Gabriel Leyva
El presidente Barack Obama y el congreso de los Estados Unidos están metidos en un fuerte debate sobre el futuro de la deuda de su país. El problema es que EU ya supero lo que se llama techo de deuda, un límite constitucional sobre cuánto dinero puede pedir prestado el gobierno.
Este límite ya ha sido elevado muchas veces en el pasado, pero con los altos niveles actuales de deuda externa el partido republicano se está negando a subir el límite hasta que el gobierno federal acceda a cortar el gasto publico.Pero el partido demócrata alega que no se puede cortar el presupuesto público cuando la economía aun se encuentra en crisis ya que sin el estimulo del gobierno esta sufriría aun mas. Los dos partidos se rehúsan a hacer un compromiso. El secretario de la tesorería Tim Geithner advierte que si no se llega a un acuerdo para el 2 de Agosto el gobierno americano no podrá cumplir su deuda, y no existe ninguna organización internacional lo suficientemente rica para sacar a un país tan grande de su deuda, lo cual llevaría a una catástrofe que no solo devastaría la economía de Estados Unidos sino la de todo el mundo. Suena aterrador, pero ¿qué tan posible es este escenario de catástrofe? En realidad es bastante poco plausible.
La mayoría de los comentadores alegan que ninguno de los dos partidos políticos estarían dispuestos a causar una catástrofe económica solo para poder decir que lograron aferrarse a su ideología. Obviamente ninguno de los dos quiere ceder para no parecer débil ante los votantes, pero llegar a un compromiso que los dos lados puedan llamar una victoria no es tan difícil, al menos según la mayoría de los comentadores políticos. El presidente ha propuesto un compromiso donde corta el gasto y sube los impuestos, y aunque el trato es razonable hasta ahora ninguno de los dos lados se ha cansado de jugar a la gallina. Pero la teoría es que eventualmente los dos tendrán que ceder para no enfrentar una crisis electoral en la siguiente elección. Ningún partido quiere ser conocido como el partido que llevo el país a la quiebra. Por eso la mayoría espera que se llegue a un acuerdo tarde o temprano, ya sea el que ha sido propuesto por Obama o algún otro que se desarrolle en el futuro.
Pero aun si se no se llegara a algún trato en el congreso en verdad el no subir el límite de deuda no sería tan inmediatamente peligroso como muchos han implicado. Para empezar el flujo de dinero que recibe el gobierno federal es más que suficiente para pagar el interés sobre sus deudas. Por lo tanto no tiene por qué llegar al punto de incumplimiento de deuda. Y como cualquier compañía el gobierno tiene mucho control sobre cómo en qué orden paga sus deudas. En otras palabras puedo manipular el orden de sus pagos para mantener sus cuentas en orden a pesar de que ya no pueda pedir más dinero prestado. Por ejemplo, el servicio social, el programa gubernamental que paga las pensiones de los americanos, actualmente está en números positivos, o sea que recibe más pagos de los que da. Este exceso se guarda como bonos de gobierno, de tal manera que esto se añade a la deuda total a pesar de que representante una ganancia para el gobierno. Por lo tanto este podría borrar esa deuda con la promesa de reemplazar el dinero eventualmente.
A pesar de que la situación de Estados Unidos se ve bastante mal a simple vista lo más probable es que no pase a mayores. Hay quienes esperan que esta crisis lleve a una restructuración del sistema monetario y de deuda, pero yo creo que los riesgos han sido exagerados para impulsar a los senadores y diputados a llegar a un acuerdo. Como mencione antes el límite de deuda ha sido subido docenas de veces en la historia de los Estados Unidos y dudo mucho que se vayan a auto destruir por una simple pelea política. Estados Unidos seguirá pidiendo prestado cantidades enormes de dinero por el futuro próximo.
