La medicina sigue progresando y gracias a ella, los seres humanos hemos logrado aumentar nuestra esperanza de vida y la calidad de la misma. Sin embargo uno de los campos que más potencial tiene y que todavía no lo ha explotado como se debiese es la creación o regeneración de órganos humanos.
Pero, de acuerdo al artículo de Josie Glausiusz titulado “Regeneración Orgánica”, de la Revista National Geographic, se nos promete que esto va a cambiar radicalmente, ofreciendo nuevas oportunidades para aquellas personas que tuvieron algún accidente y perdieron cierto miembro, o para individuos con alguna enfermedad degenerativa o que requieran un trasplante para continuar con su vida normal.
Glausiusz nos dice que solamente en los Estados Unidos existe alrededor de 100,000 personas o más, que esperan un trasplante de órgano y tristemente mueren diariamente 18 por no recibirlo a tiempo. Algo muy importante que nos recuerda Josie, es que la situación se complica cuando se le agrega la variable de que aparte de que exista un órgano disponible para ser trasplantado, debe de haber compatibilidad entre el donador y el donante para que se pueda llevar a cabo el proceso con éxito.
Ahora la promesa, según ese artículo, es que se quieren desarrollar órganos artificiales que surgen gracias a la obtención de células del mismo paciente. Entre los resultados positivos, Glausiusz, señala que una técnica para producir vejigas fue desarrollada por el Instituto Wake Forest para la Medicina Regenerativa de Winston – Salem, en Carolina del Norte, por el doctor Anthony Atala. Como casos de éxito se puede contar que existen 30 personas que ya han recibido vejigas hechas en laboratorio. Algo insólito para la ciencia médica y que seguramente causa mucha alegría para los pacientes receptores.
El proceso simplificado, de acuerdo a Atala, es que los científicos toman células sanas de una vejiga enferma, con el objetivo de que se multipliquen en lo que se llama una caja de Petri (recipiente redondo que puede ser de cristal o plástico con una cubierta de la misma forma), para después aplicar una estructura de colágeno en forma globo y proteínas que están dentro del cartílago. Se nos describe, en el artículo de Josie, que las células musculares se ponen en el exterior y las de las vías urinarias en el interior. Curiosamente el profesor Atala dice que textualmente “que es como hornear un pastel con varias capas y diversos ingredientes”. Posteriormente, dice Glausiusz, que este órgano se tiene que incubar a temperatura del cuerpo, logrando que las células que forman los tejidos funcionen. Se señala que es un procedimiento que dura entre 6 y 8 semanas.
Lo complicado viene cuando se trata de hacer órganos que tengan muchos vasos sanguíneos, nos dice Glausiusz, como crear un hígado, riñón y por supuesto un corazón. Otros trabajos similares se están llevando a cabo en la Universidad de Columbia, donde se creó un maxilar, por otro lado en Yale se desarrolló un pulmón; en la Universidad de Minesota se creó un corazón de rata.
Todo esto abre la esperanza para todos aquellos seres humanos que requieren un trasplante y puedan continuar su vida, pero con calidad. Es necesario que se continúen las investigaciones al respecto.



Felicidades,un articulo muy interesante,sigan adelante !