(Fragmentos de artículos aparecidos en la revista Ciencia Conocimiento Tecnología. Recopilación de Félix Ramos Gamiño).
Además de ser el tercer cereal más cultivado en el mundo, (después del arroz y el trigo), el maíz ha sido el cereal más estudiado desde el punto de vista genético. Baste mencionar el Premio Nobel otorgado en 1983 a Bárbara McClintock, por sus investigaciones con elementos transposables del maíz. La diversidad genética del maíz que existe en México, representada en la gran variedad de razas criollas, es otra razón de peso por la que necesitamos estar a la vanguardia en el estudio genómico de esta planta.
Julio César Vega Arreguín y Gustavo Hernández Guzmán; edición 38, página 9
El maíz es el cereal más importante del mundo, el cual puede ser ensilado como forraje verde, elote y / o grano. Se pueden conseguir producciones de más de diez toneladas por hectárea. [Arnon 1974].
Rigoberto Vázquez; edición 50, página 14
El maíz es el único cereal comercial originario de América, específicamente de México. Es el cereal de mayor rango de adaptación en el mundo, ya que se encuentra diseminado en todos los continentes.
Sergio R. Othón Serna Saldívar; edición 50, página 9
El maíz (Zea mays) es simultáneamente el eje de la actividad económica productiva del medio rural, la base de la alimentación nacional, el organizador del tiempo y del espacio campesino, el elemento insustituible del arte culinario, la materia prima de innumerables artesanías, y el centro de un conocimiento popular acumulado durante milenios, que se venera con refranes, leyendas, ritos y ceremonias.
Jean-Philippe Vielle Calzada y Alfredo Herrera Estrella; edición 25, página 3
El maíz fue domesticado hace aproximadamente ocho mil años en Mesoamérica. Datos arqueológicos sugieren que esto sucedió en un área pequeña de México, entre Chiapas y el sur de la Ciudad de México. Después, fue dispersado por el Continente Americano, a través de las migraciones de los pueblos indígenas. Cuando los españoles llegaron a América, el cultivo del maíz ya se extendía desde Canadá hasta Chile. Se cree que el maíz fue domesticado a partir de una planta silvestre llamada teocintle (que significa “grano de Dios”), aunque no existen evidencias claras de esta relación ancestro-descendiente. Sin embargo, el teocintle sigue siendo el pariente más cercano del maíz.
Julio César Vega Arreguín y Gustavo Hernández Guzmán; edición 38, página 7
El maíz posee un genoma de dos mil 500 millones de pares de bases, unas 16 veces mayor que el genoma de Arabidopsis thaliana, cinco veces mayor que el del arroz y unas seis veces menor que el del trigo. Los genomas de Arabidopsis thaliana y del arroz son los únicos genomas vegetales que han sido secuenciados completamente.
Julio César Vega Arreguín y Gustavo Hernández Guzmán; edición 38, página 8
El maíz, venerado por los indígenas prehispánicos como un elemento sacro, del cual, según su concepción del universo, fueron creados los primeros hombres, mismos que luego fueron destruidos a causa de su soberbia, ha sido, junto con el frijol, el alimento que hizo posible combatir las hambrunas desde antes de la llegada de los españoles a este continente.
Patricia Liliana Cerda Pérez; edición 50, página 17
En la alimentación nacional, el maíz es de primer orden de importancia, ya que representa casi la mitad del volumen total de alimentos que se consumen en México, proporción que se eleva en sentido inverso al ingreso de las familias.
Francisco Zavala García; edición 50, página 27
La mayoría de las características genéticas que hacen del maíz una planta excepcional, fueron obtenidas por el esfuerzo intuitivo de las culturas prehispánicas. En términos de rendimiento de grano, las características esenciales de la mazorca existen desde tiempos milenarios, y se estima que sólo el cinco por ciento de las 260 colecciones de maíz presentes en fermoplasmas del mundo han sido utilizadas en programas de mejoramiento genético. Este porcentaje se reduce dramáticamente, si tomamos en cuenta que el número real de criollos y variedades presentes en México sobrepasa con mucho cualquier colección de germoplasma mantenida por los centros internacionales de investigación.
Jean-Philippe Vielle Calzada y Alfredo Herrera Estrella; edición 25, página 4
La secuenciación de los genes del maíz por un laboratorio mexicano, así como el conocimiento de su estructura y su función, significa para México un futuro ventajoso en la era genómica y biotecnológica que vivimos, y un papel primordial en la comunidad científica internacional.
Julio César Vega Arreguín y Gustavo Hernández Guzmán; edición 38, página 9
La secuenciación del genoma del maíz es importante, ya que provee información valiosa sobre los genes, como su estructura y posición en el genoma. Además, facilita la identificación de un gen en una mutación fenotípica, nos permite comparar genes similares entre diferentes especies y, mediante el análisis evolutivo de las secuencias de ADN, es posible conocer más sobre el origen mismo del maíz. Por otro lado, el conocimiento de la secuencia de los genes del maíz y de su función biológica es de una notable importancia para el establecimiento de alguna utilidad agroindustrial.
