Los ataques a las arterias del cerebro, incluyendo el bloqueo y las hemorragias, son una de las causas más frecuentes de invalidez y muerte. Aunque en la actualidad existen métodos de emergencia para retirar el trombo de las arterias, el tiempo es muy importante y la cantidad de pacientes que tienen invalidez posterior es muy alta.
Conociendo la gravedad del tema, el profesor Ron Frostig de la Universidad de California, indujo trombosis en ratas bloqueando arterias del cerebro y programando un proyecto de investigación en el cual la mitad de las ratas recibían estímulos en puntos sensibles que esos animales tienen en sus bigotes. La otra mitad fue utilizada como control.
Los resultados fueron extraordinariamente diferentes en las ratas que recibían una ternura a su sensibilidad, acariciando las áreas sensitivas que en ellos son los bigotes y que en los seres humanos son la piel, la boca y los órganos sexuales. Aunque los resultados no pueden fácilmente extrapolarse a los seres humanos, si coinciden con otros estudios que muestran que cuando un paciente de esa naturaleza es tratado con cariño y se les toma de la mano o de la cara enseñando la comunicación del personal médico con el enfermo, la observación clínica muestra que disminuyen las complicaciones.
Si lo anterior es cierto y los estudios de las ratas así lo señalan, tenemos que enseñar a los médicos que no sólo se cura con medicamentos sino, también con ternura y amor.
