M. C. Martha Merino Ruiz
Las primeras actividades en el área de Reproducción Humana en el Hospital Universitario se iniciaron en 1968, con la llegada de Estados Unidos, del doctor Rogelio F. García Flores, quien desarrolló las consultas de Planificación Familiar y de Infertilidad.
En 1969, en medio de los conflictos universitarios de la época, obtuvo un donativo de la Fundación F.W. Kellogg, y recibió equipo y cristalería para laboratorio; en 1970, el Patronato Universitario le otorgó un donativo para la remodelación del área física y mobiliario en la Consulta Externa del Hospital Universitario.
Fuimos, así, los primeros en la república mexicana en establecer la Unidad de Biología de la Reproducción, que contaba con una área para el laboratorio de hormonas, y se abrió de manera formal la consulta de infertilidad y endocrinología. Fue el primer centro de atención en infertilidad en el Estado.
Con el donativo de la F.W Kellogg, se desarrolló, además, la Unidad de Fisiología Obstétrica en Investigación Clínica, en la que participó activamente la ya desaparecida doctora Alpha Elena Triana Contreras.
MICROCIRUGÍA EN INFERTILIDAD
En 1972, el doctor García Flores recibió un donativo de IPAVS (International Proyect for Voluntary Sterilization), con laparoscopios que son aplicados en la consulta de planificación familiar, para ser los pioneros en la realización de salpingoclasias por laparoscopía, y con este equipo se iniciaron las primeras actividades del manejo de microcirugía en infertilidad.
Al integrarse la química Martha Merino Ruiz en 1973, se iniciaron las actividades del laboratorio de hormonas, con la implantación de las técnicas de cromatografía en columna, para medir Pregnandiol y Pregnantriol Urinarios; se iniciaron asismismo las actividades en el área de andrología, con el desarrollo de la metodología para realizar el análisis del semen; estudios bioquímicos del semen, como fructosa y acido cítrico; pruebas inmunológicas, como las de Kibrick, y posteriormente se implantaron las capacitaciones espermáticas en las que se utilizaron las columnas de fibra de vidrio, gradientes de percoll, así como lavado espermático y swim-up.
De 1975 a 1982, con soporte del IPAVS, se abrió el Programa Universitario de Planificación Familiar de la UANL. Su difusión estuvo a cargo de la licenciada en Psicología Rosa A. Ita Cruz, quien se apoyó en estudiantes de las carreras de psicología, medicina y enfermería, que participaron como promotores al hacer difusión del programa dentro de las instalaciones del Hospital Universitario. De esta forma se incrementó en forma importante el número de salpingoclasias por laparoscopia realizadas dentro de este programa, y se aplicaron un gran número de dispositivos intrauterinos.
APOYO DEL CONACYT
El proyecto “Correlación entre la función y estructura del cuerpo lúteo en la menopausia” recibió apoyo del CONACYT en 1982, y fue desarrollado por la bióloga Olimpia González Guerra, con el que obtuvo su título de Maestría en Ciencias. Hasta el momento de su jubilación, la bióloga González continuó una línea de investigación dirigida a conocer la ultra estructura del ovario en sus diferentes estadios.
En 1984, el CONACYT subsidió el proyecto “Fertilización y Cultivo in vitro de oocitos humanos”, en el que la Unidad de Biología de la Reproducción y el Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina trabajaron en conjunto y en el que se lograron avances en el cultivo de óvulos in vitro y en las técnicas de capacitación espermática.
En 1989, el CONACYT aprobó el proyecto “Inducción y purificación de anticuerpos policlonales anti hormonas esteroides, para su aplicación en Radioinmunonálisis”. Con este apoyo, el laboratorio de hormonas desarrolló la metodología para generar anticuerpos antihormonas esteroides (en el que se logra obtener anticuerpos con gran especificidad), y con esto se implementaron las técnicas de radioinmunoanálisis para medir hormonas como estradiol, estriol, progesterona, testosterona, cortisol, dehidroepiandrosterona y androstendiona. Con este programa se logró abatir de forma importante el costo operativo de los exámenes hormonales, al evitar el uso de los estuches de importación, que en ese tiempo era muy elevado. Este servicio se ofreció hasta el año de 1997, debido a la llegada de técnicas que no utilizan radioisótopos.
La inquietud de algunos ginecólogos por conocer el manejo de la clínica de infertilidad propició, en 1973, la rotación por un año en la misma, y en 1979 se inició un entrenamiento por dos años, que comprendía consulta de infertilidad, microcirugía reproductiva y planificación familiar.
MAESTRÍA Y ESPECIALIZACIÓN
Fue hasta 1984 cuando se propusieron dos programas formales: el de la Maestría en Ciencias, con Especialidad en Biología de la Reproducción, en la que se aceptan graduados de las carreras de Medicina, Química y Biología, y la Especialización en Biología de la Reproducción, en la que sólo se aceptan gineco-obstetras. Ésta última recibió, en 1986, el reconocimiento de la Subdirección de Investigación y estudios de Posgrado, de la Facultad de Medicina de la UANL, y fue aprobada el 27 de junio del mismo año por el H. Consejo Universitario. En ésta fungió como profesor titular el doctor Rogelio F. García Flores.
En 1987, el doctor Eduardo Garza Enríquez y el doctor Erasmo López Sánchez formaron la primera generación de egresados de la especialización. A la fecha han egresado 23 generaciones, y se han formado 56 biólogos de la reproducción con título universitario. Algunos de nuestros egresados forman parte de la planta de profesores del programa, como los doctores Juanita Vázquez Méndez, Luis Humberto Sordia Hernández, Arturo Morales Martínez y Enrique Javier González Báez.
