Doctora Patricia Liliana Cerda Pérez
Coordinadora del Centro de Investigaciones FCC / UANL
La farmacología es ante todo una ciencia delicada. Vinculada directamente con impactos de salud, de economía y hasta de indicadores políticos para las naciones, sus avances o retrocesos tienen efectos sistemáticos en la población; en la investigación; en el desarrollo de productos con valor agregado, necesarios para la generación de empleos; en la productividad laboral; en las finanzas públicas, y hasta en la opinión pública y la publicidad.
Frente a males como la obesidad, el tabaquismo, la ansiedad o el estrés, la farmacología aporta grandes remedios, producto de la investigación científica y, al mismo tiempo, presenta también enormes desafíos vinculados con la auto-medicación y con una industria publicitaria que la mayoría de las veces opera con escasa o nula regulación o control.
En el año 2004, el mercado farmacéutico mexicano era el más grande en Latinoamérica, con un 2.7 por ciento del Producto Interno Bruto, y el 0.5 por ciento del PIB nacional.
224 LABORATORIOS EN EL PAÍS
En el país, la importancia de la industria farmacéutica es tal que 224 laboratorios de medicamentos existentes –46 de los cuales forman parte de corporativos de capital mayoritariamente extranjero- surten prácticamente todos los medicamentos que requieren los centros de salud; distribuidores; entidades financieras, como bancos o aseguradoras; los gobiernos federal, estatales y municipales; industrias; universidades y usuarios en general, con medicinas alopáticas, homeopáticas o herbolarias. (1).
A través de los avances de este sector, en México se logra hoy vacunar al 98 por ciento de la población y mejorar los indicadores de prevención para las enfermedades de transmisión sexual o el SIDA. Sus investigaciones relacionadas con el crecimiento poblacional y con las causas de muerte, indican que para el año 2025 las enfermedades no transmisibles y las lesiones concentrarán alrededor del 90 por ciento de las tasas de mortalidad, porque éstas sustituirán a los padecimientos ligados con la reproducción y con las enfermedades contagiosas, que actualmente representan el 52 por ciento de las causas de muerte en el país.
Esta tendencia se observa ya en el hecho de que, hoy, las principales causas de muerte en México están relacionadas con padecimientos del corazón, tumores malignos, diabetes mellitus, enfermedades del hígado y accidentes.
Tales cambios implican no sólo modificaciones en sus líneas de investigación y producción, sino también en la forma en que se educa u orienta a la población sobre los fármacos adecuados para sus padecimientos o riesgos de salud.
PRODUCTOS “MILAGRO”
El mercado publicitario, invadido hoy por “productos milagrosos o prodigiosos” que lo mismo tanto curan el cáncer, como hacen bajar de peso o rejuvenecen, es objeto de iniciativas para activar políticas públicas donde la publicidad de medicamentos sea controlada, y con ello se eviten problemas de salud que afectan al ciudadano y al erario público, con enfermedades producidas por la falta de información o la desorientación, cuya factura es pagada por el sistema de salud público.
En Estados Unidos, de acuerdo con Nielsen Monitor Plus, las firmas farmacéuticas redujeron sus gastos de publicidad en redes televisivas aproximadamente un 10 por ciento durante el año 2005, mientras que el senador republicano por Tennessee, Bill Frist, asegura que la publicidad es un factor considerable de incremento en los costos del cuidado de la salud.
En los países desarrollados, la publicación de investigaciones científicas adquiere cada día una importancia mayor entre los consumidores informados, que, sometidos a bombardeos de anuncios televisivos que prometen soluciones mágicas a sus problemas de salud, exigen mayor información con bases médicas, y con ello se da ahora un nuevo encargo a los departamentos responsables de las publicaciones médicas: instruir no sólo a los médicos, sino también a los consumidores.
Esto podría ser el primer paso para impulsar un gran remedio para los grandes males que afectan a la farmacología y a sus potenciales consumidores, no sólo en México, sino en todo el mundo.
(1)La Industria Farmacéutica en México, KPMG, 2006.Cárdenas Dosal SC. México.
