Tomado del libro 20,000 DICHOS Y CITAS Un Tesoro de Observaciones Ingeniosas, Proverbios Cómicos, Ocurrencias y Epigramas, de EVAN ESAR (Traducción del inglés de Félix Ramos Gamiño)
A diferencia de mucha gente que no está dispuesta a reconocer sus faltas, yo estoy dispuesto a reconocer las mías… si es que las tengo.
Admitir que tu enemigo tiene muchas virtudes es tan difícil como admitir que tú tienes muchos defectos.
Errar es humano, pero admitirlo no lo es.
La idea que una mujer tiene de coincidir con su marido consiste en reconocer que está equivocada, si él reconoce que ella está en lo correcto.
Ningún hombre es realmente exitoso, mientras no lo reconozca su suegra.
Si estás dispuesto a reconocer tus faltas, ya tienes una menos que reconocer.
Si un hombre está dispuesto a reconocer que es un tonto, lo más probable es que no lo sea.
Un chismoso es siempre el primero en llegar con las noticias, pero el último en reconocer un error.,
Un hombre es tan viejo como se siente, y una mujer es tan vieja como está dispuesta a admitirlo.
ADOLESCENCIA
Cuando un adolescente tiene algo de dinero, lo primero que quiere es un carro, y cuando tiene el carro, lo primero que quiere es dinero.
El problema con el joven estriba en que todavía no es un hombre, pero ya no es un niño. Eric Hoffer
La adolescencia de un joven empieza en ocasiones antes de que termine la obsolescencia de su padre.
La adolescencia empieza cuando los niños dejan de hacer preguntas porque saben todas las respuestas.
La adolescencia es el mejor sustituto jamás inventado, de la experiencia.
La adolescencia es el período de la vida en que un joven está bien informado de todo aquello que no tiene que estudiar.
La adolescencia es el período en que la generación joven empieza a echar a perder carros, y los carros empiezan a echar a perder a la generación joven.
La adolescencia es el período en que las niñas dejan de hacer caras a los chicos, y empiezan a hacerles ojitos.
La adolescencia es el período en que no es posible distinguir, por la ropa que usan, a los hombres de las mujeres.
La adolescencia es el período en que siempre está uno empezando cosas a las que no puede poner fin, como es el caso de las llamadas telefónicas.
La adolescencia es el período en que tus padres, a quienes habías considerado muy elevados, se han vuelto grandemente retardados.
La adolescencia es el período en que un joven deja de citar a su padre y empieza a criticarlo.
La adolescencia es el período en que un joven objeta el que sus padres tengan su propio estilo.
La adolescencia es el período en que una joven descubre que lo duro del trabajo le quita lo divertido al ganar dinero.
La adolescencia es la edad en que la gente es demasiado joven como para dar consejos y demasiado vieja como para tomarlos.
La adolescencia es la edad en que los niños piensan que alguien debería revelar a sus padres los hechos de la vida.
La adolescencia es la edad en que un joven empieza a comer otra vez antes de que se hayan lavado los platos.
La adolescencia es la época en la vida de un joven en la que sus padres se vuelven más difíciles.
La adolescencia es la época en que los jóvenes hacen preguntas que los padres pueden contestar.
La adolescencia es la etapa de la vida en que una chica deja de creer en los cuentos de hadas y empieza a creer en el amor.
La adolescencia es un período de rápidos cambios: entre las edades de 13 y 18 años, un padre envejece 20.
La adolescente que sólo piensa en los chicos pronto superará esos tontos pensamientos, y empezará a pensar sólo en los hombres.
La pubertad es la edad intermedia en que un joven es demasiado viejo para decir algo agradable, y demasiado joven para decir algo sensato.
Los adolescentes de nuestros días actúan como si su edad fuera la última probadita de la vida, en lugar de su introducción en ella.
Los padres se preocupan por sus hijos adolescentes, porque todavía se acuerdan de lo que ellos hicieron durante su adolescencia.
Mientras más pronto trates a tu hijo como a un hombre, más pronto lo será.
John Locke
ADOLESCENTE
Como sus políticos y sus guerras, la sociedad tiene los adolescentes que se merece. J. B. Priestley
En los adolescentes no hay nada malo que no se agrave cuando se trata de razonar con ellos.
Es difícil comprender a las adolescentes: después de pasar juntas todo el día en la escuela, se apresuran a ir a casa a fin de poder hablarse por teléfono.
La adolescencia es la difícil etapa de la vida en que una chica es muy grande para los cuentos de hadas, y muy pequeña para los cocteles.
La adolescente que en la escuela es un monumento para los chicos, en casa es un terremoto para sus padres.
La única forma de atar a una adolescente es con un cordón telefónico.
Los adolescentes aceptan la autoridad de sus padres, pero no aceptan abusos.
Las adolescentes de hoy en día prefieren ser mal educadas, desordenadas y “contreras”, que educadas, ordenadas y colaboradoras.
Muchas adolescentes de estos tiempos sufren severos casos de fiebre de él.
Nada puede hacer que el mundo trace una vereda hasta tu casa, como una hija adolescente.
No debemos preocuparnos por los adolescentes infelices, confundidos; en unos cuantos años crecerán para ser adultos infelices, confundidos.
Nunca eres demasiado viejo para aprender, a menos que seas un adolescente.
Para cuando una chica se convierte en adolescente, sus padres han dejado de tratar de educarla, y han empezado a tratar de estar a la par con ella.
Para cuando una chica se convierte en adolescente, sus padres son tan viejos, que ya no puede hacer nada con ellos.
Prácticamente la única cosa que los adolescentes de estos tiempos toman acostados es una llamada telefónica.
Tal vez una adolescente no sepa cómo educar a los niños, pero bien que sabe cómo educar a los padres.
Todo lo que impide que los padres tengan una casa, un carro y un teléfono propios es un par de adolescentes en el hogar.
Una adolescente es una chica a la que siempre irritan sus desobedientes padres.
Una adolescente es una chica que de vez en cuando interrumpe sus conversaciones telefónicas para hacer un poco de tarea.
Una adolescente es una hija a la que entiendes un poco, pero que te malentiende mucho.
Una adolescente gasta generalmente la mitad de su tiempo en el teléfono, hablando, y la otra mitad en la televisión, escuchando.
Una adolescente siempre está muy cansada para sostener el secador de la loza, pero nunca está cansada para sostener el teléfono.
Una adolescente siempre regresa las cosas al lugar donde no las encontró.
Una hija adolescente es tan impredecible, que uno nunca sabe qué es lo que piensa hacer enseguida para fastidiarlo.

