Doctor Pablo Díaz Spíndola
Ginecología y Obstetricia Medicina Reproductiva Coordinador Académico e Investigación
IECH / Monterrey pablo_diaz@hotmail.com
Doctor Pedro Galache Vega
Miembro del Consejo Directivo Centro de Fertilidad IECH Profesor de Pre y Posgrado Tecnológico de Monterrey
Profesor Titular Especialidad de Biología de la Reproducción Humana
Doctor Samuel Hernández Ayup
Miembro del Consejo Directivo Centro de Fertilidad IECH
www.iech.com.mx
Con el nacimiento en Inglaterra de Louise Joy Brown, el 25 de julio de 1978, primer bebé fecundado por técnica de reproducción asistida, el mundo volcó sus ojos a estos nuevos tratamientos para ayudar a las parejas que estaban condenadas a no tener hijos, y abrió una nueva perspectiva al estudio de la pareja estéril y los tratamientos para lograr este objetivo. Padres de estos procedimientos fueron el doctor Patrick C. Steptoe (1913-1988), y el biólogo Robert G. Edwards (1925-).
Cuando publicaron sus resultados, científicos de todo el mundo centraron su atención y recursos para que más bebés pudieran nacer en el mundo mediante estas técnicas, y más familias pudieran disfrutar del milagro de la maternidad y paternidad.
SE MULTIPLICAN LOS NACIMIENTOS
Muchos grupos internacionales trabajaron en el mismo proceso, y dos años después, en junio de 1980, nacía en Australia, Candice Redd, en la ciudad de Victoria, en el RWH, bajo la coordinación del grupo Monash-Melbourne, con la dirección del doctor Ian Johnston (Lopata et alii, 1890 Fertil Steril 33,117). Posteriormente, en 1981, nació Elizabeth Jordan Carr, en los Estados Unidos de América, con el grupo liderado por los doctores Howard y Georgeanna Seegar Jones.
En España, en 1984, nació Victoria Ana Perea. En América Latina, Chile reportó el primer nacimiento, y se convirtió en el quinto país en reportar un nacimiento en esas circunstancias. En México, durante 1988, se reportaron los primeros nacimientos por esta técnica reproductiva, por el grupo Monterrey, bajo la dirección del doctor Samuel Hernández Ayup.
HERNÁNDEZ AYUP
Sin embargo, esta odisea no fue nada fácil, ni mucho menos rápida. Este gran médico emprendedor, ginecólogo vanguardista e investigador incansable, nació en la ciudad de Tijuana, Baja California. Desde joven tuvo la visión de hacer algo importante en su vida, por lo que emigró a la Ciudad de México para cursar la carrera de medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México. Al egresar, continuó su preparación como miembro de la primera generación de especialistas en Ginecología y Obstetricia con reconocimiento universitario, en la Clínica Número Uno del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuyo director era el doctor Ernesto Castelazo Ayala.
Ahí conoció el doctor Hernández Ayup al doctor Arturo Zárate, endocrinólogo e investigador, discípulo del doctor Greenblatt, jefe del Departamento de Endocrinología de la Universidad de Georgia, EUA. En coordinación con este investigador y con el doctor Zárate, llevó a cabo sus estudios en nuestro país, con el citrato de clomifeno, uno de los primeros inductores de la ovulación. Gracias a estos trabajos, logró una beca académica para estudiar un año endocrinología reproductiva en Georgia, con el doctor Robert Greenblatt; finalmente, y a petición del doctor Greenblatt, se quedó cuatro años en EUA.
Al regresar a México Hernández Ayup, el doctor Castelazo Ayala le encomendó el desarrollo del Servicio de Medicina Reproductiva en el Departamento de Ginecología en el nuevo Hospital de Ginecología y Obstetricia Número 23 del IMSS. Inició entonces la estructuración del Departamento de Endocrinología y Salud Femenina. Por aquellas fechas, era director del Hospital el doctor Ricardo García Roel; jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia, el doctor Argelio Santos Martínez, y jefe de Enseñanza, el doctor Eleazar Vargas López.
Con el tiempo, el doctor Hernández Ayup, el doctor Santos Martínez y el doctor Vargas López, se convirtieron en grandes amigos y socios. Lamentablemente, entre otros programas del IMSS, la reproducción humana no era uno de los que tuviera prioridad. El avance de una clínica de reproducción asistida dentro del IMSS era muy difícil y lento.
GENTE JOVEN
En una reunión académica internacional, a la cual asistió el doctor Hernández Ayup, escuchó al biólogo Alex Lopata exponer sus logros en Australia, y se preguntó: “Si ellos ya pudieron hacer esto en Australia, ¿por qué no hacerlo nosotros en México?”. Sin embargo, no sólo se requería de infraestructura física, sino de un grupo de gente joven que se entrenara específicamente en el área de la reproducción y en los mejores lugares del mundo. “Si queremos perseverar y perdurar, hay que impulsar a los nuevos talentos”, decía siempre Hernández Ayup. Dentro de la institución impulsó entonces al doctor Abelardo Guitrón Cantú y al doctor Genaro Levinson, para que continuaran su preparación con el doctor Arturo Zárate en el área de endocrinología en México, Distrito Federal.
Además, impulsó a sus tres primeros colaboradores y socios a aumentar sus conocimientos en el área reproductiva. Primeramente, el doctor Pedro Galache Vega realizó su entrenamiento en microcirugía reproductiva en la ciudad de Dallas, lo que complementó posteriormente en el área de reproducción asistida, en San Antonio, Texas.