Julio César Vega Arreguín y Gustavo Hernández Guzmán; edición 38, página 9
La trascendencia científica del maíz ha sido tan importante, que algunos de los investigadores que se dedicaron al estudio de los procesos genéticos básicos que controlan su desarrollo fueron galardonados con el Premio Nobel. Desafortunadamente, ninguno lo obtuvo por descubrimientos realizados en México.
Jean-Philippe Vielle Calzada y Alfredo Herrera Estrella; edición 25, página 4
Los maíces pigmentados y ricos en antocianinas y carotenoides tienen mayor capacidad antioxidante que el maíz blanco, usado comúnmente para la elaboración de tortillas.
Sergio R. Othón Serna Saldívar; edición 50, página 10
Maíz, palabra de origen indio caribeño, que significa literalmente “lo que sustenta la vida”. México y la región de Mesoamérica fueron reconocidos por Vavilov (1992) como el centro de origen del maíz. La evidencia más antigua de la existencia del maíz es de siete mil años de antigüedad, y ha sido encontrada por arqueólogos en el Valle de Tehuacán (México). La teoría más aceptada del origen del maíz es la que menciona que proviene de un proceso de evolución y selección a partir de una planta conocida como Teocintle de Chalco (Euchlaena mexicana Schrod). Este cereal era un artículo esencial en las civilizaciones maya y azteca, y tuvo un importante papel en sus creencias religiosas, festividades y nutrición; ambos pueblos incluso afirmaban que la carne y la sangre estaban formadas por maíz.
Francisco Zavala García; edición 50, página 26
México produce al año aproximadamente 20 millones de toneladas de maíz, que es principalmente transformado en tortilla y productos afines que sustentan a los más de 106 millones de habitantes (FAO 2006).
Sergio R. Othón Serna Saldívar; edición 50, página 10
Para las civilizaciones azteca, maya e inca, además de constituir el alimento básico, el alimento desempeñaba un papel predominante en su cultura; estaba presente en las creencias y ceremonias religiosas, como elemento decorativo de cerámicas, tumbas, templos y esculturas, y era además motivo de leyendas y tradiciones que resaltan la importancia económica, agrícola y social de su cultivo. El maíz era considerado casi como un dios, al que se rendía culto, y era objeto del folklore y ritos religiosos.
Julio César Vega Arreguín y Gustavo Hernández Guzmán; edición 38, página 7
Según las crónicas, los europeos descubrieron el maíz durante la exploración de la isla de Cuba por los hombres de Colón, el 6 de noviembre de 1492. Ahí, los indios tainos le llamaban “Ma-Hiz”. Colón lo llevó a España en 1494, y varias generaciones después era cultivado ya por todo el mundo. Sin embargo, sólo en la región de Mesoamérica se encuentra todavía in situ el maíz ancestral que dio lugar a todas las variedades mejoradas, cultivadas actualmente alrededor del mundo. En esta región existe, además, la mayor variedad y diversificación del maíz, debido principalmente a la gran diversidad de ambientes (suelo, clima, etcétera) y a las condiciones culturales (sistema de producción y tipo de consumo) relacionadas con su cultivo.
Julio César Vega Arreguín y Gustavo Hernández Guzmán; edición 38, página 7
Somos granos de maíz de una misma mazorca; misma es nuestra raíz, mismo es nuestro camino.
Serafín Thaayrohyadi, citado por Jesús Arturo Alemán; edición 27, página 22
Su domesticación (del maíz), ocurrida hace más de seis mil años, en el cauce del río Balsas, constituye el evento de la civilización más importante previo a la llegada de Colón, y fue fundamental para el establecimiento de las múltiples culturas de Mesoamérica, desde los Mexicas hasta los Zunis.
Jean-Philippe Vielle Calzada y Alfredo Herrera Estrella; edición 25, página 3
Uno de los cultivos que ha recibido mucha atención mundial, en término de inversión de recursos para la formación de nuevas variedades a través del mejoramiento genético, es el maíz.
Francisco Zavala García; edición 25, página 25
MAL
El ser humano sólo se interroga sobre el mal: ¿Por qué a mí? ¿Qué mal he hecho? ¿Por qué me sucede esto? Se diría que el problema del mal representa al mismo tiempo la más vigorosa incitación a pensar y la más solapada incitación a desvariar, como si el mal fuese un problema siempre prematuro, en que los fines, los objetivos de la razón superan constantemente los medios con que cuenta para alcanzarlo.
Julián Pablo Fernández; edición 17, página 10
MALARIA
La palabra “malaria” es una contracción de “mal aire”. Se pensaba que el “mal aire” era el responsable del paludismo. Sabemos ahora que mosquitos que se desarrollan en aguas estancadas en pantanos, charcos y en toda clase de recipientes descuidados son los vectores de los protozoarios parásitos causantes de la malaria, llamados Plasmodium vivax, P. falciparum, P. malariae y P. ovale.
Salvador Said Fernández y Herminia G. Martínez Rodríguez; edición 47, página 22
MALDAD
¿Qué es la maldad? En el sentido más abstracto, es la oscuridad que nos permite entender a la luz; en el sentido más concreto, es un efecto de nuestra percepción. Es el diablo en la religión, el villano en las artes, el opresor en la política, el criminal en la sociedad y los demonios de nuestra personalidad.
Keith Raniere; edición 35, página 52

