+ Doctor en Medicina Alfredo Piñeyro López
Ex-rector UANL Profesor emérito de Farmacología y Toxicología / UANL
Herbolaria: forma anticuada de referirse a la botánica orientada a la terapéutica médica. Según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española, Vigésima Segunda Edición, debiera preferirse el vocablo herbología.
En la antigüedad, el reino vegetal fue la mayor fuente de medicamentos y de venenos utilizados por los médicos, quienes por acierto-error, durante milenios separaron las plantas alimenticias de aquéllas que no lo eran.
Los alimentos de sabor dulce se dejan separar de manera relativamente fácil de los compuestos amargos, los que habitualmente contienen alcaloides y glucósidos. Las plantas que los contienen resultaban para el brujo primitivo difíciles de comprender, ya que su ingestión o exposición a ellas, podía dar lugar a cambios notorios del comportamiento humano, tanto en su conducta como en su estado físico.
CAMBIOS DE COMPORTAMIENTO
Esos cambios en el comportamiento del ser humano tardaron miles de años en ser comprendidos, desde interpretarlos como debidos a la presencia de un principio bueno o malo, a la acción potente de la magia, a la homeopatía, etcétera, etcétera…
Finalmente fue la teoría de los receptores, planteada a finales del siglo XIX por Paul Erhlich (1896), lo que ha permitido desarrollar el conocimiento del mecanismo y sitio exacto de acción de los medicamentos, primero a nivel molecular, tanto a nivel membrana como a nivel intracelular y luego a nivel nanomolecular.
Sin embargo, todas las creencias acumuladas en el transcurso de los milenios no han desaparecido; han persistido, y constituyen nuestro pensamiento mágico, nuestra vía de pensamiento paralelo a nuestro pensamiento científico, y al mismo tiempo motor de él.
Podría decirse, sin caer en el exceso, que todo el pensamiento humano procede de un primer contacto entre esos alimentos y venenos primigenios, que nos llevaron a desarrollarnos tal como hoy somos, como seres humanos.
MEDICAMENTOS DEL REINO VEGETAL
En la actualidad, después del auge de la síntesis química, todavía alrededor del 30 por ciento de los fármacos utilizados en medicina proceden del reino vegetal, con una tendencia notoria a crecer, ya que progresivamente se aíslan nuevos medicamentos de este origen.
Sin embargo, debemos preguntarnos si esto es lo que se entiende como herbolaria, y la respuesta es tajante: de ninguna manera; esto no es herbolaria, esto es sólo la fuente del origen de nuestro abastecimiento de materia prima, a veces interconectado con la síntesis artificial de nuevos fármacos.
Herbolaria sería el uso directo de las plantas como medicamentos, lo que es frecuentemente posible, pero se requiere de severos controles, donde se conozca la naturaleza química de los diversos compuestos que la planta produzca; donde se determinen las concentraciones de ellos; donde se establezcan las características de estabilidad, como son humedad, temperatura y luz permitida; donde en estudios clínicos controlados se pueda establecer, en función de la dosis, la actividad y seguridad del medicamento; en fin, tratar ese medicamento herbolario como cualquier otro que deba ser incorporado en el arsenal terapéutico.
FACTORES QUE INFLUYEN
Naturalmente habrá quienes generen objeciones a estos procedimientos, por considerarlos excesivos o innecesarios. Sin embargo, la cantidad y calidad de un fármaco depende de las características de la cosecha, de la naturaleza del suelo, de la genética de la planta, de la humedad recibida, de la luz y temperatura expuesta, de la forma de recoger la cosecha, de la forma de almacenarla (exposición a bacterias, hongos, virus).
Sólo así se puede llevar el control de estos medicamentos, en la industria destinada a este fin y no en una hierbería, localizada en la penumbra húmeda de un mercado, revueltos con otras yerbas y sin controles de alguna clase.
Finalmente, se debe de remarcar que por las razones expuestas, la fabricación de medicamentos realmente herbolarios, son notoriamente mas caros que los convencionales, ya que de manera implícita requieren mayor complejidad.

