“Nació en Monterrey, Nuevo León, en 1805, y falleció en esta misma ciudad el 6 de noviembre de 1875. Hizo sus estudios en el Seminario de Monterrey y más adelante en la Escuela de Jurisprudencia, la que desde 1824 funcionaba en el mismo seminario. Ahí se recibió de abogado y durante varios años ejerció la profesión. Fue catedrático de cronología en el Seminario y el primer director del Colegio Civil, cargo que ocupó de 1859 a 1861.”
“Para mediados del siglo XIX, era uno de los personajes más ilustres y queridos en el Estado. En varias ocasiones fue diputado al Congreso local y en 1840 asumió el gobierno del departamento (ahora Estado). Durante su administración, la ciudad fue atacada por fuerzas federales. En 1841 entregó el poder a Manuel María de Llano. Ocupada Monterrey por las tropas norteamericanas fue alcalde de la ciudad del 21 de enero al 22 de agosto de 1847.”
“Entre sus obras destacamos: Nueva Hipótesis para explicar el giro de los planetas alrededor del sol; las figuras, oblicuidades e irregularidades de sus órbitas, el movimiento de rotación de los mismos planetas y algunos entre otros movimientos (1847). En ella plantea, otras cosas, que el fluido (éter) de la luz que circunda al sol determina las órbitas y las velocidades planetarias, así como la inclinación del eje de la tierra, los movimientos de rotación de planetas y satélites y sus distancias con respecto al sol”.
“Igualmente mencionamos Algunos apuntes para una nueva cosmogonía, o sea, un breve ensayo sobre el origen, sucesiva formación y diferentes movimientos de los cuerpos celestes. (1872). En la obra, entre otras cosas, Dávila y Prieto utiliza argumentos bíblicos y principios de la física para explicar el origen del universo”.
Asimismo hacemos referencia a Algunas amplificaciones a los apuntes para una nueva cosmogonía (número 2) referente al calor, la luz y movimiento o gravitación universal de la materia.
“La obra de Dávila y Prieto expresa, en su modalidad de discurso cosmogónico, la fuerza de la tradición escolástica presente en la cultura local, en contraste con los principios de la física moderna… La contribución de Dávila y Prieto anuncia que … la sociedad regiomontana empezaba a aceptar, con dificultades, los supuestos de la ciencia moderna. Por una parte, la indagación directa de los procesos de la naturaleza por medio del experimento y por otra parte, el desarrollo de la explicación racional de esos mismos procesos.
