Galilea, cómo me incitas a leer

Spread the love

12248848_908696375889824_810248747_n

Gabriel Contreras

Hace algunos años que me dedico a la promoción de la lectura, labor que combino con numerosas acciones de tipo creativo, como la radio, el teatro, la escritura, el dibujo, cosas así.

Y en esa ruta de trabajo, he tratado de imaginar muchas, muchísimas maneras de estimular la lectura autónoma en distintos grados, desde kínder hasta preparatoria. He ofrecido conferencias, talleres, sesiones con muñecos, etcétera.

Pero jamás, de veras jamás, en ningún momento me pasó por la mente que una manera de estimular la lectura fuera mostrando a Galilea Montijo como un ejemplo de ello.

Según mi experiencia, sería un total descalabro mostrar a Galilea Montijo como prototipo de lo que tiene que ser un “lector”. Quizás Fernando del Paso, quizás el maestro Argüelles, o Felipe Garrido. Es más, hasta Elena Poniatowska podría hacernos pensar de algún modo en la lectura, pero… ¿Galilea Montijo?… ¿Quién, en sus cinco sentidos, podría sostener esa idea tan descabelladamente ridícula?

Esa idea la sustenta el Consejo de la Comunicación, y lo hace a través de una campaña titulada “Lo que importa está en tu cabeza”. En esa campaña, se procura, supuestamente, el acercamiento entre los niños, los jóvenes y la lectura.

OK, yo no soy un niño, ni un joven. Y por eso, porque tengo la edad suficiente para distinguir entre un jugo y una soda, puedo decir que la imagen de Galilea Montijo no sólo no nos acerca a la lectura, sino que la inhibe, la aleja como posibilidad, y como una prueba de ello me remito a su trayectoria televisiva, sus videos de escándalo sexual, su vocabulario y, simplemente, su fotografía. Vaya, nada más ajeno a la tentación de la lectura, que Galilea Montijo. Miren ustedes la foto y díganme por favor si estoy equivocado. Vean su foto, al mirarla, de veras, ¿se les antoja leer?

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love