Los fresnos mueren: imposible erradicar la enfermedad

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Traducción The Guardian a cargo de Félix Ramos

fresnosmuerenSerá imposible erradicar el hongo que amenaza con destruir los fresnos de la Gran Bretaña, reconoció el viernes 9 de noviembre el secretario del Medio Ambiente, Owen Paterson. 

Un plan de acción, aprobado en una reunión del comité de respuesta emergente del gobierno, Cobra, se centrará en obtener la ayuda del público, a fin de detener la lenta expansión de la enfermedad, mientras que se buscan árboles que tengan resistencia genética a esta plaga, y que puedan brindar la existencia necesaria de árboles para un nuevo programa de forestación.

Hasta el momento, más de cien mil árboles recién plantados, así como árboles de vivero, han sido destruidos, y esto continuará, dijo Paterson. Sin embargo, no se quemarán los árboles maduros, puesto que son importantes para otros tipos de vida silvestre, además de que pueden ayudar a identificar cepas resistentes. Asimismo, Paterson prometió una “verdaderamente radical revisión de sus prioridades en el Departamento del Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA, por sus siglas en inglés), con mucha más inversión en el combate al creciente número de enfermedades tropicales que afectan a los árboles y otras plantas, y menos en otras áreas.

“No nos será posible erradicar esta enfermedad, ahora que la hemos descubierto en árboles maduros en la Gran Bretaña”, expresó Paterson. “Sin embargo, esto no significa, necesariamente, el fin de los fresnos ingleses. Si podemos reducir el ritmo de expansión de la enfermedad, y minimizar su impacto, ganaremos tiempo para encontrar árboles con resistencia genética a la plaga. La vida silvestre y los grupos de la zona rural del país jugarán un papel fundamental en minimizar el impacto de la plaga, y lo mismo hará el público en general, al detectar otras áreas de las que se haya enseñoreado la enfermedad”.

El número de sitios identificados con fresnos infectados por el hongo Chalara fraxinea, se elevó de 115 el miércoles, a 129 el jueves, después de lo que Paterson llamó una “encuesta nacional sin precedentes”, que involucró a cerca de 500 personas. El gobierno ha prohibido ya la importación de fresnos, así como el traslado de este tipo de árboles a lo largo y ancho del país.

Simon Pryor, director de la Fundación Nacional del medio ambiente, dijo: «Bienvenido el plan de acción, pero nos sorprende que el gobierno haya dicho que no será posible erradicar la enfermedad. Dado nuestro limitado conocimiento de esta enfermedad en nuestro país, consideramos que deberíamos tener abierta nuestra mente ante la posibilidad de erradicarla o, cuando menos, contenerla dentro de su principal área de dominio, en el Este”.

El profesor Ian Boyd, principal asesor científico de Defra, dijo: «Es muy posible que, para la próxima estación, tengamos ya en crecimiento formas resistentes de fresno, aunque se tratará de plántulas muy pequeñas”. Paterson advirtió contra falsas esperanzas, pero dijo: «Lo verdaderamente importante es que el fresno se reproduce muy rápidamente. Si recordamos que un número verdaderamente pequeño de árboles sobrevivieron a una intensa epidemia en Dinamarca [donde el 90 por ciento resultaron infectados], aquí debemos alentar la esperanza». Y agregó: «Lo lamentable es que no cuento con un frasco de poción mágica para ir en un helicóptero, y rociarla sobre los árboles infectados. Que sepamos, no existe un químico que mate a este hongo”.

Paterson criticó las actuales reglas de comercio de la Unión Europea. “El hecho de que las plantas y los productos forestales sean tratados por la Unión Europea como artículos de libre comercio, ¿esto es realmente apropiado? Necesitamos recapacitar a fondo”. Reconoció el creciente problema de las enfermedades de las plantas que llegan al Reino Unido. «Existe una cantidad de enfermedades muy peligrosas, que constituyen una verdadera amenaza. Estoy dispuesto a considerar propuestas radicales para proteger el medio ambiente de los bosques y para analizar, a fines de noviembre, las propuestas provisionales del profesor Boyd».

La enfermedad que mata a los frenos puede haber llegado a la Gran Bretaña después de que diversas esporas fueron llevadas por el viento desde la Europa continental, o bien por medio de árboles infectados, importados vía el comercio hortícola, o por ambos. Sin embargo, Boyd dijo que “las probabilidades se inclinan hacia el hecho de que el viento llevó el hongo”. Su consideración se basa en el comportamiento de conocidas infecciones silvestres, que se acumulan en la región sureste de Inglaterra. “Contra eso no podemos hacer nada”, dijo, y enfatizó que las esporas llevadas por el viento pueden extender el área afectada entre 20 y 30 kilómetros cada año.

Los ministros han recibido críticas por su lentitud para actuar, después de que la Asociación de Comercio Hortícola pidió al gobierno, en 2009, prohibir la importación de fresnos. Sin embargo, en ese tiempo se pensaba que el hongo que causaba la muerte de los fresnos era ya endémico en el Reino Unido, por lo que no se podía pensar en una prohibición.

En 2010, los científicos se dieron cuenta de que el hongo mortal era en realidad de especies parecidas, pero diferentes. El primer caso de la enfermedad se confirmó en febrero de 2012, en un árbol importado de los Países Bajos, para un vivero, en Buckinghamshire.

En 2011, las uniones de comercio de la Comisión Forestal advirtieron que su capacidad para atacar las enfermedades de los árboles se vería afectada por los recortes del 25 por ciento para la agencia.

Paterson dijo que esta semana se había encontrado a sus predecesores como secretarios del Medio Ambiente, Caroline Spelman y Hilary Benn. Asimismo, pareció descartar la ayuda financier para los negocios de plantas que se han visto afectados: «Nunca ha sido político pagar compensaciones por pérdidas de plantas”.

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