Ismael Vidales
Estaba aquél pobre llora que llora por los rincones, parecía La Magdalena.
-No quiero ir a la escuela- gritaba desaforadamente.
-¿Por qué no quieres ir a la escuela? Le preguntaba su mamá.
-Es que no me gusta- y más lloraba y más gritaba.
-Pero la escuela es muy bonita, hay muchos niños, jardines, juegos y deportes.
-Sí, pero nadie me quiere, ayer uno de los maestros me pegó, una madre de familia me mentó la ídem, el conserje me sacó la lengua…nadie me quiere, por eso no me gusta la escuela y no quiero ir, y como dijo don Teofilito, no voy, ni iré.
-Pero mi hijito, tienes que ir… recuerda que tu eres el director.