Otros se han caracterizado por ser líderes de opinión y pioneros en la implantación de tecnología en reproducción avanzada en diferentes poblaciones de la república mexicana; actualmente se tiene en formación a seis residentes.
En agosto de 2001, gracias a FOMES (Fomento para la Educación Superior) se realizó una remodelación en las instalaciones de la Unidad de Biología de la Reproducción, donde se redujo el área del Laboratorio de Hormonas, que se encuentra en el área de la consulta externa del hospital, y se abrieron dos espacios en el tercer piso del Edificio Rodrigo Barragán. El área denominada Centro Universitario de Medicina Reproductiva consta de recepción, dos consultorios y una sala de juntas; el área denominada Laboratorio de Fertilización In vitro cuenta con área de recepción; vestidor; área gris, con almacén; quirófano, para aspiraciones foliculares y transferencias de embriones, y las áreas de laboratorios de andrología y gametos, todo con el fin de implementar el programa de Fertilización in vitro.
El 7 de diciembre de 2002 se realizó el primer procedimiento de fertilización in vitro, y el 6 de agosto de 2003 se realizó la primera Inyección de Esperma Intracitoplasmática (ICSI). Al momento de iniciar actividades, se manejó el método de criopreservación lenta, con el equipo Planer Krio, y el 25 de mayo de 2009 se realizó la primera vitrificación de embriones; actualmente también se aplica este método en óvulos.
BANCO DE SEMEN
El Banco de Semen se inició el 28 de enero de 2003. Es exclusivo para pacientes que desean preservar su fertilidad, por recibir tratamiento de radio y/o quimioterapia, y para varones a los que se realiza punción de epidídimo, biopsia de testículo o muestras de semen sub-fértiles que acuden al programa de FIV.
En el año 2003, con base en la convocatoria del CONACYT, se reestructuró el programa académico, lo que, aunado a la remodelación de las instalaciones, permite que los alumnos tengan entrenamiento práctico en reproducción asistida de alta complejidad. El Programa Nacional de Posgrado ha calificado al programa como posgrado de alta calidad, y es el primer y único Centro Universitario de Reproducción Asistida que obtiene tal distinción en el país.
Una de las características del programa académico es que cuenta con profesores con distinción Perfil PROMEP, otorgado por la Secretaría de Educación Pública, y que promueven el desarrollo de investigación en los alumnos. En este campo se manejan varias líneas de investigación, entre las que se encuentran andrología, menopausia, endocrinología reproductiva, preservación de la fertilidad y esquemas de tratamiento del factor uterino alterado, entre otros.
La Unidad de Biología de la Reproducción ha contribuido a la formación de numerosos estudiantes, ya que ahí realizan su servicio social alumnos de las carreras de Técnico Superior Universitario, Químico Clínico Biólogo, Químico Famacobiólogo, Químico Biólogo Parasitólogo, Biólogo, Medicina, y estudiantes del Programa de Verano de la Investigación Científica de la UANL. A lo largo de 40 años, además de realizar las actividades de docencia, asistencia e investigación, se han realizado numerosos cursos de Educación Continua.
LOGROS IMPORTANTES
Durante este tiempo, se han obtenido los siguientes logros: se han desarrollado a la fecha diez tesis de licenciatura, tres de maestría y 22 de sub-especialidad; se han publicado 35 artículos en revistas nacionales y 10 artículos en revistas extranjeras; se ha logrado financiamiento de CONACYT, PAICYT y COCyTENL, para realizar investigación, y se han obtenido varios premios de investigación nacional y local.
La Unidad de Biología de la Reproducción ha sido dirigida por los doctores Rogelio F. García Flores, de 1972 a 1999; José Luis Iglesias Benavides, de 1999 a 2003, y Óscar Vidal Gutiérrez, del 4 de junio de 2003 a la fecha. El coordinador del Centro Universitario de Medicina Reproductiva es el doctor Arturo Morales Martínez.
Nuestro centro está certificado por la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida y por el ISO9001-2000, lo que indica que trabajamos con estándares de calidad mundial, y atendemos a pacientes de la localidad, parte noreste del país y parte sur de los Estados Unidos.
ALGUNAS METAS
Nuestras metas en el campo asistencial son continuar nuestros programas de integración de calidad creciente, para cumplir con la misión y visión de nuestra área; mejorar el control de calidad en nuestros procedimientos, desarrollar tecnología de diagnóstico avanzado en andrología; promover el programa nacional e internacional mediante su inclusión en la página web de la UANL, y ser un centro de referencia en reproducción asistida en la república.
En el área de investigación, pretendemos incrementar en 50 por ciento la productividad científica del personal docente y de los estudiantes, con un incremento del cien por ciento en el número de trabajos publicados en revistas arbitradas.
En cuanto a la docencia, buscamos constituirnos en un centro importante para la formación de biólogos de la reproducción, con aval de la Universidad Autónoma de Nuevo León, campo en el que nos hemos visto favorecidos por el incremento en el número de aspirantes que provienen de toda la república; así como formar una red interinstitucional de colaboración académica con prestigiadas instituciones de educación superior del país y del extranjero.
El CeUmer proporciona servicio a la comunidad con alta calidad y bajo costo, al ofrecer su programa de Medicina Reproductiva con Fertilización in vitro e ICSI
