(Fragmentos de artículos aparecidos en la revista Ciencia Conocimiento Tecnología. Recopilación de Félix Ramos Gamiño).
JUSTICIA
El análisis de nuestra herencia (genética) puede sin duda traer justicia, pero también puede ser usado en nuestra contra, para discriminarnos a nosotros, a nuestras familias e incluso a nuestros grupos étnicos. Así es que, después de seis décadas de pesadilla nazi, aún no nos libramos de estigmas que catalogan a los de piel negra como menos inteligentes que los de piel blanca, olvidando que la inteligencia, como muchos otros rasgos, e incluso enfermedades complejas como las cardiovasculares, es modulada por el ambiente, incluidos en éste los hábitos, la alimentación, etcétera.
Hugo A. Barrera Saldaña; edición 16, página 10
El paradigma jurídico del siglo XXI es el de resolver nosotros mismos nuestros problemas; el sistema paternalista ha demostrado que su misión no alcanza para todos, y en algunas ocasiones el espíritu de la justicia pronta y expedita se ve afectado. Asumamos nuestra responsabilidad histórica y colaboremos con nuestro sistema judicial.
David Galván Ancira; edición 16, página 9
Es necesario adecuar y aplicar nuevos preceptos que se ajusten a los principios que deben regir en un sistema de justicia dentro de un Estado de Derecho, donde el crecimiento vertiginoso de la violencia y las desigualdades son uno de los problemas primordiales que enfrentan los países de todo el mundo en el comienzo del nuevo milenio.
Luis David Ortiz Salinas; edición 16, página 26
La justicia es un concepto humano creado en nuestras mentes por nuestro potencial percibido para actuar con libre albedrío. Sin libre albedrío, las reglas carecen de significado, y la ética no tiene consecuencia. Con el libre albedrío y la cognición humana, distinguimos entre la buena conducta y la mala conducta; las acciones justas y las acciones injustas. La justicia es nuestra reacción a un desequilibrio percibido en los resultados, y con frecuencia involucra nuestras acciones compensatorias para restaurar personalmente la equidad. No toda la justicia es justicia racional.
Kaith Raniere; edición 16, página 7
La razón debe prevalecer en el rigor jurídico, para alcanzar uno de los valores más altos y preciados para el hombre: la Justicia.
Patricia Liliana Cerda Pérez; edición 16, página 4
Los abogados educados en el sistema del Derecho Romano y del Derecho Francés ven con incredulidad el juicio norteamericano de jurados. Para ellos, la determinación del delito y la adjudicación de la pena debe ser un proceso formal, científico y sin lugar a emociones; con la sobriedad de los alegatos por escrito. A la Justicia, así con mayúscula, dicen, no se llega por mayoría. Si un acusado tiene el mejor abogado para argumentar con dramatismo, seguirá siendo culpable, aunque un jurado popular lo declare inocente al calor de sus emociones.
Jorge Villegas; edición 16, página 15
Mientras que en esta rama (individualización) la genética mejora la impartición de la justicia, al contar con pruebas de laboratorio que pueden salvar a un inocente de ser condenado a prisión e incluso a la muerte, otras aplicaciones de la genética moderna están causando ahora un intenso debate a causa de los riesgos y casos ya acontecidos de discriminación genética en los terrenos laboral, de seguros médicos y de vida, principalmente.
Hugo A. Barrera Saldaña; edición 16, página 10
Sin ser abogado o jurista, uno puede pensar que no hay justicia sin verdad, y que, para llegar a ésta, se precisa de una formación humanista amplia y de una mente y método abierto al conocimiento exacto de todo hecho.
Patricia Liliana Cerda Pérez; edición 16, página 24
Un sistema de justicia refleja las mentes de quienes lo conciben. Si hemos de tener ultimadamente una civilización mundial, y por lo tanto un sistema humano de justicia, necesitaremos civilizar la mente del hombre, y entender su ética. Para que esto ocurra, más gente necesita entender más plenamente las consecuencias de sus acciones.
Keith Raniere; edición 16, página 8
L
LECHE
La asociación comercial con Estados Unidos obliga a los mexicanos a crear nuevos productos o bien a promover artículos de toda suerte a partir del procesamiento industrial de la leche, el maíz y el azúcar. En 2008 se abren las fronteras para el ingreso libre a México de los productos agropecuarios norteamericanos. Y en esto no podemos competir: en México se necesita invertir dos mil pesos para obtener una tonelada de maíz, en tanto que los estadounidenses nos la venden a mil 500 pesos. ¿Y la leche? Peor todavía: la leche ya no existe. Lo que aquí se consume es algo mezclado con lácteo en polvo. Sea lo que fuere, en su estado natural no es costeable ofrecerla en el mercado. El litro de leche mexicana cuesta unos tres pesos –es más cara el agua electropura- pero el litro de yogurt, fabricado a partir de la leche, se vende en 30 pesos.
