Mi casa es modular, una pirueta, un cacahuate

Spread the love

(Tomado de Courrier international. Traducción de Félix Ramos Gamiño)

Diseño de Ajubel

Cuesta menos que un auto familiar; se puede transportar en un solo viaje, en un solo camión, y depositar sobre una losa de concreto de unos cuantos centímetros. Incluso, es posible modificar la configuración de las ventanas de la fachada, y a lo largo de todo el año, de acuerdo con la intensidad de la luz solar.

Tal es la casa prefabricada, nacida en la región portuguesa de Minho (en el norte del país), pero que apunta directamente hacia Japón. El proyecto MIMA House nació en Vianda do Castelo, gracias a la inspiración de dos jóvenes arquitectos que viven entre Portugal y Suiza.

Los pedidos llueven, y la fabricación en serie se ha puesto en marcha en una fábrica de Oporto. Esta casa prefabricada se construye en menos de dos meses, y ofrece una superficie de entre 18 y 36 metros cuadrados, divisibles en cuatro espacios. El cliente es quien elige los colores y los detalles de la casa, especialmente los acabados y los azulejos; pero también la disposición de los paneles, como en la arquitectura tradicional japonesa. La construcción descansa sobre una estructura de pilares y de vigas, que define un espacio fijo, llamado de “Ken”, con muros listos ya para recibir los paneles y otros elementos modulares.

La estructura se puede instalar en cualquier terreno plano, sobre una placa de cemento de sólo 30 o 40 centímetros. La ubicación de las canalizaciones está prevista dentro de los cerramientos de la cocina y del baño. “Por lo tanto, el impacto sobre el medio ambiente es mínimo, y ésta es precisamente una de las características que hacen más atractiva la casa MIMA, con relación a las construcciones  tradicionales”, explica Marta Brandão, de 26 años, una de los dos arquitectos que dieron origen a este proyecto. El otro es Mario Sousa, un año mayor que ella.

La casa puede ser personalizada integralmente por el comprador, y este concepto le ha significado al proyecto el premio Building of the Year 2011 [construción del año 2011], sección casas, otorgado por el sitio norteamericano de arquitectura ArchDaily. Estas casas, personalizadas y modulares desde su concepción y para toda su existencia, son eminentemente flexibles, y se inscriben en una filosofía que, desde sus inicios, se compromete a “mantener una bella calidad aruitectónica”, sin que por ello “se haga del producto un objeto de lujo”, precisan los arquitectos. Esta característica modular esencial marca el principio de una nueva manera de vivir su casa.

“Uno puede modificar la configuración de las fachadas; cambiar el vidrio por una pared opaca, en función de las estaciones del año, a fin de sacar el mejor partido de la luz natural”, explican. Los dos jóvenes arquitectos han abierto ya el primer showroom de su laureada casa, que ha causado furor en las redes sociales.

El precio de estas casas, listas para vivir,  comienza en los 39 mil euros, y toda su concepción es personalizable en función de gustos y del presupuesto del comprador. “La casa ofrece una eficacia energética semejante a la de una casa o un departamento moderno, pero los materiales utilizados, ya sean el vidrio, las paredes e incluso las junturas, han sido seleccionados cuidadosamente, a fin de garantizar la más alta comodidad, tanto térmica como acústica”, insiste Miguel Matos, el tercer miembro del equipo, un ingeniero en informática, que crea los modelos de las casas en tercera dimensión: el cliente potencial “inventa” su propia casa en todos los detalles, tanto en custión de materiales como de formas, y puede ver cómo se integra en el medio ambiente donde la quiera instalar.

Después de haber pasado los meses recientes en sistematizar los procesos, para definir “los modos más rápidos de producción” y los métodos “más eficaces de transporte y de montaje”, el trío se dispone ahora a comercializar su creación.

“Hemos querido crear un producto más al alcance de los presupustos, sin pérdida de calidad en términos de espacio o de construcción, y con respeto a los aspectos del tiempo y de la legislación, con los cuales no hay problema, ya que el proyecto responde a esos criterios, recuerda Marta Brandão. La idea era proponer casas de construcción mucho más rápida y mucho menos caras, producidas en serie, pero conservando al mismo tiempo el aspecto de la personalidad y de la calidad arquitectónica”.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love