermedades y marginación que ponen en tela de juicio a la población, tan lastimada y aun así, llena de esperanza. Para ayudar a mitigar estos males, existen Asociaciones ó Fundaciones y Organismos que se encargan de llevar a cabo “misiones” para ayudar a fomentar el desarrollo integral sobre todo en los niños y huérfanos en las regiones más desoladas en todo el continente.
Una de éstas organizaciones es la TANAPA (The Tanzania National Parks Assosiation) encargada de promover los Parques Nacionales en Tanzania, África, en conjunto con la organización “Global Football” dirigida por el Señor Patrick Steenberge, Drake University y la CONADEIP (La Comisión Nacional Deportiva Estudiantil de Instituciones Privadas, A. C.), lograron llevar a cabo el primer Tazón Kilimajaro o “Global Kilimanjaro Bowl” en el continente africano.
El evento que se llevó a cabo el pasado 21 de Mayo de este año y no sólo dieron un excelente espectáculo, sino que despertaron la inquietud de miles de niños de diversas escuelas y orfanatos por el deporte, en este caso, el futbol americano. Después de dicho Tazón, los jugadores de la Selección de la CONADEIP y los Bulldogs de la Universidad de Drake comenzaron con actividades sociales en Tanzania, que consistían en el levantamiento de aulas en escuelas, pintar escuelas, realizar labores de albañilería y además de en poner el área deportiva con el armado de una cancha de basquetbol y una de fútbol soccer en donde se colocaron las porterías.
Con esto, no sólo se logro el objetivo de fomentar la salud física y las relaciones interpersonales de los niños de los orfanatos, parte del desarrollo integral, sino que también, los jugadores lograron vivir una experiencia que marcó sus vidas, ya que conocieron y convivieron con otras culturas, lo cual despertó gran entusiasmo y sentido de solidaridad al sensibilizarse ante la situación de éstos niños, que se encuentran en una situación completamente diferente a la suya.
Los jugadores, además de cumplir con su labor social, enriquecieron su experiencia al subir el monte Kilimanjaro, la montaña más grande de África con 5,895 metros de altura. Durante 5 días, los “bulldogs” y los seleccionados mexicanos, vivieron una aventura inolvidable en donde se olvidaron de toda comodidad al enfrentarse a este gran reto que nunca olvidarán.
“El haber formado parte de esta experiencia marco mi vida en todos los sentidos, me hizo valorar a mi familia, casa, mi país, entre muchas otras cosas. Conocí muchas cosas de mi persona y aprendí más de lo que enseñe, pienso que con este tipo de vivencias me hicieron ver de lo que soy capaz, de que también soy un ciudadano DEL MUNDO y que tengo el poder de aportar un granito de arena para hacer de éste, un mundo mejor; empezando desde mi casa y hasta en otro continente. El hecho de representar a México en un evento internacional me hizo sentirme orgulloso de mis colores de mi himno de mi bandera. Estoy seguro que esta experiencia fue un parte aguas que cambiará mi vida para aportar en mi sociedad de una manera positiva.” Erik Araiza, jugador #96, seleccionado de la CONADEIP.