Gustavo Viniegra; edición 41, página 45
Las estadísticas presentadas por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de México (SAGARPA, 2003), revelan que entre los años 1990 y 2002, la producción de leche de bovino de México se incrementó a partir de seis mil 140 millones de litros que fueron producidos en 1990, hasta nueve mil 658 millones de litros producidos en el año 2002, lo cual representa una tasa de crecimiento promedio de 4.5 por ciento anual en ese lapso. El aumento parece ser considerable; pero, ¿es suficiente? Con el fin de acercarnos un poco más hacia una respuesta a esta pregunta, debemos considerar un poco más de información que a continuación presentamos. En México, en el año 2000, la producción nacional de leche fue de magnitud tal que en promedio, los 97.4 millones de habitantes de México pudieran consumir 95.5 litros de leche por año. Sin embargo, el consumo promedio estimado de leche fue de 116.2 litros por habitante en el año. Con el fin de subsanar esta demanda de leche, mayor a la capacidad nacional de producción, nuestro país debe importar anualmente no menos de 125 mil toneladas de leche en polvo, proveniente principalmente de Estados Unidos. La revisión de los datos anteriores nos permite establecer que el desarrollo de las cuencas lecheras de México, localizadas específicamente en los estados de Querétaro, Estado de México, Durango, Coahuila, Puebla, Hidalgo y Tlaxcala, así como en Chihuahua, Baja California y en el Estado de Jalisco, ha sido favorable y ha permitido aumentar la producción, sobre todo durante la segunda mitad del siglo XX, para tratar de satisfacer la demanda creciente en México.
Hugo Bernal Barragán; edición 41, página 32
LECTURA
El hábito de la lectura recae en las instituciones educativas, y de manera directa en los maestros. Es una labor titánica hacer que el alumno se apasione por la lectura; sólo los buenos maestros lo logran. Maestros que con su dedicación, entrega, disciplina, paciencia, confianza, despiertan en sus alumnos el deseo de aprender; maestros que son fuente de inspiración en la búsqueda del conocimiento.
Claudia Ordaz; edición 27, página 53
LENGUAJE
El hombre, desde sus inicios, captó la importancia del lenguaje. Con él dominamos, convencemos, manipulamos; con él, crecemos intelectualmente o nos ebanizamos; con él amamos y dejamos de amar; con él nos mantenemos saludables o nos enfermamos.
Patricia Liliana Cerda Pérez; edición 12, página 25
El lenguaje es el principal mecanismo a través del cual los humanos socializamos y creamos culturas. Las características y propiedades del lenguaje en general y de los lenguajes en particular, nos ofrecen una ventana a importantes aspectos de la vida social humana. Las diferencias y semejanzas entre los lenguajes no sólo nos ofrecen pistas a la evolución y origen de ellos mismos (como correctamente argumentaban los avatares de la Lingüística Histórica), sino que también nos indican que existen diferencias económicas, políticas, sociales, demográficas, etcétera, entre las poblaciones que los poseen.
Jorge M. Rocha; edición 12, página 16
El lenguaje es la clave para toda la vida del hombre y la mujer. Para estar en familia, con los amigos y hasta con los enemigos; con la sociedad y contra la sociedad; con las instituciones o contra ellas. Es éste uno de los productos más hermosos, a la vez que más riesgosos, del conocimiento humano. Con la palabra se reconoce y se exalta; con la palabra se margina y se humilla; con la palabra se enamora o se detesta. Con ella nos hacemos y deshacemos como sociedad.
Patricia Liliana Cerda Pérez; edición 12, página 24
El lenguaje es la herramienta más frecuentemente subutilizada, distorsionada, manipulada para engañar, seducir o embotar conciencias.
Jorge Villegas; edición 12, página 26
El valor del lenguaje está en función de las propiedades sociales de quien lo usa, y de la posición de cada quién en el espacio social; es decir, de su relación con los demás. Dicho de otra forma, el lenguaje es susceptible de expresar las distintas relaciones de poder en la sociedad.
Domingo García; edición 12, página 34
Los recursos más elaborados de conocimiento y comunicación son el lenguaje oral y el lenguaje escrito.
María Concepción Valtierra; edición 12, página 14

