Doctor Manuel Zertuche Guerra
Me voy a permitir compartir algunas de las visiones que tenemos en el Cluster de Biotecnología del Estado de Nuevo León. La primera es qué somos. Nosotros somos una organización que promueve y gestiona el desarrollo de bionegocios o el sostenimiento competitivo de los mismos. Ésa es nuestra meta y nuestro objetivo principal. ¿Cuál es la racional? Pues es el fomento de la economía del conocimiento. Queremos el crecimiento de la biotecnología, por la justificación de que es un sector emergente de alto valor, y eso lo queremos para nuestra comunidad.
¿Y cuáles son nuestras áreas de enfoque? ¿Por dónde iniciamos? Son básicamente la biotecnología de alimentos, por la gran tradición que tiene nuestro Estado en la transformación alimentaria, en procesos alimentarios; asimismo, aprovechar el Cluster de Salud desde el punto de vista de la biotecnología, y, por lo tanto, una segunda área es la biotecnología de la salud, y se está explorando un área en biotecnología ambiental y energética.
Ésas son principalmente las dos áreas que nos concentramos en desarrollar en el cluster; y, repito, la tercera, de biotecnología ambiental, la tenemos en proceso de construcción. Eso es lo que somos: un ente gestor y promotor de los bionegocios y apoyador del desarrollo de la bioeconomía local. ¿Cuál es la estrategia fundamental? ¿Qué queremos hacer? ¿Cómo proponemos hacerlo? Ayer surgió, reiteradamente, el tema de la triple hélice, en donde intervienen la organización y la asociatividad de los entes críticos en el desarrollo y la corresponsabilidad de una sociedad, como son la academia, el sector público y las empresas.
CONFORMACIÓN DEL CLUSTER
Y, entonces, ¿el cluster de qué está formado o quiénes lo conforman? Lo conforman las principales universidades locales; representantes del sector público, en particular la Secretaría de Desarrollo Económico, y empresas locales tanto en el ámbito de la salud, como en el ámbito alimentario. Eso es nuestra organización, y la filosofía detrás de esta participación es básicamente que queremos que a los actores, que a nosotros, involucrados a final de cuentas, nos mueva el interés del beneficio que la comunidad, con la promoción económica y desarrollo de la bioeconomía, pueda lograr. Ésa es la gestión: la triple hélice, para el fomento y la promoción de los bionegocios. Así queda brevemente descrito qué somos y qué hacemos.
Ahora, ¿cuál es la oportunidad? Hace dos años, cuando nos constituimos como cluster, ¿qué era lo que nosotros veíamos como oportunidad? ¿Tenemos una oportunidad? ¿Como Estado? ¿Como comunidad? Déjenme caracterizar con tres aspectos a Nuevo León y su oportunidad, la biotecnología. Número uno es la infraestructura y capacidades físicas; segundo, el capital humano, y tercero, el capital social o las redes de colaboración.
INFRAESTRUCTURA
En capacidades de infraestructura se han creado en la ciudad, en los últimos cinco años, el Centro de Biotecnología FEMSA, en el Tec de Monterrey; el Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud, lugar donde estamos, y que ya han visto las capacidades y los recursos con los que cuenta; el Instituto de Biotecnología, de la Facultad de Biología, también de la Universidad Autónoma de Nuevo León; el Centro de Transferencia en Salud, de la Escuela de Medicina, del Tecnológico de Monterrey, y dentro de un par de meses tendremos el Instituto Zambrano.
Si a estos cinco centros les agregamos la bioincubadora y planta piloto, que en el Parque de Innovación y Transferencia de Tecnología está por construirse, rápidamente llegamos a un conteo muy genérico de que, en los últimos cinco años, la inversión en infraestructura y capacidad física ronda cerca de los 400 millones de dólares. Ésta ya es una cifra muy considerable para el estándar latinoamericano y particularmente en el estándar mexicano. La primer respuesta es que sí tenemos infraestructura, sí tenemos capacidades, sí podemos derivar de nuestras habilidades y desarrollo y talento humano, las capacidades que puedan llevarnos al desarrollo de un sector como la biotecnología.
CAPITAL SOCIAL
El segundo aspecto es el networking o capital social. Nuestras instituciones mantienen diferentes lazos, entre otros entes, con el Banco Interamericano de Desarrollo, con la FAO, con la Universidad de Utrecht, en Holanda; con la Asociación Mundial del ALS; una gran interacción con grupos de interés empresariales en agroalimentos. Son muchos más, pero éstos son algunos, y también hay una red de colaboración muy amplia con centros de investigación y desarrollo en México y en el mundo. Entonces sí somos internacionales, sí tenemos presencia, sí estamos posicionados como una unidad reconocida, con múltiples interacciones en Norteamérica, y en Europa en particular.
CAPITAL HUMANO
¿Y capital humano? ¿Tenemos capital humano? Ayer se mencionaba algo de esto. El cálculo que tenemos en el cluster es que se gradúan, en áreas especializadas en biotecnología, alrededor de 120 a 160 profesionales; ayer se mencionaba la Licenciatura en Ciencias Genómicas, de la Universidad Autónoma de Nuevo León. A eso se le agrega el ingeniero en biotecnología, del Tecnológico de Monterrey; el ingeniero en agrobiotecnología, y un nuevo programa lanzado en agosto: ingeniero en bionegocios, que trata de recapturar esta combinación de biotecnología con la oportunidad de gestión y emprendimiento de nuevos negocios. Son alrededor de unos 40, 50 profesionistas o graduados en maestrías certificadas. Ayer se mencionó uno; ahora son dos programas de doctorado, acreditados por el CONACYT, en el área de biotecnología.
