Hristo Gudjev
Siendo un cruce de civilizaciones desde épocas remotas (los yacimientos arqueológicos datan de antes de 4,600 a.C.), Bulgaria fue reconocida como estado independiente en el año 681, convirtiéndose en uno de los pocos estados independientes en la Europa de su tiempo. El primer gobernante de Bulgaria fue el khan Asparuh, quien fundó la primera capital búlgara en la ciudad de Pliska.

El nuevo Estado consistió en una mezcla étnica entre las tribus nativas de los tracios, las tribus eslavas que se asentaron en la zona en el siglo 5 d.C. y los protobúlgaros. Cada etnia contribuyó de modo diferente a la formación de la nación búlgara.
Los tracios, muchos de ellos asimilados durante las invasiones helénicas, dejaron topónimos, ritos paganos y creencias populares. Algunos de los hallazgos arqueológicos más importantes y de los tesoros en oro de mayor valor artístico en Europa, pertenecen a su civilización.
Los eslavos vinieron de los territorios actuales de Polonia, formando así la rama sureña de la familia eslava. Resultaron ser el grupo más numeroso que aportó el aspecto físico predominante e influyó decisivamente en el idioma de los búlgaros.
Los protobúlgaros, provenientes del Mar Caspio según algunos historiadores, o de la Cordillera Pamir e Hindú Kush según otros, impusieron su sistema político y militar en la gobernación del estado, y por supuesto su nombre.

Durante el siglo IX Bulgaria llegó a ser uno de los estados más poderosos de Europa, el mayor rival del Imperio Bizantino. En vista de consolidar el país, evitando las guerras intestinas debidas a conflictos étnicos, el príncipe búlgaro Boris I convirtió al pueblo al cristianismo entre los años 864-866.
Después, el nuevo alfabeto eslavo, creado por los hermanos Cirilo y Metodio y sus discípulos a mediados del siglo IX, fue adoptado como alfabeto oficial.
Los inicios del siglo X bajo el reinado del zar Simeón, caracterizado por un florecimiento político y económico, son conocidos como la Primera Edad de Oro de Bulgaria. Veliki Preslav, capital búlgara de aquella época, tenía la fama de ser una de las ciudades más bellas. Después de este periodo de auge, Bulgaria cayó bajo dominio bizantino por unos 150 años.

El Segundo Reinado Búlgaro se estableció en 1185, tras guerras organizadas por la nobleza búlgara y pronto recobró su esplendor. La capital fue trasladada a Veliko Tarnovo. En 1204 el Zar Kaloyan derrotó al ejército de la Cuarta Cruzada. Durante la Segunda Edad de Oro de Bulgaria, bajo el reinado del Zar Ivan Asén II, el estado extendió sus territorios a tres mares: el mar Negro, el mar Egeo y el mar Adriático.
A pesar de que Bulgaria resistió por mucho tiempo los asaltos de los osmanlíes, finalmente fue conquistada por ellos en 1396. Esto significó el estancamiento total del país durante casi cinco siglos. Más de la mitad de la población fue masacrada al negarse a convertirse a la fe de los invasores y gran parte de la riqueza arquitectónica fue destruida.
Las guerras ruso-turcas del siglo XIX y los movimientos nacionales de liberación trajeron como resultado la independencia de Bulgaria, el 3 de marzo de 1878. Por voluntad de las grandes potencias europeas fue constituida la nueva monarquía búlgara, que gozaba de una de las constituciones más democráticas de su época. La ciudad de Sofía fue elegida como capital del país.
A inicios del siglo XX, en un esfuerzo por ganar de nuevo Macedonia y otros territorios que pertenecieron en el pasado a Bulgaria, el país fue involucrado en las Guerras de los Balcanes y llegó a ser aliado de Alemania durante la Primera Guerra Mundial. Esto trajo como consecuencia una catástrofe nacional. El periodo entre las dos guerras mundiales fue dominado por la inestabilidad política, pero también por avances económicos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, de nuevo Bulgaria fue aliada de Alemania, pero salvó a unos 50,000 judíos búlgaros de los campos de concentración. La incertidumbre política volvió en 1943, cuando el Zar Boris III murió. Bulgaria intentó evitar un conflicto bélico abierto con la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, pero las tropas soviéticas invadieron el país en 1944 e instalaron al Frente Patriótico en el poder. Los Acuerdos de Yalta determinaron definitivamente la suerte de Bulgaria.

El Partido Comunista exilió al joven príncipe Simeón II y convocó a elecciones para consolidar su poder. Tras el referéndum de 1946, la monarquía fue abolida y Bulgaria fue declarada república popular. En 1947 los Aliados abandonaron Bulgaria y el gobierno declaró al país estado comunista.
Durante 42 años el Partido Comunista estuvo en el poder. Todo tipo de oposición democrática fue erradicada; la agricultura y la industria fueron nacionalizadas, y Bulgaria se hizo el aliado más cercano a la Unión Soviética. A diferencia de los demás países del Pacto de Varsovia, Bulgaria no albergaba tropas soviéticas en su territorio.
Desde 1990 Bulgaria es una democracia parlamentaria, como la mayoría de los ex países del Este que rompieron con el régimen totalitario. A partir de 2004 Bulgaria es miembro de pleno derecho de la OTAN, y a partir de 2007 de la Unión Europea. Actualmente, se encuentra en un proceso de consolidación económica y de su democracia.
ACERCA DEL AUTOR
Embajador Plenipotenciario de Bulgaria en México.
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