Jorge Pedraza
Una de las grandes obras de la literatura universal es, sin duda, «Don Quijote», la inmortal obra de Miguel Cervantes de Saavedra que se publicó originalmente en dos volúmenes. El primero apareció el 16 de enero de 1605 y el segundo en 1615, un año antes de morir.
Con tal motivo, en el 2005 se celebró el cuarto centenario. Por ello, en el mundo entero se prepararon festejos para recordar esa importante fecha. Hubo de todo y para todos. Sin duda, este acontecimiento sirvió para acercar a más lectores. La inmortal obra de don Miguel Cervantes de Saavedra ha sido objeto de numerosos estudios, libros, seminarios, exposiciones, etc.
En ese marco, el Fondo de Cultura Económica editó el libro «Viaje alrededor del Quijote», del escritor Fernando del Paso, quien ha sido galardonado con el Premio Internacional Alfonso Reyes y el Premio Cervantes. El Quijote es una de nuestras obras clásicas. Se ha dicho que un clásico es aquel libro del que todos hablan pero casi nadie lee. Ojalá que este aniversario permita a nuevos lectores disfrutar la creación cervantina. En su libro, Del Paso nos acerca a un Quijote más divertido y humano, definitivamente más chiflado pero a la vez más profundo que lo descolorida estampa de santón con la suele desanimarse a los probables lectores del Quijote.
A propósito de El Quijote, el arquitecto Joaquín A. Mora, quien fuera Rector de la Universidad de Nuevo León y un gran acuarelista, dejó como legrado una importante colección de pinturas dedicadas a la inmortal obra de Cervantes. Sería conveniente que las autoridades universitarias rescataran esta magnífica obra. Además de montar con ellas una digna Exposición, sería conveniente pensar en la edición de un libro, en el que igualmente se recuerde al Quijote, a Cervantes y al arquitecto Mora.
En el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), existe una de las colecciones más valiosas de la obra, así como importantes estudios en torno a la misma y a su autor. Se trata de la Colección Cervantina.
DON QUIJOTE EN LA CAPILLA ALFONSINA
En la Capilla Alfonsina de la Universidad Autónoma de Nuevo León existen valiosas obras, entre ellas la primera edición. Su título es «El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Su autor, Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616). Está editado en Madrid, por Juan de la Cuesta en el año de 1608. El volumen.1 cuenta con 280 páginas y el.2 con 277 páginas. Su tamaño es de 16 cm. x 22.5 cm.
Bautizado en Alcalá de Henares, el 9 de octubre de 1547, nació el 29 de septiembre de ese mismo año, y falleció en Madrid el 22 de abril de 1616. Con esta obra, Miguel de Cervantes Saavedra se propone ridiculizar los libros de caballería, que tenían gran popularidad en esa época, haciendo una observación al mundo ideal que preconizaban y el mundo vulgar que le rodea, cuyo prototipo es Sancho Panza. Es una caricaturización de las luchas y conquistas amorosas de los héroes caballerescos. El primer volumen revela que la causa de las fantasías en Don Quijote son los libros de caballería que ha leído, El segundo volumen registra que quienes le han deformado la realidad son los que le rodean, los cuales, engañándole, le hacen ver un mundo de fantasía, y hasta el mismo Sancho cae en esta ilusión.
El primer volumen fue publicado en 1608. Las páginas iniciales cuentan con una portada, la tasa o cifras de su precio, la licencia del rey para su impresión, una dedicatoria al duque de Béiar, un prólogo y sonetos referentes a Don Quijote, Dulcinea, Sancho Panza, y Rocinante. Las páginas finales contienen una tabla a manera de índice de los capítulos de la obra.
400 AÑOS DE SU PUBLICACIÓN
El segundo volumen se publicó en 1615. Este año de 2015 se está cumpliendo el cuarto centenario de su publicación. Las páginas iniciales cuentan con la portada, la cantidad en que fue tasado el libro, una fe de erratas, la aprobación y licencia para su impresión, el prólogo y una dedicatoria al conde de Lemos. Las páginas finales contienen la tabla de los capítulos que comprende la obra.
Como se comenta en la obra, este libro «…es una invectiva contra los libros de caballerías, de quien nunca se acordó Aristóteles, ni dijo nada San Basilio, ni alcanzó Cicerón… Y pues esta vuestra escritura no mira a más que a deshacer la autoridad y cabida que en el mundo y en el vulgo tienen los libros de caballerías, no hay para qué andéis mendigando sentencia de filósofos, consejos de la Divina Escritura, fábulas de poetas, oraciones de retóricos, milagros de santos, sino procurar que a la llana, con palabras significantes, honestas, y bien colocadas, salga vuestra oración y período, sonoro y festivo»…
Miguel de Cervantes Saavedra comenzó «Don Quijote» a finales de 1500. Fue uno de los libros más vendidos desde su primer día. Cuatro siglos después aún es el libro más publicado y traducido, después de la Biblia. Escritores y lectores de todo el mundo lo han elogiado. La edición original de «Don Quijote» tiene 126 capítulos.
A decir de los críticos, Cervantes logró describir a la humanidad, con sólo dos personajes: Don Quijote y su inseparable compañero Sancho Panza.
El español Miguel de Cervantes Saavedra, considerado como uno de los más grandes escritores universales y autor de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha —la obra cumbre de la literatura en español—, nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares, Madrid.
Cervantes falleció el 23 de abril de 1616 en Madrid. A decir de los críticos, Cervantes logró describir a la humanidad, con sólo dos personajes: Don Quijote y su inseparable compañero Sancho Panza.
Entre 1590 y 1612 escribió una serie de novelas cortas que, después del reconocimiento obtenido con la primera parte del Quijote en 1605, acabaría reuniendo en 1613 en la colección de Novelas Ejemplares.
MANTIENE SU VIGENCIA
Desde entonces, El Quijote se convirtió en uno de los libros más editados del mundo y, con el tiempo, traducido a todas las lenguas con tradición literaria.
Aunque han pasado ya varios siglos desde su muerte, aún son un misterio muchas cosas sobre Cervantes. Existen innumerables estudios en torno a su vida y su obra. Sin embargo, es un personaje que aun tiene facetas oscuras. Tenía 58 años cuando el libro salió a luz.
Su vida nómada fue una historia de privaciones que lo llevó desde los campos de batalla de Lepanto, donde perdió su brazo izquierdo, a cinco años como rehén en Argelia. Luego vagó por España como cobrador de impuestos y empleado civil de la armada, procurando al mismo tiempo escribir obras para teatro, poemas y novelas.
Su obra cumbre es una obra que pese a sus cuatro siglos mantiene su vigencia, como lo establece el escritor peruano Mario Vargas Llosa en el ensayo introductorio de la edición conmemorativa. «Es una novela de actualidad por que Cervantes, para contar la gesta quijotesca, revolucionó las formas narrativas de su tiempo y sentó las bases sobre las que nacería la novela moderna». Vargas Llosa reconoció, en una entrevista con el diario Clarín, que no pudo con la obra de Cervantes la primera vez que intentó leerla en sus años de estudiante.
Lo cierto es que El Quijote sigue cabalgando. Es la suya una vigente lección de justicia en al búsqueda de un mundo mejor.