La red de investigadores es de alrededor de cien, pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadores, y tenemos un networking, también con colegas, para la organización de foros científicos y tecnológicos, como el Foro Mundial de Bioseparaciones, que si bien es cierto, por circunstancias conocidas de entorno no se organiza en Monterrey, sí son instituciones locales las que están organizando, por primera vez en Latinoamérica, un foro de esta naturaleza y calidad. Entonces, sí tenemos capital humano, si tenemos infraestructura, si tenemos capital social; por lo tanto, sí hay una oportunidad en biotecnología
ACCIONES EN EL BIOCLUSTER
Hace dos años, se instituyó y se declaró la biotecnología como un sector emergente, de interés para la comunidad, y se integró esta unidad del biocluster. Y, en el biocluster, las acciones principales que hacemos son de tres naturalezas.
Primero, nos interesa la empresa instalada ya en Nuevo León, en Monterrey, muy orientada hacia la parte alimentaria y a la parte de salud; esas dos áreas nos interesa desarrollar, y por lo tanto establecimos un comité de trabajo para la identificación de aquellas áreas que sostienen la competitividad de esas áreas; un comité de alimentos, para las empresas que trabajan en alimentos; un comité de salud. Está en proceso de integración un comité ambiental y hay también un comité para la innovación. Estas áreas las trabaja el cluster con el entregable de que son 23 empresas socias y más de 40 proyectos identificados de impulso en la competitividad. La competitividad de las empresas establecidas es un área que el cluster ataca.
En segundo término, quizá hacia futuro las acciones más importantes para el despliegue y crecimiento de la biotecnología en el Estado, son los emprendimientos y la incubación de nuevos negocios. Esta generación de nuevos bio negocios en el cluster la estamos impulsando con la integración de una oficina de emprendimiento, en donde hay una unidad de servicio para la creación de grupos de inteligencia competitiva y de mercados para ver la trascendencia y la trayectoria que diferentes unidades de trabajo y proyectos o programas tienen en nuestros centros de innovación. También impulsamos la generación de modelos de negocio y toda la infraestructura para la protección de la propiedad intelectual e industrial de manera moderna.
Promovemos igualmente la integración de los llamados fondos ángel, a través de cátedras empresariales, para el fomento de la investigación; es decir, el involucramiento en fondos de capital para el impulso de programas que tienen la idea de conseguir la oportunidad de establecer negocios concretos y revalorar algunos de los procedimientos que tenemos en áreas de innovación, o los llamados spin off; cómo alineamos la investigación para que finalmente, a través de un spin off, se genere valor.
Éste es un segundo emprendimiento. El primero fue el relativo a la competitividad de la empresa establecida, y el tercero es otra estrategia: la atracción, aceleración y landing de empresas; es decir, aquellas unidades que están en otros lugares. ¿Cómo le hacemos para traerlas a Monterrey? ¿Cómo le hacemos para que establezcan aquí una unidad económica, un negocio? Este eslabón es el más débil en estos últimos años. Mucho ha influido el entorno social que tenemos, para que las empresas le piensen dos veces antes de venir a instalarse aquí.
EN BUSCA DE UNA EMPRESA ANCLA
Por lo mismo, creo que todavía debemos declarar que estamos en busca de una empresa ancla que nos defina y nos integre como un destino biotecnológico. Tenemos avances en el Parque de Innovación y Transferencia de Tecnología, y también en el Centro de Biotecnología de FEMSA. Estas tres áreas de atracción, aceleración y landing de empresas, aceleramiento de negocios, emprendimientos y competitividad de las empresas establecidas son las principales acciones que tiene el cluster como trabajo.
En resumen, ¿cómo vemos hacia futuro? ¿Qué necesitamos hacer? ¿Cuáles son las piezas más importantes? Una es alinear nuestros esfuerzos a través de una organización que represente la triple hélice, y que estemos alineados los centros de innovación, las universidades, la empresa con la infraestructura y soporte que nos da el gobierno. La organización y asociatividad de la triple hélice, por lo tanto, parece ser crítica y vital para esto. Asimismo, necesitamos argumentos de calidad en la investigación. Si vamos a competir y vamos a entrar a la innovación, el producto de la investigación no debe ser tomado como que ahí está, sino que tenemos que trabajar particularmente en la calidad. El argumento de la innovación es la calidad.
La tercera es que tenemos que tener un modelo de transferencia y vinculación muy bien establecido. Estas tres áreas, organización de la triple hélice, innovación y su impacto en la calidad de la investigación en los modelos de innovación y el modelo de transferencia es lo que queremos aprovechar de estos tres excelentes expositores esta mañana y por eso hago la transición hacia la presentación de realmente explorar cuál es la perspectiva desde el punto de vista empresarial de la triple hélice. ¿Cómo alguien que está en el seno de una institución de investigación, como lo es el CINVESTAV, ve estos procesos? ¿Y cómo un investigador de tanta trayectoria y trascendencia ve los modelos de vinculación para la gestación de valor y la construcción de modelos que generen calidad de vida y valor?