Posteriormente, envió al doctor Roberto Santos Haliscak y al doctor Manuel Rolando García Martínez, a San Antonio Texas, con el doctor Ricardo Asch (amigos desde que coincidieron en Georgia como alumnos del doctor Greenblatt), quien en ese tiempo iniciaba los procedimientos de reproducción asistida. Por otro lado, con el regreso de todos, se unieron para formar el primer centro de reproducción en el norte de México.
CENTRO DE FERTILIDAD IECH
Después de un arduo trabajo, entrenamiento, contratiempos adaptaciones, se consolidó lo que ahora se conoce como el Instituto para el Estudio de la Concepción Humana (Centro de Fertilidad IECH). Al principio, se propuso iniciar con tratamientos de fertilización in vitro; sin embargo, debido a la cantidad de minerales contenidos en el agua de Monterrey, los medios de cultivo hechos por ellos mismos no fueron óptimos ni tampoco los resultados.
Fue con ayuda del doctor Ricardo Asch, creador de la técnica de Transferencia Intra Tubaria de Gametos en 1984 (GIFT por sus siglas en inglés) y con los nuevos medios de cultivo HAM F10, como el 24 de febrero de 1988 nació Carlos Esteban, el primer bebé concebido por Técnicas de Reproducción Asistida en nuestro país.
Este embarazo se logró por medio de GIFT y donación ovular. El 21 de marzo del mismo año nacieron los primeros gemelos en Monterrey, y en México, gracias también a la técnica de GIFT, pero con óvulos propios de la paciente. El 23 de marzo de ese mismo año, el grupo liderado por el doctor Alfonso Gutiérrez Najar, de la Ciudad de México, reportó el nacimiento del primer bebé por la Técnica de fertilización in vitro en el país.
Desde entonces, el doctor Hernández Ayup continuó consolidando recursos humanos y apoyando a más médicos para el desarrollo de la medicina reproductiva nacional. Así, apoyó al doctor Carlos Félix Arce, para ir con el doctor Arturo Zárate, y posteriormente, a California; al doctor V. Alfonso Batiza R. lo apoyó para su entrenamiento posterior en la Universidad de Monash, en Melbourne, Australia, con el doctor Alan Trounson; a la doctora Lidia Arenas Montezco, para cursar estudios de posgrado con el doctor Pasquale Patrizio, en Philadelphia; al doctor Eric Saucedo de la Llata, en España, y al doctor José Sepúlveda González, en la Universidad de Yale, por mencionar algunos.
Ha sido un esfuerzo constante para formar recursos humanos en centros de reproducción y universidades extranjeras, y así, poder dar fuerza al grupo de Monterrey. Además, en el área del laboratorio de gametos y embriología, ha apoyado el entrenamiento del biólogo Genaro García Villafaña, uno de los primeros biólogos laboratoristas, cuyo entrenamiento fue en Colombia y Estados Unidos de América.
BIOLOGÍA DE LA REPRODUCCIÓN HUMANA
En 1995, con el impulso y bajo la dirección del doctor Pedro Galache Vega, se decidió el desarrollo de la especialidad de biología de la reproducción humana, dentro del Centro de Fertilidad IECH en Monterrey. Hasta la fecha, se han graduado 17 generaciones, con 37 profesionales de la salud reproductiva.
La Residencia de Biología de la Reproducción tiene una duración de dos años, su jefe de enseñanza e investigación actual es el doctor Pablo Díaz Spíndola, y actualmente están en formación siete ginecólogos residentes.
CENTRO DE FERTILIDAD EN MONTERREY
Monterrey, como punta de lanza en las ciencias médicas y centro de referencia de atención en el norte del país, cuenta en la actualidad con tres centros de fertilidad debidamente avalados y registrados en la Red Latinoamericana de Medina reproductiva, órgano regidor de centros de reproducción humana en Latinoamérica. El primero fue el Instituto para el Estudio de la Concepción Humana (Centro de fertilidad IECH), fundado en 1985, y actualmente dirigido por los doctores Samuel Hernández Ayup, Roberto Santos Haliscak y Pedro Galache Vega, con un grupo de colaboradores.
Otro centro de fertilidad de alta calidad que surgió en 1995 es CREASIS (Centro de Reproducción Asistida SC), actualmente dirigido por el doctor Manuel Rolando García Martínez y el doctor Carlos Félix Arce, apoyado por profesionales de la medicina reproductiva, y un centro de fertilidad no privado, segundo en México, después del Instituto Nacional de Perinatología InPer, el Centro Universitario de Medicina Reproductiva (CeUMER), perteneciente a la Universidad Autónoma de Nuevo León y que ofrece la residencia de especialidad en Biología de la Reproducción Humana.
El doctor Hernández Ayup ha vivido manteniendo y defendiendo su derecho a los conceptos de honradez, moralidad y ética, al grado de que las palabras no son suficientes para describirlo: “Médico excelente, ginecólogo vanguardista, investigador incansable, imaginativo e inventivo, visionario, despierto en el diálogo y preciso en el debate”, y, como él mismo suele decir: “Suave por fuera y duro por dentro”. Él ha sido el motor del desarrollo de la medicina reproductiva en el norte del país, además de maestro, mentor y guía.
CUATRO MILLONES DE NACIMIENTOS
En la actualidad en el mundo han nacido más de cuatro millones de niños por técnicas de reproducción (Human Reproduction, Vol.25, No.8 pp. 1851–1862, 2010) asistida, área en que el Centro de Fertilidad IECH, grupo liderado por el doctor Hernández, ha contribuido con más de 1900. Siempre las metas serán con la intención de estar a la vanguardia en la tecnología, educación e investigación y su filosofía bien planteada en desarrollo del personal humano y compartiendo, sin celo de ningún tipo, todo lo que él ha aprendido: los prodigios y maravillas de la reproducción.
