Por Juan Roberto Zavala
Nació en Guadalajara, Jalisco, el 20 de febrero de 1813, y murió en Monterrey, Nuevo León, el 4 de abril de 1888. A los 12 años de edad ingresó al Seminario de Guadalajara. Estudió también en el Instituto Literario de Guadalajara, que substituyó a la antigua Universidad; cursó filosofía y retórica y obtuvo una sólida preparación humanística. El 8 de marzo de 1842, previo examen, el Gobierno de Nuevo León le expidió título de médico.
Al llegar a Monterrey en diciembre de 1833, el obispo Belaunzarán le nombró director del hospital de Nuestra Señora del Rosario; vivía en una celda del convento de San Francisco. Dado su carácter bondadoso y la forma en que ejerció la profesión durante 55 años sin haber jamás cobrado por sus servicios, la gente le llamaba cariñosamente Gonzalitos. A la hora que le llamaran, de noche, día o madrugada, presuroso acudía a atender a los enfermos. Sólo recibía algunas donaciones que le hacían los muy pudientes.
En 1851 fue nombrado miembro del Consejo de Salubridad del Estado, instituido a iniciativa suya. Más adelante, en 1860, con el apoyo moral y económico del padre José Antonio de la Garza Cantú, chantre de la Catedral, fundó el Hospital Civil, el que años después habría de llevar su nombre.
Desde 1835 empezó a destacar como educador, al abrir una cátedra de farmacia. En 1842, constituyó otra cátedra de medicina, de la cual surgió el primer médico graduado de Nuevo León, Blas María Díaz, y en 1843, figuró como miembro de la compañía Lancasteriana. Después de la invasión americana y la toma de Monterrey, reinició el curso de farmacia en 1849, y cuatro años más tarde instituyó una cátedra de obstetricia.
El doctor Gonzalitos tuvo una participación determinante para la creación del Colegio Civil del que fue catedrático y en repetidas ocasiones director. En el seno del mismo colegio logró fundar, el 30 de octubre de 1859, la Escuela de Medicina que en 1877 habría de funcionar en forma separada. Durante su interinato como gobernador, en 1870, fundó la Escuela Normal para profesores y reglamentó la instrucción pública.
Dado el cariño que le tenían los nuevoleoneses, lo hicieron diputado a la Legislatura local, y por tres ocasiones gobernador del Estado. La primera cuando el 17 de octubre de 1870 lo eligieron como gobernador interino para sustituir al general Jerónimo Treviño. La segunda, cuando se le declaró gobernador constitucional y ocupó el cargo de diciembre de 1872 a octubre de 1873 y la última al designársele gobernador interino en 1874.
El pueblo de Nuevo León premió también su entrega, pues el H. Congreso del Estado lo declaró Benemérito del Estado en 1867, lo que ratificó con otro decreto en 1873 “como protector de la juventud y benefactor de la humanidad”. En 1883, en vida también, se erigió en su honor la municipalidad de Doctor González. A su muerte, por disposición testamentaria, todos sus bienes pasaron a manos de la escuela de medicina y el Hospital Civil.
De entre sus numerosos trabajos señalamos: Tratado elemental de anatomía general (1863), de la que sus biógrafos aseguran que esta obra era la primera de su género a nivel nacional; La mosca hominívora (1865); Método curativo del cólera morbo (1866); Algunos preceptos…de introducción alestudio de la clínica (1870) y Lecciones de cronología, donde se presenta la utilidad de los diferentes calendarios, así como su fundamento científico.
Asimismo, Algunos apuntes y datos estadísticos que pueden servir de base para formar una estadística del estado de Nuevo León, donde ordena sistemáticamente para su evaluación y estudio montañas, pueblos, ríos, lagunas, etc. e indica la posición geográfica y astronómica de nuestro estado y su constitución geológica; Lecciones de Anatomía Topográfica (1875); Un punto dehigiene, sepulturas (1882); Un discurso y uncatálogo. La flora de Nuevo León (1888).
En cuanto a la investigación histórica sus obras son clásicas de la historiografía nuevoleonesa. De ellas mencionamos: Colección de noticias y documentos para la historia del estado de Nuevo León (1873); Biografía del benemérito mexicano D. Servando Teresa de Mier (1876); Apuntes para la historia eclesiástica de las provincias que formaron el obispado de Linares (1877) y Lecciones orales de historia de Nuevo León (1881) ( )
( ) Cfr. Cavazos Garza, Israel. Diccionario Biográfico de Nuevo León.Segundaedición.Grafo Print, SA. Monterrey. 1996.Págs. 235 y 236.
Para mayor información del Diccionario Biográfico:

